1 – Un pequeño base de Arkansas

Scottie Pippen nació en 1965 en un minúsculo pueblo al sur de Arkansas, en la América profunda. Lejos del físico privilegiado que pasearía durante los 80 y los 90 por las pistas de la NBA, Pippen apenas superaba el 1,75 al comenzar su periodo en High School. Allí, en Hamburg, estaría bajo las ordenes de Donald Wayne, que tiraría de contactos para que pudiese jugar en la Universidad, después de no recibir ninguna beca, a pesar de ser el base estrella de su equipo, que alcanzó los Play-off del estado.

2 – Rumbo a una universidad de segunda

En 1983 recala en la Universidad de Central  Arkansas, un centro semi desconocido y ajeno a la tradición de grandes nombres de colleges americanos. Apartado de miradas y altas expectativas, Pippen da un cambio brutal tanto técnico como físico (en su segundo año ya sobrepasa los dos metros de altura) y se convierte en la indiscutible estrella del equipo.

En la temporada de su graduación el anonimato ya es cosa del pasado gracias a su casi 24 puntos por partido y su nombre sube como la espuma en draft del 87.

3 – Jerry Krause y el traspaso necesario

Pippen fue escogido en quinto lugar por los Bulls, posición que lograron en un traspaso con los Sonics. Que el alero jugara para una universidad de segunda fila lo convirtió en una de las revelaciones del draft, y por tanto, en una de las elecciones con las que Jerry Krause más presumió de buen ojo. Sin embargo, Pippen, siempre decía, con cierta sorna, que “no sería tan desconocido cuando tuvo que hacer varios traspasos y conseguir el quinto pick para poder escogerme”.

Efectivamente, su relación con Krause no fue demasiado cordial.

4 – Una complicada temporada de novato

En su primera temporada como jugador de los Bulls no logró hacerse con la confianza de un tambaleante Doug Collins, muy cuestionado, y que empezaba a ver peligrar su silla en favor de su bigotudo ayudante, Phil Jackson.

Scottie debutó el 7 de noviembre de 1987 ante los Philadelphia 76ers de Charles Barkley y Maurice Cheeks anotando diez puntos. Esa temporada promediaría 7,9 puntos por partido y no sería titular ni una sola vez.

5 – Su hermano Horace Grant

Horace Grant llegó al mismo tiempo que Pippen a los Bulls y pronto congeniaron. Con muchos puntos personales en común, constituyeron un apoyo mutuo durante los primeros y duros años en Chicago, en los cuales dejaban muchas dudas de su verdadera valía ante aficionados, prensa e incluso Michael Jordan, que tenía a Grant como objeto continuo de burlas. Uno de los peores momentos de la carrera de Pippen fue cuando Horace no renovó con los Bulls para marcharse a uno de sus grandes rivales por aquel entonces, los Magic de Orlando.

Scottie-Pippen-and-jordan-duo-best-player-basket-

6 – Básico en el triángulo… y en la defensa

Cuando Phil Jackson se decide a implantar el famoso triángulo mágico de Winter en los Bulls, y a sabiendas de la complejidad de lograrlo, requiere de los servicios de su ayudante en materias defensiva Johnny Bach para que diseñe un sistema defensivo que permita al equipo sobrevivir mientras se ajusta el revolucionario ataque.

Bach diseña un sistema de presión con el que ahoga las líneas de pase del rival, y que se suministra de la maravillosa capacidad de Pippen para este cometido, gracias al cual será considerado uno de los mejores defensores de la liga durante toda una década.

7 – Una inoportuna jaqueca ante los Pistons

Uno de los episodios que más lastraron al Pippen pre-anillos ocurrió durante la final de la Conferencia Este de 1990. Antes del séptimo partido que los Bulls jugarían en Detroit ante los odiados Pistons, el alero llegó al estadio quejándose de un fuerte dolor de cabeza.

Fruto de esa jaqueca, Pippen jugó a un nivel bajísimo y fue señalado como uno de los principales culpables de la debacle que sufrieron los de Chicago (el otro fue Horace Grant). Los medios de comunicación consideraron ese repentino dolor de cabeza una excusa ante la presión (y el miedo) que supuso ese partido final ante los Pistons, y señalarían a Pippen durante muchos años con la sospecha de que en los momentos importantes no aparecía, dejando sin ayuda a un Michal Jordan que acabó llorando a solas en el autobús del equipo tras perder por más de 20 puntos.

