Repasamos la carrera de uno de los grandes jugadores de Europa en los años 80 y 90.

Raimundas Sarunas Marciulionis nacía en Kaunas (Lituania), perteneciente entonces a la Unión Soviética, el día 17 de junio del año 1964. Comenzó a jugar en el baloncesto profesional pronto, en las filas del Statyba Vilnius (hoy conocido como Lietuvos Rytas), por aquel entonces un equipo de la zona media, debutando en la máxima competición lituana con apenas 17 años, en el año 1981.

Enseguida llamó la atención del mundo del baloncesto, sobre todo debido a su físico, nada europeo, sino más bien el típico NBA, con un tren superior superdotado junto a unas piernas que le hacían volar hacia el aro, todo ello unido a un descaro que nada tenía que ver con el típico rígido estilo soviético.

Y es que el juego de Marciulionis destacaba fundamentalmente por su capacidad de aportar, ya fuera como titular o saliendo del banquillo, siendo especialmente destacable su capacidad para penetrar hacia canasta, donde era absolutamente imparable. Ese físico privilegiado y la absoluta falta de miedo le convertían en un jugador muy complicado de defender, sumando a todo ello un buen tiro de media distancia.

Aquellas singulares características le hicieron ganarse un sitio en la selección soviética, donde la competencia era tremendamente dura por la calidad de los jugadores, participando en la dura derrota de la selección norteamericana en los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, donde los yanquis cayeron ante la URSS en las semifinales, con la actuación destacada de Rimas Kurtinaitis (28 puntos), una derrota que cambiaría el rumbo del baloncesto internacional.

Marciulionis con los Golden State Warriors

Justo un año después de aquello, en 1987, la NBA puso sus ojos en el soviético, siendo elegido en la sexta del Draft de la NBA en el puesto 13 (nº 127 total), siendo escogido por los Golden State Warriors, en un año en el que aparecieron grandes jugadores de la NBA como David Robinson (nº 1), Scottie Pippen (nº 5), Kenny Smith (nº 6), Kevin Johnson (nº 7), Olden Polynice (nº 8), Horace Grant (nº 10), Reggie Miller (nº 11), “Muggsy” Bogues (nº 12), Mark Jackson (nº 18) o el tristemente desaparecido Reggie Lewis (nº 22).

Como curiosidad extra, merece la pena destacar que en ese Draft fueron elegidos también viejos conocidos de la ACB, como Ricky Winslow (nº 28) y Joe Arlauckas (nº 74), además de un grande del baloncesto europeo al que ya recordamos, Christian Welp (nº 16), fallecido hace pocos meses.

Sarunas permaneció pese a su elección por el equipo de San Francisco en el club de Vilna hasta el año 1989, cuando se decidió dar el salto a la NBA, con 25 años de edad, siendo el primer jugador lituano en jugar en la mejor liga de baloncesto del mundo. El paso a América lo haría de hecho junto a un compañero de la selección soviética, Alexander Volkov, quien ponía a su vez rumbo a los Atlanta Hawks.

En su primer año en Oakland, Marciulionis fue un más que provechoso jugador de banquillo de los Warriors, con unos números nada desdeñables: 12’1 puntos, 2’9 rebotes y 1’6 asistencias en 22’6 minutos por partido. Y es que aquellos Warriors eran un equipo dirigido por Don Nelson, un conjunto conocido en la NBA por su juego rápido y con un gran talento ofensivo, llamado “Run TMC”, donde las estrellas eran Tim Hardaway, Mitch Richmond y Chris Mullin.

Aquel juego beneficiaba totalmente a Marciulionis, quien se adaptó sin problemas al baloncesto americano, haciéndose enseguida con un importante hueco en la rotación de Golden State y en el corazón de los aficionados, que disfrutaban de sus mates y penetraciones llenas de poderío físico. Además, su implicación en su año rookie en las tareas de salvamento tras el terremoto de 6’9 grados en la escala Richter, en el que murieron 67 personas, le hicieron ganarse, más si cabe, el cariño de su afición.

En la franquicia de California estaría hasta el año 1994, completando cuatro notables temporadas, siempre actuando desde la segunda unidad, con unos buenos números, llegando su mejor temporada en la 1991/92, con unos promedios de 18’9 puntos, 2’9 rebotes y 3’4 asistencias en 29’4 minutos, llegando incluso a ser finalista en dos ocasiones al Premio del Mejor Sexto Hombre de la NBA (1991 y 1992), que se llevaría otro europeo, el alemán Detlef Schrempf (Indiana Pacers).

