Fuente: www.nbamaniacs.com

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Barclays Center, Brooklyn. 23 de junio de 2016. Casi un centenar de jóvenes, de los que solo 60 serán elegidos, se juegan su futuro deportivo en una ceremonia del Draft marcada claramente por dos nombres: Ben Simmons, que resultaría elegido por los Sixers con el número 1; y Brandon Ingram, seleccionado por los Lakers con el 2. A partir de esas dos primeras elecciones, un mar de dudas se abría ante los ojos de la mayor parte de General Managers de la liga, debido a que es un Draft, a priori, de baja calidad. Ese mar de dudas también le surgió a Ryan McDonough, dirigente de los Suns.

Pero volvamos unos días atrás: Phoenix había organizado workouts individuales con Jaylen Brown, Dragan Bender y Marquese Chriss. Los tres causaron muy buena impresión, pero debido a las necesidades del equipo, la gerencia decidió draftear a un power forward, aunque no acababan de decidirse entre el croata o el ex de la universidad de Washington. Ambos eran los interiores con más potencial del Draft, pero a su vez, estaban más verdes que el trébol de los Celtics. Difícil decisión que se pudo ver alterada el día 22.

La bomba saltó el 22 de junio. Los Jazz escuchaban ofertas por Gordon Hayward, quien acababa contrato en la temporada 2016-2017, y los Suns y los Celtics fueron los que presentaron las ofertas más jugosas por él. El equipo de Arizona ofreció a sus picks 4, 13 y a Brandon Knight, oferta que resultó rechazada. Finalmente, el alero no se movió de Salt Lake City.

Y nos volvemos a situar en el Barclays Center. Son casi las dos de la madrugada en España cuando Adam Silver anuncia la elección de Dragan Bender con el pick 4. ¿Por qué?

Dragan Bender

Foto: NBA.COM

Bender es un jugador muy joven, de apenas 19 años. Es el prototipo de interior del futuro, ya que es un hombre que juega de fuera a dentro, que tira de tres y abre la pista. No rehúye el contacto a pesar de estar falto de masa muscular, corre muy bien la pista al contraataque, y posee una gran capacidad de pase, lo que sumado a su gran visión de juego, le hace ser un distribuidor de juego en el perímetro en potencia si se desarrolla correctamente. Además de esto, Bender tiene una capacidad que muy pocos jugadores tienen y que todos los GMs buscan: la versatilidad en defensa.

El jugador croata es muy alto, pues mide en torno a 216 centímetros, pero la realidad es que se mueve como un alero y puede emparejarse en defensa perfectamente con jugadores exteriores más pequeños que él. Al ser versátil en defensa, a la hora de intimidar en la zona, de ser un rim protector, presenta también muy buena planta, ya que a su altura hay que sumarle su impresionante envergadura: nada más y nada menos que 2.19 metros. Su lacra es su falta de masa muscular, algo que acabará solucionando. Si lo hace, se convertirá en defensor de élite.

Dragan Bender no tendrá un impacto inmediato en la liga, pero Earl Watson ha demostrado que sabe cómo llevar jóvenes, por lo que, si le pule bien, tenemos ante nosotros a una futura estrella de la liga.

Hacia las 2:20 de la madrugada en España, saltaba la noticia vía Woj: los Suns y los Kings habían acordado un trade, por el cual Phoenix recibía el pick 8 de Sacramento y a los antiguos Baltimore Royals se les hacía entrega de las elecciones 13 y 28 de este mismo Draft, los derechos de Bogdan Bogdanovic (quien hacía apenas unas horas había hecho oficial que no daría el salto a la NBA este verano) y una segunda ronda de 2020 que no afecta a la franquicia de Arizona en nada. ¿Demasiado precio por un solo pick? Puede que sí. Analicemos a Marquese Chriss, a quien draftearon los Kings a petición de los Suns, ya que el traspaso se realizó con poca antelación sobre dicha elección. Posteriormente fue enviado a Phoenix a cambio de los assets anteriormente citados.

Si.com

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Chriss es uno de los jugadores más intrigantes de su camada, debido a su tremendo arsenal ofensivo, pero también por unas debilidades (“weaknesses”)  bastante marcadas, que si supera le harán convertirse  en un gran jugador. Acaba de cumplir 19 años, pero presenta una capacidad atlética como muy pocos en el Draft, lo que le hizo escalar posiciones en los mocks, donde ha permanecido.

