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Neno Dimitrijevic, el descaro verdinegro

Neno Dimitrijevic es la última perla salida de la inagotable cantera del Joventut. Quizás muchos, a principio de temporada, no conocían a este chaval de origen macedonio, pero en estos últimos meses ha ido creciendo de una espectacular manera, hasta ser catalogado como el Doncic de la Penya.

El base aterrizó en Badalona en el año 2012, después de que el club catalán le fichara del Junior Fruktal de su país natal. Tras cuatro años en la categorías inferiores del club verdinegro, el salto definitivo a la élite del baloncesto nacional era una realidad para la que estaba más que preparado, con una entrada progresiva en dinámica ACB tras participar en el stage de pretemporada en Vielha y reforzar entrenamientos una vez iniciada una nueva campaña en la Liga Endesa.

Una temporada en la que la acción en cancha del macedonia tuvo lugar en el vinculado EBA del Joventut, el Club Arenys Bàsquet. Así, no se esperaba, al menos de momento, el alto rendimiento que finalmente terminó por ofrecer el jove, pero el pasado 14 de diciembre su ascenso a ACB no podía por justicia divina seguir esperando y Dimitrijevic se convertía en jugador de pleno derecho del primer equipo de la Penya.

El último partido de Nenad Dimitrijevic con la camiseta del Arenys fue el 3 de diciembre ante el C.B. Santfeliuenc; en un choque en el que anotó nueve puntos; siendo, curiosamente, su peor anotación con el vinculado. El tope anotador de Neno fue de 32 puntos, con exhibiciones ofensivas habituales que superaron la barrera de los 20 tantos.

Con el Club Arenys Bàsquet, Neno, disputó un total de nueve partidos en Liga EBA, en los cuales promedió 19’3 puntos (72’1% de acierto en tiros de dos), 2’9 rebotes, 2’9 asistencias y 17’2 de valoración en 25 minutos en cancha; siendo así uno de los principales pilares del Arenys y uno de los mejores jugadores de la competición.

Tras el despido de Sarunas Vasiliauskas, base lituano fichado en verano, Diego Ocampo y su staff confiaron en el base canterano; una sólida convicción en sus capacidades que ha propiciado su continuidad en la disciplina del primer equipo pese a la llegada de Terry Smith para suplir a Vasiliauskas.

Foto: David Grau / Joventut de Badalona

Su debut con el primer equipo se produjo el 18 de diciembre del 2016, con 18 años, en un escenario inmejorable e igual de exigente como lo es un derbi en el Palau Blaugrana ante el F.C. Barcelona Lassa. Tres puntos llegados desde el perímetro y una demostración de potencial que confirmaba estar listo para afrontar el reto de la máxima categoría del baloncesto español.

Tras su soñado debut con la elástica verdinegra, Dimitrijevic se presentó delante de su afición -jugaría por primera vez con el primer equipo en el Olímpic de Badalona-, cuatro jornadas después de su estreno ante el Barcelona. Su tercer partido llegaría ante el Real Madrid, otro de los grandes del baloncesto europeo. En aquella ocasión, Neno anotó una increíble canasta que dejó boquiabiertos a los aficionados presentes en Badalona. Los verdinegros rozaron con los dedos el triunfo ante el conjunto blanco, pero, al igual que sucediera ante el Barça, se quedaron a las puertas de la victoria (78-81).

Poco a poco, Dimitrijevic ha ido sumando y aportando su granito de arena en el equipo verdinegro, donde está llamado a ser uno de los mejores jugadores del futuro. Ante el MoraBanc Andorra, hace apenas dos meses, firmó su última exhibición, en la que llegó hasta los nueve puntos, seis rebotes y cinco asistencias -en apenas 12 minutos- para conducir a la Penya hasta la victoria.

La joven perla macedonia se encuentra en un momento de dulce y su sorprendente progresión es toda una realidad. Y eso se nota en los números. Hasta el día de hoy ha disputado un total de once partidos en Liga Endesa, en los que ha promediado 5 puntos, 1 rebote y 1 asistencia en 10 minutos por duelo.

Una rápida adaptación que ha sido posible gracias al gran cuidado del club sobre el entorno del jugador. Establecido desde el primer momento en un piso de Badalona junto a sus tutores, los dirigentes del Joventut han vigilado en todo momento la evolución de Neno, que luego pasó a vivir en el piso de jugadores con Abalde y López-Arostegui.

Neno Dimitrijevic: una promesa versátil

Neno es un base que no alcanza los 190 centímetros de altura, algo que no difumina, ni mucho menos, su gran talento. Un diamante en bruto que puede llegar muy lejos si sigue trabajando. Uno de los puntos fuertes de Dimitrijevic es el triple. El canterano es un especialista desde la línea de 6’75; en la Liga Endesa presenta un 50% de acierto desde el perímetro. Sus mejores actuaciones desde la línea de tres puntos tuvieron en UCAM Murcia y Barcelona Lassa a sus víctimas, partidos en los que convirtió dos triples de tres intentos. Curiosamente, sus primeros puntos en ACB fueron desde larga distancia.

Otra faceta en la que destaca la perla macedonia es la facilidad para entrar a canasta gracias a su descaro, su velocidad y habilidad con la pelota. Incluso en situaciones en la que la zona está especialmente concurrida, donde pone en práctica su gran cantidad de recursos para anotar.

Dimitrijevic cuenta, además, con un plus muy importante y valorado en el baloncesto moderno: la defensa. Presiona muy bien a los bases rivales y pese a su corta edad ha tenido que verse las caras contra bases de la talla de Sergio Llull, Luka Doncic, Facundo Campazzo, Bo McCalebb y Tyrese Rice, un último a quien ‘secó’ en su primer partido en Liga Endesa en los pocos minutos que estuvo en pista. Un reto que ha podido solventar con nota y que le ha servido para apurar su puesto a punto en la exigente competición española.

Blindando el futuro

Consciente del enorme talento que tiene en nómina, el Joventut ha querido proteger a Dimitrijevic lo máximo posible. De hecho, el Divina Seguros Joventut anunció el pasado 18 de marzo la renovación del jugador hasta el 2021, en una clara apuesta por el futuro de ambos y la buena relación que los une. “Estoy muy contento de poder renovar con la Penya hasta 2021 después de tantos años en el club. Es mi quinto año aquí en Badalona, ​​me siento como en casa. La confianza del Joventut en mí es impresionante, estoy muy contento por poder seguir jugando en el Olímpic. Ahora toca trabajar para devolver todo lo que me han dado”, aseguró el canterano tras su renovación.

El futuro abre sus puertas.

Foto: David Grau / Joventut de Badalona

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