El Umana Reyer Venezia es campeón de Italia 2016-17 de baloncesto. Se cerró así una épica temporada para el conjunto lagunar, que ganó al Dolomiti Energia Trentino, sorprendente finalista, por 4-2 en la serie final, haciéndose con el tercer “scudetto” de su historia, más de 70 años después del último triunfo nacional.

El equipo entrenado por Walter De Raffaele conquistó el galardón al imponerse por 78-81 a domicilio en el PalaTrento, y volvió a escribir su nombre en la lista de ganadores tras los dos títulos conquistados de forma consecutiva en las temporadas 1941-42 y 1942-43.

El Reyer Venezia ganó su tercera liga más de 70 años después – LegaBasket.it

Un éxito tremendo para Venezia, que terminó segunda la regular-season por detrás del Olimpia Milano y que fue capaz de respetar el factor cancha en cuartos frente a Pistoia y contra Avellino en semifinales. En la final frente a Trento, el conjunto de De Raffaele supo reaccionar a la primera clara derrota en el Taliercio y ganando dos de los tres encuentros disputados fuera de casa.

El Game 6 vivido el martes por la noche en Trentino fue el resumen perfecto de una serie muy emocionante y jugada siempre al último suspiro. Tras una primera parte extremadamente equilibrada, Venezia pudo irse en el marcador durante el tercer periodo, alcanzando el doble dígito de ventaja. Pero Trento no se rindió, y gracias a un gran Dominique Sutton, llegó a jugarse el éxito en la última posesión, también por culpa de problemas de falta de los vénetos.

Para Venezia resultaron decisivos los tiros libres del veterano Tomas Ress, al séptimo campeonato tras los seis ganados con Siena entre 2008 y 2013, Ariel Filloy y MarQuez Haynes, mientras Trento falló en dos ocasiones el triple que habría significado prórroga con Diego Flaccadori y Sutton.

Me cuesta hablar,” – dijo el coach de Venezia de Raffaele tras el encuentro – “es un gran título, creo que finalmente lo hemos merecido. Hemos completado una gran temporada, cerrándola con un encuentro de carácter y calidad. Felicidades a Trento, ha sido un gran rival”.

El alero canadiense con pasaporte nigeriano Melvin Ejim fue el máximo anotador por parte del Reyer con 15 puntos, que les valieron para hacerse con el título de MVP de las finales, mientras que por parte de Trento no fueron bastante los 23 puntos de Dominique Sutton.

La victoria de los venecianos, esperada por 74 años, hizo estallar de alegría a todos los apasionados locales, y sobre todo a Luigi Brugnaro, alcalde de la ciudad y propietario del equipo. En una década de sabia programación económico-deportiva, el industrial y político logró llevar al club desde la tercera división italiana hasta lo más alto. El coach Walter De Raffaele se consagra así en la élite del baloncesto italiano con su primer título.

La Reyer Venezia es una de los clubes de baloncesto italianos más antiguo del país. Fundada en 1872 por el profesor gimnasia Piero Gallo, la “Società Sportiva Costantino Reyer”, en honor a un querido compañero y amigo suyo, se dedicaba inicialmente a la gimnasia, abriéndose luego hacia otras disciplinas deportivas, hasta el 1925, cuando el club se orientó definitivamente hacia el baloncesto.

En todas estas décadas hubo grandes alegrías, como los campeonatos ganados en el 1942 y 1943 con victorias y promociones sobre la bocina, pero también hubo decepcionantes retrocesiones, exilios a Treviso, y hasta un fracaso societario. Desde los primeros años, cuando se jugaba al baloncesto en un gimnasio situado en la primera planta de un edificio de XVI siglo en las pintorescas calles de una ciudad única en el mundo, con los 800/1000 aficionados que apoyaban a los suyos rozando los frescos del Veronese, hasta la construcción del “Palazzetto dell’Arsenale” en 1977 y la mudanza en tierra firme al pabellón Taliercio en la cercana Mestre a principio de los ’90. Una arena con 3.500 plazas, que se ha quedado muy pequeña para contener el entusiasmo del flamante campeón de Italia.

“La de esta noche es una de las ligas más importante de toda mi carrera”, – dijo el veterano Tomas Ress tras el encuentro – “luchamos desde el primero hasta el último minuto. Enhorabuena a Trento por su temporada, pero este año nos tocó a nosotros la gloria”.

Desde luego la repentina caída de la súper favorita Olimpia Milano, eliminada en semifinales de Playoffs por la propia Trento, tras haber perdido el primer encuentro de cuartos en casa contra el Betaland Capo D’Orlando, abrió las puertas al triunfo del Reyer Venezia, que luchó con las uñas y con los dientes para devolver al histórico club en lo más alto del baloncesto nacional.

Desde el martes pasado en la ciudad de Venezia se respira una atmósfera de entusiasmo casi irreal, parecido al idilio que se está viviendo en Valencia: el de verte campeón cuando no te lo esperabas, algo que te hace sentir grande, importante. Ariel Filloy sentado encima de la canasta del PalaTrento cortando la red significaba una cosa: el Reyer Venezia era campeón de Italia 74 años después. El entusiasmo fue tanto que más de mil personas esperaron la vuelta de los campeones desde Trento hacia Venecia a las 3.30 de la madrugada del miércoles, muchos de los cuales el día siguiente tenían que ir a trabajar, ¡pero daba igual! La adrenalina en el cuerpo por un éxito histórico hace fluir energías extra.

La fiesta grande fue organizada por el viernes siguiente, y congregó mucha gente entre Mestre i Venezia. El flamante campeón de Italia lo celebró a la manera más consonante con su ciudad: nada de bus abierto o de balcones, sino que ¡paseo en barco entre los canales de la ciudad! Un peculiar carrusel que llevó a los campeones hasta Piazza San Marco pasando por los lugares más emblemático de uno de los lugares más bonitos del mundo, como por ejemplo debajo del Ponte di Rialto.

El panorama de la gente alegre y celebrante que llenaba calles y canales llevando el volandas a su equipo, daba a la ciudad de Venezia un aire parecido a él que se respira en la ciudad lagunar durante los días del Carnaval. Pero en esta ocasión no había máscaras o antifaces, y dominaba solo un color: el granate del nuevo campeón.

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