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Fenerbahçe – Real Madrid

Sin lugar a dudas, estamos ante la eliminatoria estrella de estos cuartos de final. Dos equipos que se encuentran en el momento clave de la temporada, pero que han recorrido caminos muy diversos para llegar hasta hí. Los turcos se han paseado con Europa durante los últimos seis meses, ganándose a pulso un legítimo favoritismo para alzarse con el cetro continental. Por su parte, el Real Madrid, avalado con la bandera de campeón vigente, ha estado al borde del K.O. en varias ocasiones, tanto en la primera fase como en el TOP 16, aunque siempre han acabado regresando del averno justo antes de quemarse.

Con este panorama, la balanza parecería inclinarse de forma bastante rotunda hacia los otomanos -por cierto, amantes de la conspiración, el principal sponsor de la Euroleague, BEKO, comparte bandera con ellos- y sin embargo el favoritismo no parece tan evidente. Las causa principal de esta aparecen igualdad, además de la legendaria capacidad de competir del núcleo duro blanco -Nocioni, Felipe Reyes o Llull no son gente de tirar la toalla- responde al nombre de Jan Vesely. El pívot checo se lesionó el tendón de aquiles hace unas semanas ante el Pinar Karsiyaka y ha roto los esquemas del zorro Obradovic, que tenía en su center un jugador capaz de intimidar y jugar por encima del aro casi sin parangón en Europa. Evidentemente, y pese a perder a un arma de tantos kilotones, Fenerbahçe sigue contando con todo un arsenal de opciones que serán muy complicadas de parar por los de Pablo Laso.

En el exterior, tanto Bogdam Bogdanovic como Bobby Dixon aportan dinamismo y una certera puntería más allá del 6,75. Además el norteamericano es el clásico jugador que hace mucho daño al Real Madrid. Un base extremadamente rápido y habilidoso, aderezado con una buena capacidad de pase en el pick and roll, mezcla que suele sentar mal a defensores como Rodríguez o Llull. En la pintura, y ante la vital baja de Vesely, dos hombres están llamados a suplir al checo. El italiano Da Tome, máximo anotador del equipo (14,7 puntos por partidos en la vigente Euroliga) y al que probablemente no recordarás por su paso por los Celtics, aunque se insiste en que estuvo. Capaz de jugar de fuera hacía dentro con mucha efectividad, ha mejorado mucho en la faceta defensiva y es un jugador determinante en Europa jugando de cuatro abierto. Diamentralmente opuesto en estilo, aunque similar en importancia, Ekpe Udoh es un intimidador nato (2,1 gorros cada noche) y un defensor rápido para su tamaño y corpulencia. Gustavo Ayón debería estar preparado.

Por parte blanca, no creemos necesario presentar a unos jugadores de sobra conocidos por todos, pero que esta temporada se han acostumbrado en exceso a vivir continuamente en el alambre, una doble cara que puede hacer confiar en su capacidad -hasta el momento, siempre han salido victoriosos de los momentos críticos- pero que no debe esconder una realidad: parte de su proyecto empieza a marchitar -Carroll, Reyes, Maciulis o Nocioni ya han vivido sus mejores noches- y conviene buscar cuanto antes piezas de reemplazo, piezas que en Europa, por cierto, cada vez escasean mas.

Lokomotiv Kuban-FC Barcelona

Si había un rival que a buen seguro no hubiera querido Xavi Pascual para jugarse el pase a la Final Four ese era, sin duda, el Lokomotiv Kuban. El conjunto dirigido por Giorgios Bartzokas es un equipo hecho a medida para desnudar las carencias del actual Barça. Su capacidad física y atlética son el retrato robot de las características que más se le atragantan a los azulgrana esta temporada. La poca fiabilidad del Barça fuera de casa en Euroliga no es tampoco la mejor carta de presentación para robar el factor campo a los rusos.

El equipo de Kuban se presenta en el Top 8 como la mejor defensa de Europa y con el contacto físico elevado al cubo. El tridente Randolph, Singleton y Claver serán un importante quebradero de cabeza para el juego interior culé. El papel de hombres como Dorsey y Doellman será esencial para competir cada partido de la serie. Dejar atrás la irregularidad y desaparición de Samardo Samuels y Ante Tomic respectivamente será fundamental para los intereses del Barça. Con el croata a un nivel de rendimiento desconocido, el papel de multiusos como Pau Ribas o Stratos Perperoglu será crucial para equilibrar las prestaciones del equipo.

