Tener un talento precoz no siempre puede ser una virtud, a veces puede convertirse en una losa pesada que difícilmente uno puede deshacerse de ella. Algunos creen que el talento está conectado con la geografía, con el lugar de nacimiento, no seré yo quien les contradiga, más si cabe cuando se habla de los Balcanes. Esa zona recóndita y escarpada en el Este de Europa que tantas veces ha sufrido el peso de los acontecimientos pero que no ha impedido parar la cadena de montaje que nutre continuamente al baloncesto mundial.

La vida de Dario Šarić parecía atornillada a la memoria de Dražen Petrović desde sus primeros pasos. Nacido en la ciudad croata de Šibenik al igual que la leyenda, creció en el seno de una familia que radiaba baloncesto por todas partes. Su padre, Predrag Šarić (1959), había sido uno de los jugadores más importantes en la historia del KK Šibenik siendo partícipe de la liga yugoslava de 1983 y de las dos finales de la Copa Korac que perdieron ante Limoges. Por otro lado, su madre, Veselinka Šarić (1971) también de Šibenik jugó en el Revija Elemes desde los años ochenta hasta que se quedó embarazada de Dario.

Šarić

vía nacional.hr

Una historia de amor unida por la pasión por el baloncesto que habría de dar un resultado inequívocamente obvio. Dario comenzaba a dar sus primeros pasos en el Omladinski košarkaški klub “Dražen Petrović” donde destacaría en el Otvorenog prvenstvo Hrvatske, el campeonato alevín por excelencia de Croacia en el que se dan cita anualmente equipos de todo el país como el KK Zagreb, Cedevita o el SK Split.

Su familia no pasó apuros económicos como muchos de sus compatriotas en los primeros años de vida del país croata. Su padre, tras retirarse poco después de que naciese el propio Dario, comenzó un negocio de transporte mientras su madre regresaba a las canchas, ahora como entrenadora. El baloncesto era la base de su vida, todos en Šibenik notaban que tenía algo especial, no solo su altura, que con 14 años ya superaba los 2 metros. Un talento que hacía presagiar lo ineludible, Šibenik se quedaba pequeño.

En 2009 el por entonces TAU Cerámica ponía encima de la mesa la friolera de 3 millones de euros para intentar traer a tierras vascas a un chaval desgarbado de apenas 15 años. El Baskonia le ofreció un contrato de ocho años de duración en un equipo entonces dirigido por Dusko Ivanovic. El Real Madrid también lanzó una oferta por Šarić, pero la del TAU “parece ser más interesante” decía su padre a los medios. Tras esta oferta acechaban otros clubs de la zona. Cibona, Split o Zadar no querían dejar escapar a la que podía ser el diamante en bruto de la Croacia del futuro.

Pero el dinero no lo es todo para algunos, lo que en un momento concreto puede ser una oferta estratosférica, en unos meses puede no valer nada. Eso fue lo que pensaron los padres de Dario que rechazaron la oferta del Baskonia a pesar de todo lo que significaba. El adolescente desgarbado ponía rumbo en un autobús a Zagreb donde jugaría para el KK Zrinjevac al mismo tiempo que estudiaba en la escuela privada de turismo de la ciudad. “Papá y mamá querían que jugara más y vieron una oportunidad en Zagreb donde les está yendo bien con los jugadores jóvenes” decía Ši-Ši en una entrevista en 2010. De esta forma llegaba Šarić al Zrinjevac donde coincidiría con otras jóvenes promesas como Darko Novosel o Robert Rikic.

“No pienso en ganar millones de euros, sino en la riqueza de mi juego” Dario Šarić

Poco tiempo duraría en el Zrinjevac. Los inicios de Šarić son un ir y venir a lo largo y ancho de la capital croata. Zagreb era el lugar elegido para dar sus primeros pasos como profesional, pero sin llegar a asentarse definitivamente en un club hasta su salida de Croacia en 2014 rumbo a Turquía. El KK Zagreb sería la nueva casa de Ši-Ši, lugar desde donde comenzaría a forjarse un nombre en el baloncesto europeo como uno de los hombres a tener en cuenta.

Estamos en 2011, esto es Barcelona y se celebra el NJIT (Nike International Junior Tournament).

