Por suerte, el futuro vuelve a importar a los New York Knicks. El ayer en el que se daba poco valor al mañana ya quedó atrás. Los movimientos de la front office van dirigidos a la construcción de un proyecto que no solo compita hoy, sino que también a medio plazo tenga sentido. Esta tesis ve como sus ejemplos idóneos a Jerian Grant, Guillermo Hernángomez y, principalmente, Kristaps Porzingis. Al letón es imposible predecirle techo y sus vuelos y triples han dejado boquiabierta a toda la comunidad Knickerbocker. Sin duda, su aporte ha resultado la luz más nítida en una oscura campaña. 2’16 metros de pura esperanza.

1. “Quiero tornar los abucheos en ánimos”- Kristaps Porzingis

Tras ser seleccionado con el cuarto pick, fue su carta de presentación y toda una declaración de intenciones. La promesa no sería en vano. Se dilucidaba en el joven europeo, sobre el que tantas dudas se cernían, la mentalidad necesaria para que alguien que cambia de ecosistema se adapte con brillantez. Se presuponía una explosión tardía, un plan con su mejor versión a partir de su tercer año. Su debut en la Summer League convirtió esto en papel mojado y su nombrada cita en toda una realidad indudable. El rookie apuntaba alto, estaba trabajando en hacerse un hombre. El esfuerzo tuvo (y sigue teniendo) su recompensa; lo ha conseguido. El cariño hacia él es total.

2. “Haré de hermano mayor de Porzingis y aliviaré la presión”- Carmelo Anthony

La figura de uno de los mejores jugadores del mundo siempre crea controversia y debate en torno a su figura. Melo no lo ha tenido fácil en Nueva York. La reconstrucción y los malos resultados cargan su espalda de una responsabilidad que va más allá de las canchas. Es su aprobación la que se espera ante cualquier llegada. El que sería a posteriori su principal escudero, veía cómo la prensa difundía un rumor que afirmaba que al 7 no contentaba su aterrizaje. Él mismo lo desmintió, tanto invitándolo a su cancha particular a entrenar, como con estas palabras en el Media Day.

3. “Porzingis podría ser demasiado alto para jugar”- Phil Jackson

Nadie domina los juegos mentales como el Maestro Zen. Se ha demostrado experto en motivar a sus jugadores lanzando mensajes y su protegido no sería menos. La comparación con Shawn Bradley no gustó al ex-cajista y su respuesta no se haría esperar en demasía. “Es lo que hace Phil para hacer a los jugadores trabajar duro. Eso me encendió.” Supo leer entre líneas. Motivación no le faltaba y el efecto no tardó en llegar. Ganó cinco kilos de masa muscular, brilló tanto en Summer League como en pretemporada. Lo serio, que se vio a partir de noviembre, fue aceptado ya sin presión.

4. “Está validando la fe que los Knicks mostraron en él”- Stephen A. Smith

El programa First Take, de la cadena norteamericana ESPN, se ha convertido en un símbolo del sensacionalismo que rodea al deporte del otro lado del charco. Una de sus caras más representativas no duró en cargar contra Jackson. “Prometió cosas que no está manteniendo” se atrevió a decir tras el Draft. El paso del tiempo convirtió a Zingis en una especie de salvador y con ello sus palabras fueron pasando por todas las distintas tonalidades de gris hasta llegar al blanco final. Las dudas se diluyeron en todo el mundo y él no sería menos. Paso de la crítica más feroz a la aceptación, un proceso que, generalizando, se dio en todas las esferas con relación a la franquicia.

Foto: NBA.com

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5. “Esta será la primera de muchas”- Carmelo Anthony

Escuchó su nombre coreado por todo el Madison Square Garden al ser, con 29 puntos, el novato con mayores números anotadores de la campaña hasta aquel momento y el más joven en la historia de la franquicia en firmar al menos 25 tantos y 10 rebotes. Además de una victoria ante un rival de peso en la lucha por entrar en Playoffs, la retina del aficionado quedó marcada con su nombre y habilidades. Cuenta desde el principio con la confianza de todo componente de los Knicks. Su principal espada no sería menos y supo reconocer la labor de su compañero. Vaticina para él un futuro brillante.