El duelo en la dirección de juego también se presume apasionante. Por las manos de Delaney pasan gran parte del arsenal de automatismos del Lokomotiv, mientras que en el Barça sólo el checho Satoransky se presenta como un recurso de garantías, a tenor del mal momento de Carlos Arroyo. La presencia de Draper como segunda base da mucha ventaja a los Bartzokas en puntos y dirección de juego. Los galones de Juan Carlos Navarro y la confianza de Oleson y Abrines pueden compensar la debilidad en los mandos del juego.

Para los nuevos ricos de Kuban viajar al Palau con el 2-0 en el bolsillo es trascendental, mientras que a favor del Barça juega el hecho que Krasnodar no es precisamente la pista más caliente de Europa. Si los de Xavi Pascual mejoran su rendimiento a domicilio, sólo dos victorias lejos del Palau en el Top 16, la Final Four de Berlín se verá mucho más cerca de lo que se vislumbra ahora mismo. Ambos equipos ya se midieron en la Fase Regular de la Euroliga con un triunfo para cada equipo, aunque en ambos con tanteos ajustados. El Barça se impuso en el Palau por 72-68 y Lokomotiv lo hizo en tierras rusas (74-68).

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CSKA-Estrella Roja

Se trata de la serie más desequilibrada y con un marcado favorito, pero la realidad es que para Estrella Roja haber llegado al cruce de cuartos es un premio que van a afrontar sin ningún ápice de presión. Esa ausencia de presión unida al descaro de la juventud serbia puede dar más vida de la esperada a este duelo. El CSKA llega como el equipo más forma de Europa y liderando los principales ránkigs de la Euroliga. Los rusos son el conjunto con mejor valoración (108), además tienen los mejores registros en anotación (92 puntos por noche); asistencias (20 por encuentro); tiros de 2 (57%) y de 3 (42,9%). Por si esto fuera poco tienen en sus filas al segundo y tercer mejor anotadores como De Colo y Teodosic.

La dureza defensiva de los moscovitas y su rendimiento asegurado como locales dejan poco margen para la sorpresa. Todo lo que no termine con el CSKA reservando billete para la Final Four de Berlín sería la mayor sorpresa de la última década de la Euroliga. Los hombres de Dejan Radoncic apelarán a tratar de sacar un partido en tierras moscovitas y así aferrarse a la magia del caliente ‘Kombank Arena’ para tratar de soñar con colarse en la fiesta de la aristocracia europea.

El papel de Zirbes y Stimac en la pintura, la capacidad de anotación de Quincy Miller y Simonovic serán claves para incrementar las pocas posibilidades de Estrella Roja. La garra del capitán Luka Mitrovic debe poner el resto para poner en apuros al transatlántico que dirige Itoudis. Los serbios llegan con la eliminación de Anadolu Efes en su currículum. A pesar de tener una plantilla con poco fondo de armario no conviene infravalorar el papel de hombres como Micic, Marko Guduric (7.4 puntos 1.5 rebotes), Branko Lazic (4.1 puntos 1.3 rebotes) o el interior Tejic.

El talento serbio sueña con Berlín pero el equipo del ejército ruso es perfectamente consciente que un nuevo fiasco en Europa puede tener consecuencias imprevisibles. Llevar la Euroliga a Moscú es el principal objetivo de CSKA, tras varias temporada con sonados batacazos en la fase final.

Laboral Kutxa – Panathinaikos

Eliminatoria de dificil pronóstico, con dos equipos que quizá hayan rendido por encima de lo esperado, sobre todo en el caso vasco, a lo largo de la temporada. La serie se puede resumir en el origen balcánico de los técnicos de cada uno de los banquillos, caracterizados por una competitividad extrema y un juego de contraataque muy acentuado.

Baskonia parece haber dado últimamente muestras de cansancio, con un Darius Adams mostrando un nivel mucho más bajo que a comienzos de la temporada, lo que se traduce en ataques a veces con cierta espesura y poca circulación de balón. Sin embargo, Mike James ha elevado su tono, y la compañía que tiene no es escasa ni poco importante. Un Ioannis Bourousis que está, simple y llanamente, a nivel de MVP de la Euroliga, un Adam Hanga en el mejor momento de su carrera profesional, y un Fabien Causeur al alza componen el núcleo duro de un equipo que no vía la Final Four tan cerca en el último lustro.

Por parte griega, recuperar el factor cancha se antoja vital para ellos, debido a una cierta falta de dureza emocional que Djorjevic todavía no ha logrado subsanar. En los que pueden ser los últimos partidos de un mito del torneo como Diamantidis, el eje Gist – Calathes – Williams será determinante en la serie. Si consiguen aportar todo lo que se espera de ellos, cada uno en su respectiva área, el porcentaje de posibilidades de los atenienses crecerá muchos enteros. De lo contrario, el juego físico de Baskonia puede acabar de un hundir a un equipo al que todavía parece faltarle esa seguridad en si mismos para dar un paso adelante.