El nombre de Ramón Rivas es conocido por todos los aficionados del baloncesto. Un clásico del baloncesto de Puerto Rico, que pasó por Taugrés y F.C. Barcelona entre los 80 y los 90 y fue el tercer boricua en jugar en la NBA con su paso por los Boston Celtics de Larry Bird.

Desde su retirada en 2001 quedó en un segundo plano del foco mediático y vive en Orlando, donde hace de comentarista del deporte de la pelota naranja para un medio local. Sin embargo, el apellido Rivas sigue vinculado al baloncesto boricua con su hijo Ramón Rivas Jr.

El hijo del exinternacional es uno de los 33 convocados para la última lista de Puerto Rico y está luchando por hacerse con un hueco en el roster definitivo de Eddie Casiano para la AmeriCup 2017.

El alero de 22 años y 2’03 metros jugó para la Olympia High School en Orlando, donde promedió 17 puntos y 9 rebotes en su año senior. Posteriormente dio el salto al baloncesto universitario de la mano de Missouri-Kansas City, donde tuvo una temporada de ‘redshirt year’ y se perdió parte del segundo año por una lesión en el hombro. Los dos últimos años los ha pasado en North Georgia en la NCAA2, donde acumula 35 partidos y tiene unos promedios de 9’9 puntos y 4’4 rebotes por partido.

“Soy un tres y un cuatro. Puedo tirar de afuera y también puedo ir adentro: coger rebotes, hacer de todo”, explicó el jugador recientemente desde la concentración del equipo. “Mi padre siempre me dice que venga aquí y enseñe todo lo que he practicado todos estos años y que trabaje duro y demuestre qué puedo hacer el equipo. Para estar en este equipo hay que trabajar duro”.

Esta convocatoria es la primera de Ramón Rivas Jr. con la selección, ya que sus compromisos colegiales lo habían impedido en veranos anteriores y ahora está disfrutando de un máster acelerado compitiendo con jugadores mucho más experimentados que él.

El joven jugador forma parte del cambio generacional que está tratando de liderar el seleccionador Eddie Casiano y que incluye a jugadores como Gary Browne, Chris Ortiz, Álex Abreu, Marcus Fillyaw o Gian Clavell.

“Cada vez que lo he visto en los vídeos de antes siempre me ha gustado poder estar en este equipo de Puerto Rico y hacer lo que él pudo hacer. Estoy bien orgulloso de poder ponerme esta camisa”

Ramón padre formó parte de las selecciones en los Juegos Olímpicos de Seúl 88, Barcelona 92 y Atlanta 96 y formó un pareja histórica en la pintura junto a Piculín Ortiz. Queda por ver si Ramón hijo es capaz de ser uno de los líderes del grupo de jugadores que tome el testigo de Carlos Arroyo, José Juan Barea o Daniel Santiago.

Habrá que estar atentos a los próximos pasos de Ramón Rivas Jr., de quien, por cierto, el parecido físico con su progenitor es escandaloso.

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