El ya jugador de los Suns tiene una altura en la media de un 4, pero una masa muscular que le hace poseer un cuerpo considerable (102 kilos, 225 libras). Su envergadura es de 215 centímetros, lo que le permite llegar fácilmente a las líneas de pase. Chriss juega de ala-pívot, y desarrollará toda su carrera en esa posición, a pesar de que algunos expertos afirman que puede jugar de alero (cosa que, seguramente, realice puntualmente), ya que es un jugador explosivo y corre genial los contraataques, los cuales suele finalizar de manera espectacular. No es un especialista reboteando, pero posee un gran timing, lo que le hace capturar 5.4 rebotes por partido, de los cuales 2.5 son ofensivos.

En defensa, presenta un buen desplazamiento lateral, lo que, al igual que a Bender, le permite emparejarse con interiores tras un cambio en un bloqueo sin ningún tipo de problema.

Chriss puede jugar desde el poste medio, desde donde marca grandes diferencias, ya sea penetrando o tirando de media distancia. Sin embargo, acorde se va acercando al poste bajo, menos efectividad presenta. Es un aspecto de su juego que llama mucho la atención, pues posee grandes recursos desde ahí tales como ganchos, fintas o fadeaways.

El ex de la Universidad de Washington presenta una debilidad enorme, quizás una de las más graves en un jugador interior: no hace los box out en su propio aro debido a su falta de concentración, además de que otros power forwards más fuertes le suelen superar en las luchas por el rebote debido a su mayor altura. Tampoco tiene muchos fundamentos defensivos. Si los pule, se puede convertir en algo serio. Es un jugador que perfectamente puede salir pufo, pero como he dicho, si arregla sus defectos, tiene potencial de interior top.

Volvamos a la pregunta realizada anteriormente: ¿demasiado precio por un solo pick? Analizado Chriss, drafteado con el pick recibido, queda por ver si lo que dio Phoenix es demasiado.

Bien, dio las elecciones 13 y 28 de este Draft. En la rueda de prensa post-temporada, el GM de los Suns ya dijo que no iban a llegar al equipo 4 rookies más Bogdanovic, que a todos los efectos es un novato pese a que sea capaz de rendir desde el primer minuto, por lo que seguramente traspasaría mínimo una elección de las 4 que poseían en Phoenix, algo normal dada su política intervencionista. Finalmente, traspasó dos a cambio de una mejor para poder seleccionar a los dos jugadores que mejor impresión les habían causado en los workouts previos al Draft. Se puede considerar una buena jugada del General Manager de los Suns.

Tema derechos de Bogdan Bogdanovic: cuando se produjo el traspaso, hacía apenas unas horas que el agente del serbio había afirmado que permanecería una temporada más en Europa. Al parecer, antes de que Alexander Raskovic oficializara esa decisión, Bogdanovic y los Suns habían entrado en conversaciones para que diese el salto este verano. McDonough se sintió traicionado y puede que por eso traspasase sus derechos.

Como último asset, en el traspaso entró una segunda ronda de 2020 que no afecta en nada a ninguno de los dos equipos.

Analizado todo, hoy por hoy, se puede decir que quizás es un precio demasiado elevado por un solo pick, pues Chriss es un jugador joven, con mucho potencial, eso sí, pero a la vez con muchas carencias. Como ya he dicho antes, cabe la posibilidad de que sea un pufo y al cabo de unos años, en el frontoffice Sun, se lleven las manos a la cabeza, pero, si logra cubrir todas sus carencias, será una estrella en la liga y se hablará del trade realizado como una obra maestra de Ryan McDonough. Solo el tiempo lo dirá.

