Thomas James Gugliotta, apodado “Googs”, es conocido por su carrera de 13 años en la NBA, por donde militó en equipos como Washington, Golden State, Minnesota, Phoenix, Utah, Boston y Atlanta. Su carrera a nivel estadístico está dividida en dos épocas: Sus primeros ocho años en la mejor liga del mundo, donde rozó el doble-doble en casi todas esas campañas entre 1992 y 2000, y sus últimas cinco campañas en la NBA, donde sus números bajaron ostensiblemente.

Gugliotta fue seleccionado con la sexta elección de primera ronda en el Draft de 1992. Los jugadores que salieron por delante fueron, por orden: Shaquille O’Neal (Orlando), Alonzo Mourning (Charlotte), Christian Laettner (Minnesota), Jimmy Jackson (Dallas) y LaPhonso Ellis (Denver).  Gugliotta, junto con los tres picks iniciales y Sprewell (número 24) fueron los únicos de este Draft en ser All-Star. Otros jugadores representativos que salieron fueron Robert Horry, seleccionado por Houston, el ya mencionado Sprewell, y en segunda ronda, el mítico base de Baskonia Elmer Bennett (seleccionado por Atlanta) y el escolta yugoslavo Predrag Danilovic, que salió de Partizan destino Golden State.

Pero para dar buena cuenta de los inicios de este jugador, tenemos que remontarnos a mucho más atrás. En 1988, con 19 años, un joven Tom nació en Huntington Station, una pequeña ciudad situada en el condado neoyorquino de Suffolk, siendo el menor de siete hermanos.  Huntington Station tiene como ciudadano más ilustre a Walt Whitman, uno de los poetas norteamericanos más apreciados de la literatura norteamericana. En cuanto a la familia de Gugliotta, tuvo dos hermanos que sin tener mucho éxito a nivel universitario, llegaron a jugar en Europa.

Foto: NBA

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Tom pasó desapercibido para las universidades cercanas a su casa, pero su padre (Frank) movió hilos de manera muy atinada. Utilizando sus conexiones “italo-americanas”, recurrió al entrenador principal  de los Wolfpack de North Carolina State, Jim Valvano.

Valvano era un coach singular, carismático, capaz de dejar indiferente a propios y extraños mediante sus declaraciones. En cuanto a sus resultados, abandonó NC State con un récord de 209 victorias y 114 derrotas, alcanzando el torneo de la NCAA en 7 de sus 10 temporadas en Raleigh, donde se encontraba el campus. Para el recuerdo queda su mítica temporada 1983, donde fueron campeones nacionales ante la Houston de Hakeem Olajuwon y Clyde Drexler.

Cuando Valvano abandonó su trabajo debido a sanciones NCAA, North Carolina State únicamente iría una vez al torneo de la NCAA en los siguientes 10 años. Desde que Valvano y su equipo alcanzasen el Elite Eight en dos ocasiones consecutivas (1984-85, 1985-86), North Carolina State no volvería a alcanzar dicha posición.

Gugliotta recalaría en North Carolina State en 1988. Su primera temporada fue discreta en términos estadísticos por motivos de lesiones. Su rodilla le trajo muchos problemas, pero Valvano vio en él visos de estrella en cuanto se recuperó. La evolución en sus tres siguientes temporadas fue progresivamente geométrica, alcanzando los 11 puntos y 7 rebotes de media en su temporada sophomore.

En sus dos últimas temporadas se acercaría todavía más al doble-doble. En la 1990-91 tendría unos números de 15.2 puntos y 9.1 rebotes de media. La temporada 1991-92 fue brutal para Tom Gugliotta.

Promediando 22.5 puntos y 9.8 rebotes, “Googs” estuvo hasta el último momento entre los candidatos a ganar el premio al Jugador del Año de la ACC (Atlantic Coast Conference), pero el galardón finalmente recayó en Christian Laettner, el pívot de Duke que acabaría siendo campeón olímpico ese mismo año en el célebre Dream Team.

Jim Valvano abandonó en 1990 el banquillo Wolfpack, siendo sustituido por Les Robinson. Frank Gugliotta le aseguró a “Jimmy V” cuatro años antes que su hijo sería un jugador especial, y Tom refrendó la apuesta que su padre hizo por él. Gugliotta abandonó North Carolina State como All-ACC y All-American (jugador del equipo ideal a nivel conferencia y a nivel nacional)

Como antes mencionamos, la carrera profesional de Tom comenzó en la temporada 1992-93. Sus inicios en la NBA fueron prometedores, llegando a promediar 17.1 puntos y 9.3 rebotes en su segunda campaña. Mientras que en su tercera campaña bajó numéricamente (12.7 puntos, 7.4 rebotes), la cuarta temporada resultó muy buena, y en la quinta, la temporada 1996-97 alcanzó la cima de su juego.