6. “Necesitas estar concentrado y darlo todo. No quiero acabar la temporada con arrepentimiento”- Kristaps Porzingis

Si alguien ha puesto exigencias sobre su juego, ese ha sido el propio Porzingis. Él mismo sabía que la música envolvente y seductora que le hacía sonreír de manera pícara no podía atraparle. Nada de dormir, el gimnasio espera. Era un llamamiento a sí mismo para seguir trabajando. “Quiero darlo todo. Cuando empiece la post-temporada, me pondré manos a la obra y me prepararé para la siguiente” finalizaba. Lo que él mismo había vuelto positivo ante todo movimiento con su firma no debía hacerle perder la cabeza. El sacrificio no se frenaría.

7. “Porzingis es como un unicornio en esta liga”- Kevin Durant

Quizá haya sido la cita más significativa sobre KP hasta hoy. Aunque con un envoltorio peculiar, el fondo es totalmente acertado y profundo. Sus siete pies pueden engañar, pero el llamado skills set es, a sus veinte años, bastante completo. Difícilmente vemos a un jugador con tal envergadura aportar en aspectos como el tiro de larga y media distancia, la inteligencia en la lectura o el manejo de balón. En una liga que dominan los interiores físicos, lo suyo son habilidades con unos límites desconocidos. La altura le permite pensar en él tanto en el perímetro como en la pintura.

8. “Es mucho mejor de lo que yo era con 20 años”- Dirk Nowitzki

Palabras mayores para cualquier europeo. Una leyenda, campeón además de un anillo, en el viejo continente que fue inevitablemente nombrado en comparaciones con el 6. Más allá del lugar de procedencia y del color de sus pieles, guardan en común el gusto por el triple o el fadeaway. Uno de los espejos en los que fijarse para Kris. No obstante, la presión ante tal símil podría corren en contra del que más recorrido tiene por delante. El alemán no dudó un segundo en declarar públicamente su amor por el “discípulo” que se formaba en Nueva York. También a él sorprendió la temprana explosión del letón.

Foto: NBA.com

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9. “Cada partido es una oportunidad para ganar sabiduría y entender cómo jugar en esta liga y tener éxito cada noche”- Derek Fisher

Las circunstancias se oscurecieron a partir de febrero, mes que se cobró la vida de D-Fish como entrenador jefe de los Knicks. Hasta entonces, el antiguo base de los Lakers entendió la importancia de su promesa en el puzzle que manejaba. No solo debía desarrollarse en ámbitos de técnica individual, sino también en cuestiones relativas a la competitividad. En definitiva; madurar. Llegó para ello a un equipo que tenía necesidades de ganar y por ello su progresión resultaba algo inserto a la lucha. Debía encontrar su sitio para que el hecho de ser imberbe no perjudicara al resto en la búsqueda de victorias. Lo hizo rápidamente, corrigiendo el principal obstáculo que dejó ver en los primeros compases de la campaña: el de las faltas tempraneras e innecesarias.

10. “La meta fue llegar a los playoffs. No lo hicimos. De ese punto de vista no fue lo que quería lograr”- Kristaps Porzingis

Más allá de premios individuales y el respeto general de un público que ya había reconocido su talento queda el grupo. Por encima de cualquiera de sus integrantes, lo que permanecerá será la franquicia. El deber remar todos a una fue algo que ya tenía asumido y lo puso por delante de su propia persona. La actitud de un novato que nunca se mostró muy arriba aunque la situación animara a ello ha sido lo que le ha creado, en cuestión de meses, un hueco en el corazón de cada seguidor de los Knicks. De este modo se despidió de su año como novato. Sabiéndose nada, prometiéndose mucho. Todo lo que su mediática historia levantó no le hizo volar con ella. Con los pies en la tierra y los ojos puestos en el éxito.