Tras este carrusel de noticias que se sucedieron con cierta incertidumbre durante unos minutos, llegó la calma a los Suns, que no a la NBA. El Draft continuó, con sorpresas, alegrías, decepciones y equipos estafados.

bleacherreport.com

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Son pasadas la 5 de la madrugada en España cuando, en Brooklyn, suena esto: “With the 34th pick in the 2016 Draft, the Phoenix Suns select Tyler Ulis, from the University of Kentucky”. Como punto final a este Draft, Phoenix seleccionaba a uno de los mejores bases de su camada. Nadie se explicaba por qué un jugador que había promediado 17 puntos y 7 asistencias había caído tanto había caído tanto, más después de contar con la buena opinión de Calipari, su entrenador durante sus dos años en los Wildcats. Coach Calipari subió una foto a Instagram acompañada del siguiente mensaje:

I’ve coached a lot of great leaders and great point guards in all my years of coaching. Tyler Ulis is the best floor general that I’ve ever coached. What I loved is he grew into that position. You couldn’t speed him up and you couldn’t slow him down unless he wanted to do one of those things. He coached the team this season as much as I did, and I’m proud to say that. Tyler did it on both ends of the floor. Being named the defensive player of the year in the SEC is quite an honor if you look at the past award winners. On the offensive end, not only was he efficient, he accounted for 17.3 points and 7.0 assists per game. I still remember the comments when we signed Tyler: ‘Cal finally got himself a four-year point guard!’ After two years, at his size, projected as a middle first-rounder – it’s truly an amazing story in itself. I’m going to miss him dearly because now it appears that all the coaching will fall back on my lap. 

Lo que dijo, más o menos traducido, sería esto:

He entrenado a un montón de grandes líderes y grandes bases durante todos mis años como entrenador. Tyler Ulis es el mejor “entrenador en la pista” que he visto. Lo que me ha encandilado ha sido su crecimiento en esa posición. No le podías decir que se acelerara o que se frenase a menos que él no quisiera hacerlo. Ha entrenado al equipo mucho más que yo, y me siento afortunado por decir eso. Lo ha hecho en ambos lados de la pista. Ser nombrado el jugador defensivo de la SEC (su conferencia) es un gran honor si ves los nombres de los anteriores ganadores. En el apartado ofensivo, ha promediado 17.3 puntos y 7 asistencias por partido. Todavía me acuerdo de los comentarios de la gente cuando le firmamos: “¡Cal por fin ha conseguido un base al que desarrollar durante cuatro años!”. Después de dos años, con su altura, estar proyectado para salir a la mitad de la primera ronda es verdaderamente una increíble noticia. Le voy a echar de menos.

Por supuesto, cuando un mito en los banquillos como es John Calipari afirma eso de ti, no puedes cuanto menos sorprenderte de que caigas a segunda ronda. ¿El robo del Draft? Ulis es un base pequeño, de apenas, 1.76, pero que es un floor general, es decir, que lo controla todo en la pista, con capacidad anotadora y un hábil defensor (pesky defender) pese a su altura. Debido a que es un entrenador en la pista, como afirmaba el propio Calipari, es un líder nato, muy listo y con una gran IQ. Al tener esta gran IQ, es un fenomenal pasador en transición, normalmente alley-oops. También es un gran pasador en el PnR, capaz de meter balones donde no hay hueco.

Además, Ulis presenta una buena capacidad anotadora, ya sea en situaciones de catch and shoot o tras bote. En las dos situaciones es capaz de tirar desde distancia NBA, algo que ya es un punto a favor. Por contra, sufre al finalizar con oposición cerca del aro contra jugadores más altos que él.

En el apartado defensivo, es un jugador tenaz, de manos y pies rápidos. Sin embargo, por su altura y poco cuerpo, sufre ciertas limitaciones.

A mi parecer, el ex de Kentucky, ha sido el robo del Draft, ya que lo hace todo, y casi todo bien. Sin embargo, sorprende verle tan abajo. Quizás los equipos no han confiado en su poca talla y por eso ha caído tanto. Ulis es un jugador que puede rendir desde el minuto uno anque presumiblemente empezará desde el banquillo.

Los Phoenix Suns han sido uno de los ganadores de este Draft: se han llevado a los dos mejores interiores de su clase (que se pueden quedar en pufos, repito), y a uno de los mejores bases NCAA de este año (los tres mejores son Kriss Dunn, drafteado con el número 5 por los Wolves; Wade Baldwin, seleccionado en el número 17 por Memphis; y Demetrius Jackson, que fue el 26 y acabó en Boston). Ya son varios años en los que la gerencia de Arizona sabe elegir en los Drafts. Todo esto, sumado al proyecto que están formando en el banquillo, hace que los seguidores de los Suns tengan cada vez más ganas de que empiece la temporada. El final de la travesía por el desierto está cada vez más cerca. We´re looking forward to it.