8 – Redención ante Magic y primer anillo

Un año después tuvo la primera oportunidad de redimirse. Tras una temporada fabulosa, los Bulls llegaban a su primera final de la NBA ante los Lakers de Magic y Divac. Pese a que los de Illinois eran ampliamente favoritos, los californianos se llevaron el primer partido en el Chicago Stadium gracias a un triple de Sam Perkins. Sin embargo, en el segundo, Pippen se hizo cargo de la defensa de Magic, algo que sorprendió al base (y a todo el que presenció el partido) cambiando el rumbo con el que había comenzado la final.

Una vez conseguido el anillo, Phil Jackson reconoció que hubo mucho de casualidad en ese emparejamiento, y que se trató de un fallo comunicativo… que acabó saliendo genial.

9 – Toni Kukoc y su venganza personal

Toni Kukoc no fue un compañero más de Pippen. El croata, de forma indirecta, provocó fuertes turbulencias en el vestuario de los Bulls a principios de 1991, momento en el que el interés por el europeo se tomó por parte de la plantilla como un capricho de la franquicia, más pendiente de buscar tesoros improbables que en cubrir las necesidades reales de un equipo campeón.

El caso más paradigmático de esto ocurrió con la renovación de Pippen, que fue retrasada en distintas ocasiones por  la indecisión de Kukoc, que no terminaba de aceptar la mareante oferta que Krause le había puesto sobre la mesa, a costa de congelar una parte del salary cap del equipo, que, en otras circunstancias, hubiese servido para renovar de forma más sencilla a un Pippen, que incluso, se vio amenazado por Krause cuando fue a quejarse de la situación: “Nunca olvides que fue cosa mía sacarte de Seattle. Me lo debes todo”

Scottie Pippen

Foto: NBA

10 – Jordan se retira y llega el momento de dar un paso al frente

Jordan, tras la muerte de su padre y una temporada de acoso y derribo por parte de la prensa sobre su vida privada, se marcha a jugar al béisbol. En ese momento, todas las miradas recaen sobre Pippen, que da un paso al frente y juega para la que muchos es su mejor temporada como profesional, firmando su tope de anotador (22 puntos por partido) y confirmándose como el líder del equipo en sustitución de Air.

11 – El tiempo muerto que le bajó a los infiernos

Ese liderazgo quedó en entredicho la tarde del viernes 13 de mayo de 1994, durante los últimos instantes del tercer partido de segunda ronda ante New York Knicks, que, tras ir perdiendo durante casi todo el partido, consiguen empatar el partido a 1,8 segundos de que concluya. Phil Jackson pide tiempo muerto y prepara una última jugada… ¡para Kukoc! La sorpresa, que ya es generalizada, se hace mayúscula cuando Pippen se niega a saltar a la pista. Myers pone el balón en manos del croata y la media vuelta de Kukoc ya es historia. Pippen estuvo cerca de ser traspasado ese verano por el ala-pívot Shawn Kemp.

12 – Un arbitraje lamentable le saca de ‘sus’ Playoffs

Pero sigamos con esa serie de Playoffs, ahora en el quinto y durísimo partido, como no podía ser de otra forma, ante el cemento que eran los Knicks. De nuevo, y gracias a un sensacional Pippen, los Bulls arriba en el marcador, hasta que llega el momento caliente.  Con 7’6 en el electrónico y empate a 86, sacan los Knicks de banda. Starks recibe la pelota, bota con problemas hacia la zona y saca un pase abierto para Davis, que se levanta de tres… y recibe una falta de Pippen cuando ya ha saltado la bola para un triple imposible. Jackson clama a Buda por la banda, mientras que Pippen se sienta en la mesa de anotación, incrédulo. Los Knicks ganarían la serie y mandarían a casa el sueño de Pippen como líder indiscutible.