El KK Zagreb presenta un grupo que en retrospectiva es escalofriante: Mario Hezonja, Dominik Mavra, Filip Knezevic y Dario Šarić. En esta misma edición del NJIT se darían cita jugadores como Marius Grigonis (Zalgiris), Arturas Gudaitis (Zalgiris), Metecan Birsen (Fenerbahce), Lluis Costa (FC Barcelona) u Oriol Pauli (FC Barcelona).

El Dario Šarić que nos encontramos aquí es un totalizador, canaliza a través de él todo aquello que ocurre en la pista. Se vislumbra un jugador total, capaz de ser diferencial en ambos lados de la pista. Un Šarić que juega de fuera adentro y que encuentra en Mario Hezonja su aliado más fiel.

El torneo no fue un paseo para los croatas que digamos, partían con la condición de underdogs y se amarraron constantemente a cada posibilidad que el juego les otorgaba. En la fase de grupos tuvieron enfrente a las dos bestias italianas: Siena y Stella Azzurra. A esto habría que sumar a CSKA y Lietuvos. De la fase de grupos el balance sería neutral, 2-2, a partir de aquí comenzaría la locura. Dario Šarić entró en trance. El por entonces junior rozó el doble-doble en todos los partidos de la fase final consiguiendo llegar incluso a firmar un triple doble ante el FMP serbio.

Šarić

vía Euroleague.net

Zalgiris esperaba en la final, de nada servía haber pisado el día de antes a Fenerbahce sino se consumaba la gesta ante una de las canteras más importantes de Europa. El Zagreb comenzaba rezagado, a la sombra de los lituanos. Šarić no firmaba el mejor comienzo en una final, con apenas 2 puntos y 2 asistencias, nadie podía presagiar que se iba a hacer historia. La reacción de Šarić fue progresiva, siempre a rebufo de la senda del equipo solamente mantenido por Mavra que daba constantemente aire a los croatas.

Tras el paso por vestuarios algo cambió en la mente de Dario. Estaba más activo, como si las palabras del entrenador o el propio contexto del partido hubiesen hecho mella en él. En este tercer tiempo Šarić y los suyos dieron la vuelta al marcador, pasando del 32-34 en contra al descanso al 53-43. Los Dioses del baloncesto quisieron poner a prueba a Ši-Ši que con el partido en un pañuelo tras un buen parcial lituano cayó lesionado. Quizás fuese un golpe menor o quizás fuese la bravuconería de la juventud en apenas unos minutos Šarić volvía a pista para certificar la victoria y grabar su nombre en la historia.

“Dario Šarić, apúntense ese nombre” decía Daniel Marzo en la crónica de Solobasket. “El futuro está en las manos de este chico y en los últimos días, en Barcelona, ha demostrado que por actitud, condiciones y talento, puede marcar una época”. Palabras que no estaban sobredimensionadas, ya que tras juguetear con el triple-doble contra FMP, Šarić firmó 19 puntos, 14 rebotes y 10 asistencias en la final, siendo decisiva su aportación como distribuidor colectivo en los dos últimos minutos del partido.

Šarić

vía Solobasket.com

“Teníamos un buen equipo que había perdido en el campeonato croata y fuimos a Barcelona a demostrar que había sido un mal día. Mis compañeros y yo teníamos motivación extra y jugamos un gran torneo y demostramos a todos que éramos el mejor equipo, volviendo a casa con el trofeo” declaraba el de Šibenik.

Con apenas 17 años y un año menos que la gran mayoría de sus rivales, Dario Šarić presentaba su candidatura a gobernar Europa. Al año siguiente repetiría presencia en el torneo sin correr la misma suerte que en 2011, siendo eliminados en semifinales de nuevo ante Zalgiris, a la postre campeones, que se cobraron su venganza.

Šarić

vía Solobasket.com

Si el nombre de Dario Šarić ya recorría todos los pabellones de Europa antes del torneo en Barcelona, tras firmar un triple-doble con 17 años recién cumplidos no iba a ser menos.

Comenzaba así a dar sus primeros pasos con una firmeza y una seriedad que podría sorprender a muchos y no generó pocos escépticos. Las etiquetas le rodearon constantemente. Kukoc, Petrovic, Magic Johnson… Pero Šarić tenía claro quién iba a ser, Barcelona supuso una declaración de intenciones y la constatación de que su vía era la correcta: sin un gran club detrás uno también puede dar la sorpresa. Dario llevaba mucho trabajo detrás, pero el show solo acababa de comenzar.