Formando parte de unos Timberwolves que venían de 7 campañas consecutivas sin alcanzar las 30 victorias, mantienen a Flip Saunders de coach. Saunders ya había tenido una carrera exitosa en la CBA y cogió al equipo la anterior temporada durante 62 partidos. Pese a solo ganar 20, confiaron en él para la siguiente temporada y con un récord de 40-42, alcanzaron los Play-offs.

La andadura de Saunders en Minnesota alcanzaría su cénit en la temporada 2003-04. Tras vencer en Play-offs a Kings y Nuggets, perdieron contra los Lakers de Kobe, O’Neal, Malone y Payton en las finales de conferencia. Con jugadores como Sprewell, Garnett, Cassell o Wally Szczerbiak, aquellos Timberwolves se recuerdan como el mejor equipo de la historia de la franquicia.

Por desgracia para Gugliotta en 1997, su equipo no tenía tanta calidad como el de 7 años después. Acompañado por Kevin Garnett, Stephon Marbury y un veterano Terry Porter, fueron eliminados por Rockets en primera ronda. Se mostraron incapaces de superar a un equipo plagado de estrellas como Olajuwon, Drexler o Barkley y secundarios de lujo como Mario Elie.

Sin embargo, unos meses antes, Gugliotta recibiría un ansiado premio que solo conseguiría en una ocasión: ser All-Star. Con un quinteto inicial impresionante (Kemp-Malone-Olajuwon-Stockton-Payton), “Googs” casi roza el doble-doble con 9 puntos y 8 rebotes.

En aquel All-Star de Cleveland en 1997, Tom demostró no solo que era un jugador sobresaliente, sino que se especulaba con la posibilidad de ser un perenne All-Star y un probable Hall of Famer, en una época donde ambos honores estaban reservados a unos pocos privilegiados.

En 1998, estaba teniendo otra temporada brillante. Sin embargo, una fractura de tobillo le privó de la segunda mitad de la campaña, jugando sólo 41 partidos.

Habiendo firmado en enero de 1999 por Phoenix tras quedar libre, su campaña 1998-99 fue corta, jugando únicamente 43 partidos. Sin embargo, eso no lo privó de acudir con el combinado nacional estadounidense al Torneo de las Américas. Este torneo sirve para decidir qué países acudirán a la cita olímpica, en este caso Sydney 2000. USA no se podía permitir nada que no fuese el oro, y presentó una selección galáctica, repleta de estrellas.

Gugliotta con Ray Allen (izquierda) y Vin Baker (derecha)

Gugliotta con Ray Allen (izquierda) y Vin Baker (derecha)

Con el legendario Larry Brown en los banquillos, Vin Baker, Elton Brand, Tim Duncan, Kevin Garnett, Richard Hamilton, Tim Hardaway, Allan Houston, Jason Kidd, Gary Payton, Steve Smith y Wally Szczerbiak acompañaron a Gugliotta. Una selección plagada de jugadores en el mejor momento de sus carreras.

USA vencería todos sus compromisos por más de 15 puntos. Gugliotta anotaría 10 puntos en la final,  donde vencieron a Canadá fácilmente por 92-66. En aquel torneo jugarían otros NBA como los argentinos Luis Scola y Manu Ginóbili o los canadienses Steve Nash y Todd MacCulloch.

Siendo considerado para formar parte del equipo olímpico en Sydney, Gugliotta sufriría la lesión más grave de su carrera, la cual le ha dejado secuelas a día de hoy. El 10 de marzo de 2000, jugando contra Utah, su compañero Randy Livingston, entrando a canasta en una acción a final de partido, cae sobre la pierna izquierda de Tom, que acto seguido se cae al suelo retorciéndose de dolor. Tras ser llevado a enfermerías, y siendo examinado por cirujanos de su equipo, se confirmaron las peores sospechas.

El jugador italo-americano se rompería la rodilla izquierda, rompiéndose el ACL (ligamento cruzado anterior) y el MCL (ligamento lateral interno) y dañándose gravemente el menisco. Esto desencadenaría una cirugía y un posterior año de rehabilitación para reconstruir y reparar las zonas dañadas. La carrera de “Googs” sufriría ostensiblemente, siendo incapaz de recuperar el nivel competitivo de antes. Tras salir de Phoenix y pasar por Utah, Boston y Atlanta, decide retirarse en 2005.

Analizando su carrera a grandes rasgos, Tom Gugliotta ha sido un jugador de mucha calidad que cuando ha estado sano ha rendido a un excelente nivel y que de no estar condicionado por las lesiones sería recordado en mayor medida por un número de aficionados mucho más grande.

En cuanto a otros ámbitos, debería estar orgulloso de pasar de ser un jugador con el que nadie contaba a nivel universitario a ser un jugador profesional capaz de representar a la mayor potencia baloncestística y cobrar más de 80 millones de dólares en toda su carrera  en la gran liga.