13 – Un dedo, una silueta y la vuelta del mito

Durante la siguiente temporada los rumores de la vuelta de Michael Jordan, tras su discreto paso por el béisbol, fueron creciendo de forma exponencial cada semana. Tras un encuentro amistoso en el viejo Chicago Stadium, practicamente se daba por hecho el retorno del mito, que fue “reclamado” por su compañero Pippen de una forma muy símbolica. Señalándose las suelas de sus zapatillas Nike, de las que emergía la silueta del mejor jugador de todos los tiempos.

14 – Aterrizaje en Jamaica

A lo largo de su carrera, Scottie Pippen ha protagonizado cientos de acciones espectaculares, producto de un alero con un físico único como el suyo. Sin embargo, quizá la acción más espectacular, plástica y simbólica de su carrera sea un mate sobre Patrick Ewing, santo y seña de los Knicks que tan fieramente pelearon ante los Bulls, y que como vimos en el punto anterior, tanto sufrió el jugador de Arkansas.

El mate se produce tras un contragolpe Bull, y tras hundir la pelota por encima del jamaicano, Pippen se encara y deja aflorar toda su rabia. Al pívot no le sentó demasiado bien.

15 – Dream Team del 92…  y 96

El alero estuvo presente en el equipo que maravilló al mundo un verano de 1992, el Dream Team que se llevó el oro en Barcelona y que juntó a la mayor colección de estrellas jamás vistas. Pippen, que reconoció años después su sorpresa por la llamada para el equipo USA -no pocos pidieron la entrada de Dominique Wilkins en su puesto- no tuvo una actuación excesivamente brillante, salvo en un partido, contra Croacia. En ese choque, el jugador de los Bulls se tomó como algo personal la defensa sobre Toni Kukoc, y a fé que lo consiguió, sacando por completo de partido al croata, que tuvo un primer contacto sobre lo que le esperaba si se decidía a cruzar el charco.

También logró el oro cuatro años después, en Atlanta 96, en lo que fue llamado el Dream Team III.

16 – 1996, el año más convulso en lo personal

1996 fue un gran año en lo deportivo. Los Bulls, tras la vuelta de Jordan, el fichaje de Rodman y la aclimatación definitiva de Kukoc a la liga, volvían a ser el equipo más fuerte de la liga y muestra de ello fue el anillo que se consiguió ese año. Sin embargo para Pippen fue un año especialmente complicado,tras ser acusado de violencia doméstica (llegó a ser arrestado), y para colmo, una modelo presentó una demanda de paternidad a “Pip”, que acabó pagando manutención al niño pese a que siempre negó que fuera el padre.

17 – Logra su tope anotador con 47 puntos ante Denver Nuggets

El 18 de febrero de 1997 Pippen destrozó a los Nuggets en lo que fue su mayor hit ofensivo durante los casi tres lustros de carrera que amontonó el alero de Arkansas. Ese partido, irónicamente,  acabó con los pitos del público del United Center, que se quedaron con las ganas de ver a Scottie alcanzar los 50 puntos porque Jackson decidió cambiarlo cuando quedaba algo más de un minuto para el final. Cosas del Zen.

18 – “Michael Jordan era Dios, Scottie Pippen era Jesús y yo… el diablo

El gran temor que tenían en la gerencia de los Bulls cuando se tanteó el fichaje de Dennis Rodman en 1995 no era, ni de lejos, el deportivo. Todo el mundo en la NBA conocía de sobra las cualidades del gusano. El gran temor era introducir a un tipo tan “especial” como Rodman  en un vestuario con los roles bien definidos y con no pocos egos y personalidades dispares. El resultado deportivo fue inmejorable, y, aunque Pippen confesó que apenas había hablado con Rodman en las tres temporadas que estuvieron juntos en los Chicago Bulls, Rodman quitó años después hierro al asunto. “Lo importante era salir a la cancha, jugar y ganar y lo hicimos. Yo no trabajo para hablar con la gente.” Rodman apagando fuegos, caray.

19 – Los carteros no reparten los domingos

Sin duda, una de las acciones más famosas de trash talking en la historia de la NBA se produjo el domingo 1 de junio de 1997, durante el primer partido de las finales de la NBA de ese año entre Chicago Bulls y Utah Jazz. Con el encuentro empatado y a poco de concluir,  Karl Malone, alias “Mailman”, se encontraba en la línea de tiros libres tras recibir una falta, cuando Pippen se acerca por allí y le susurra al ala-pivot de Utah una frase que pasará a la historia: “Recuerda: el cartero no reparte los domingos.” 

