En agosto de 2016, el FC Barcelona Lassa anunciaba la incorporación del ala-pívot gerundense Jordi Trias, pero no para pertenecer a la plantilla del primer equipo, sino para aportar experiencia en el filial blaugrana. En un combinado que juega LEB Oro en el que dobla la edad a la mayor parte de los jugadores, podríamos pensar que se trata de una decisión que ratifica un evidente paso atrás que apunta a poco baloncesto más que ofrecer. Sin embargo, ha demostrado todo lo contrario: tenemos jugador para rato.

LEB Oro, el lugar donde reinventarse

La segunda división del baloncesto español se ha convertido para Jordi Trias en el mejor revulsivo de su carrera. Ya se vio en su primera temporada en el Andorra (2013-2014), y este año con el Barça B lo ha confirmado. El ala-pívot ha ejercido el liderazgo, tanto dentro como fuera de la pista, por el que se le fichó y, tras su buen año, varios medios aseguran que clubes de ACB se vuelven a interesar por él. Sus números hablan por sí solos. Ha vuelto a recuperar su nivel, con una media de 12 puntos, 10 rebotes y una valoración de 20’5 por partido.

Trias ha sido el referente para la joven plantilla, en la que el jugador se ha sentido como la figura paternal de muchos de ellos. Ya al principio de temporada comentó: “todos mis compañeros tienen 18 y 19 años. El club quería fichar un veterano y la idea me comenzó a gustar, todo y que al principio pensaba qué haría yo ahí con gente tan joven”. Ante esta situación, el jugador ha respondido de buena manera, y el MVP pronto volvió a llamar a su puerta. En la segunda jornada consiguió ya la máxima distinción con una aportación de 16 puntos, 15 rebotes y 3 asistencias, coleccionando varios en esta temporada.

El equipo blaugrana, que no comenzó la campaña de la misma manera y que ha estado coqueteando con el descenso, ha conseguido varios objetivos: no solo formar a los jóvenes del conjunto catalán, sino también el mantener la categoría, y para ello, la experiencia y la buena aportación deportiva de Jordi Trias han sido fundamentales.

Toda esta buena dinámica que ha demostrado en el filial blaugrana parece un dejà vú de lo que ya hizo en su primera experiencia con el MoraBanc Andorra en la temporada 2013-2014. Jordi Trias fue vital para que el conjunto andorrano ascendiera a Liga Endesa, con un promedio de 14 puntos y 9 rebotes. Además, fue MVP de la Copa del Príncipe, en un partido en el que anotó 12 puntos y capturó 20 rebotes, para irse hasta los 28 puntos de valoración.

Víctor Sada Jordi Trias

Foto: Federación Española de Baloncesto

La adaptación es su sello

Si algo ha caracterizado a la carrera de Jordi Trias por el momento, ha sido su capacidad de adaptación a las diferentes circunstancias por las que ha pasado, en las que ha cumplido con lo que se le exigía. En LEB Oro se ha sabido aclimatar de manera extraordinaria a la competición y ha ejercido perfectamente de líder, tanto en Andorra como en el Barcelona Lassa B.

Pero no solo en la segunda liga española se ha adaptado, también lo ha hecho en las diferentes plantillas de las que ha formado parte en la ACB. Jordi Trias se hizo un nombre dentro del baloncesto con el FC Barcelona, en el que entró en 2004 para quedarse definitivamente de 2005 a 2010, y con el que consiguió un enorme palmarés: una Euroliga, dos Copas del Rey, dos Supercopas de España y una liga ACB.

Fue en las propias filas de los blaugranas en las que consiguió el que considera el momento más feliz de su carrera, el MVP de la Copa del Rey de 2007, en la que sorprendió a muchos y conquistó un reconocimiento que le ha marcado en el resto de su carrera. En esa competición, el de Girona destacó con un promedió en los tres partidos jugados de 14’6 puntos, 6’3 rebotes y una valoración de 23’6 puntos.

Esta hazaña le acercó al Eurobasket de España de 2007, pues estuvo en la preselección de la ÑBA. Al final, su participación en el torneo se frenó porque Jorge Garbajosa, vital en el esquema del combinado nacional, sí lo pudo hacer. Se quedó a las puertas, pero el jugador siempre reconoce que fue un momento que no olvidará en su carrera. Es de la generación de los Juniors de Oro, aunque no coincidió con ellos en categorías inferiores porque como explica él mismo: “Yo empecé más tarde y no fui con las selecciones B hasta que tenía 21 o 22 años”.

De la élite del basket pasó a un proyecto más modesto en el Joventut, donde, a pesar de disputar la máxima división española y proceder de un equipo top en Europa, Jordi Trias no dudó en bajarse el sueldo en gran cantidad para ayudar a la Penya en sus dificultades económicas.

Se adaptó a la economía del equipo en Badalona, y también lo hizo en sus dos temporadas en Andorra. En 2015 comenzó su andadura en el Valencia Basket, en la que es de momento su última experiencia ACB. De nuevo volvió a hacer gala de su gran nivel de adaptación, esta vez en un rol mucho más secundario de lo que acostumbraba. Sus números fueron discretos, pero acorde a los pocos minutos que disputó con los taronja, tanto en ACB como en Eurocup.

Víctor Sada tras los pasos de su amigo

Si en agosto fue Jordi Trias quien fichó por el filial blaugrana, en diciembre lo hizo un gran amigo suyo, con el que compartió vestuario varias temporadas: Víctor Sada. El base catalán se incorporó en diciembre al club para aportar aún más experiencia en la plantilla, con la que llevaba entrenando varios meses para no perder la forma.

En el Barça B, Sada llegó con la esperanza y la idea de conseguir, como declaró en una entrevista a la Federación Española de Baloncesto, “una mayor confianza” que le “llevara a ser ese base de mentalidad ganadora que ayude al equipo a ganar partidos”. Sus números en la temporada, sin embargo, han sido discretos. Al base le costó coger el ritmo de la competición, pero ayudó en el objetivo global de que el filial salvara la categoría.

Víctor Sada no ha vivido, en estos últimos años, sus mejores momentos en el baloncesto. Se marchó de Andorra tras dos temporadas, siendo en la última de ellas uno de los principales señalados por el mal resultado al final de la misma. Entre lesiones y malas rachas, el de Badalona no ha mostrado su mejor nivel, ese con el que cosechó enormes éxitos con el FC Barcelona y con la selección española, con la que jugó el Eurobasket en 2011 y los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y que le hacen ser el jugador con mayor palmarés de la LEB Oro.

Víctor Sada Jordi Trias

Foto: Víctor Salgado

Tanto Jordi Trias como Víctor Sada formaron parte de uno de los FC Barcelona más exitosos de los últimos años, con la consecución de varios títulos nacionales y europeos. El club blaugrana ha encontrado en esos jugadores con experiencia y con gran trayectoria, la mejor manera de formar a los canteranos del filial. Sada y Trias han seguido los pasos de Laka Jakovic, quien hizo lo mismo que estos, y ahora forma parte del cuerpo técnico del Barça B.

El sistema, aparte de aportar experiencia para los más jóvenes, ofrece un nuevo rol y un interesante proyecto a jugadores que necesitan reinventarse y volver a ser decisivos. A Jordi Trias le ha venido de perlas, pues ha sido una nueva ocasión para reivindicar que queda más baloncesto en sus piernas y que los viejos rockeros nunca mueren.