Tras perderse un año y medio de competición a causa de una grave lesión en la rodilla, el lituano era traspasado en el año 1994 a los Seattle Supersonics, a cambio de Ricky Pierce, Carlos Rogers y una ronda del Draft. En los Sonics estaría una temporada, en la que anotaría 9’3 puntos en 18 minutos de media, con un claro decrecimiento de su aportación. Al año siguiente, haría de nuevo las maletas, rumbo de nuevo a California, pero esta vez a los Sacramento Kings, que le consiguieron a cambio de Frank Brickowski.

En los Kings, Marciulionis seguiría anotando saliendo del banquillo (una constante en su carrera NBA), con unos números de 10’8 puntos en 19’6 minutos, sin salir un solo partido como titular.

La temporada 1996/97 sería la última de Sarunas en la NBA, siendo de nuevo traspasado, esta vez a los Denver Nuggets, a cambio de Mahmoud Abdul-Rauf. En la franquicia de Colorado, los números del lituano, con 32 años y muchos problemas físicos, bajaron a los 6’8 puntos en 15 minutos, retirándose del baloncesto en activo en el año 1997.

En total, sus promedios a lo largo de sus seis campañas en la NBA fueron 12’8 puntos, 2’3 rebotes y 2’2 asistencias en 22’4 minutos, todo un sexto hombre. De hecho, entre temporada regular y playoffs, el lituano disputaría 380 partidos en la NBA, siendo titular en sólo 30 de ellos.

Internacionalmente, Sarunas Marciulionis jugó primero con la Unión Soviética, consiguiendo grandes éxitos, como la medalla de plata en el Eurobasket de Grecia de 1987 y la de oro en los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, de la que hemos hablado anteriormente.

Marciulionis, en el acto de entrada en el Hall of Fame (2014)

Sin embargo, una vez Lituania lograba su salida de la Unión Soviética, Marciulionis se decantó claramente por el equipo nacional de su país natal, siendo además uno de los grandes impulsores del magnífico equipo lituano que se presentó a los Juegos Olímpicos de Barcelona’92 (recomendado ver el precioso documental “The other Dream Team”, de Marius A. Markevicius, 2012).

Aquel equipo ganaría finalmente la medalla de bronce en el torneo olímpico, venciendo en el tercer y cuarto puesto precisamente a la selección de Rusia, con la que había participado anteriormente el bueno de Sarunas, en un duelo que pasaría a la historia (78 – 82) por la connotación política del choque. Marciulionis acabaría el partido con 29 puntos y 8 rebotes fundamentales.

En los Juegos siguientes (1996), se conseguiría de nuevo la medalla de bronce, cayendo en las semifinales ante Yugoslavia (66 – 58), pero imponiéndose en el partido por el tercer y cuarto puesto a Australia (80 – 74), con 30 puntos y 13 rebotes de nuestro protagonista, decisivo para que la selección báltica consiguiera una nueva presea.

Por último, también conseguiría la medalla de Plata en el Eurobasket de 1995, cayendo en la Final ante Yugoslavia en un partido lleno de polémica (96-90), con los lituanos negándose a salir a jugar los últimos segundos tras la eliminación de Sabonis (finalmente jugaron a regañadientes), con Marciulionis echándose el equipo a la espalda y acabando el choque con 32 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias, siendo elegido finalmente  el MVP del campeonato y formando lógicamente parte del quinteto ideal del torneo, junto a su compañero Arvydas Sabonis, Toni Kukoc, Vlade Divac y Fanis Christodoulou.

Aparte de ello, Marciulionis fue declarado Deportista lituano del año hasta en cuatro ocasiones, en los años 1987, 1989, 1990 y 1991.

Conviene destacar también que antes de su retirada, en 1993, fundaría la liga lituana de baloncesto, llegando a ser presidente de la misma. Posteriormente, Sarunas fundaría también la North European Basketball League (NEBL), en 1999, que sería posteriormente absorbida por la actual Liga Báltica.

En 2014, su carrera deportiva sería recompensada con uno de los más grandes honores, con su entrada en el Hall of Fame, un honor reservado para los más grandes del deporte de la canasta.

Vídeo retrospectivo de la carrera de Sarunas Marciulionis:

En definitiva, una carrera ligada al baloncesto y a su país, Lituania, dentro y fuera de la cancha. La historia de un grande, uno de los pioneros europeos en la NBA y de los pocos que consiguieron, en una dura época, hacerse con un hueco en la mejor liga del mundo, abriendo el paso a las generaciones posteriores.

Sarunas Marciulionis, Primero y Sexto…