Malone falló los dos lanzamientos y Jordan se encargó del resto.

20 – Un último baile

Durante la temporada 97-98 reina en los Bulls una sensación de fin de ciclo, sensación que se cristaliza tras el segundo anillo ante los Jazz, la retirada de Jordan y la marcha de Phil Jackson a su rancho de Montana. Pippen, quizá el único peso pesado que sí quería continuar al 100% un año más, es traspasado a los Houston Rockets, a cambio de Roy Rogers, en lo que sería la demolición final de una de las máquinas más perfectas de ganar que ha dado la NBA.

21 – Experimento fallido en los Rockets

Pippen llegó a unos Rockets que se habían reforzado también con Charles Barkley y en el que continuaba Hakeen Olajuwon, el enorme soporte de los dos anillos logrados por los texanos en el periplo beisbolero de Michael Jordan. Los Rockets fueron un equipo muy irregular, al que nada ayudó la comprimida temporada que quedó en 199 producto del lockout, y que acabó perdiendo en primera ronda de Play-Offs frente a Lakers de Shaq y Kobe Bryant.

Al acabar la temporada y durante el siguiente verano, Barkley y Pippen cruzaron declaraciones muy pocas amistosas, y el proyecto acabó antes de tiempo con el traspaso de Scottie a los Blazers a cambio de Walt Williams, Stacey Augmon, Ed Gray, Carlos Rogers, Brian Shaw y Kelvin Cato. Así es la vida, un día ganas un anillo y otro te traspasan por Kelvin Cato.

22 – Jail Blazers

Conducción temeraria, marihuana, armas, abusos sexuales… No, no es un episodio de Banshee, son los antecedentes de Zach Randolph, el más claro exponente de ese equipo repleto de calidad que eran los Jail Blazers. Con elementos tales como Ruben Patterson, Damon Stoudemire o Rasheed Wallace, la plantilla parecía estar configurada para explotar en cualquier momento. Los veteranos Sabonis y Pippen seguramente intercambiaron miradas en más de una ocasión, perplejos de estar en un equipo que lo tenía todo, y que no podía dar ese extra necesario por un componente extra deportivo que arrojaba a  sus compañeros  una y otra vez a las páginas de sucesos.

23 – La remontada imposible

Esos Jail Blazers vivieron su momento cumbre durante las finales de la Conferencia Oeste, cuando en el séptimo partido ganaban por 15 puntos de diferencia llegados al último cuarto. Una remontada que pasaría  a la historia de la NBA, culminada con un mate de O´Neal con apenas 41 segundos de juego, alejaría a Pippen para siempre de su séptimo anillo y de la alargada sombra de Jordan.

24 – Vuelta a los Bulls y retirada

Pippen tuvo un arrebato romántico y tres años después regresó a unos Bulls que no se parecían en nada a los de un lustro antes. En plena reconstrucción, un equipo lleno de espinillas, y mucho futuro (o eso parecía) recibieron a Pippen como una especie de maestro, un líder espiritual que debía enseñarles a ganar. Sin embargo, Pippen estaba lejos de poder ofrecer demasiado a sus jóvenes compañeros, y después de 23 partidos, tuvo que decir adiós para siempre. O eso parecía.

 25 – Una loca aventura en Finlandia

Tras especular mucho con su vuelta a la NBA, Pippen ficha por un equipo… ¡finlandés!, el Torpan Pojat, jugando su primer partido el 3 de enero de 2008, día en el que anotaría 12 puntos. Curiosamente, en este desconocido equipo también había jugado tres años antes su compañero Dennis Rodman. Dios los cría y los fineses los juntan.

26 – Ingreso en el Hall of Fame

Jordan fue el encargado de presentarlo en su entrada al Hall of Fame, durante el 2010.“No hay nadie mejor para hacerlo”, añadió con una sonrisa Pippen. “Con Michael he compartido gran parte de mi carrera y junto a él he conseguido casi todo lo que tengo. Fue un gran compañero, maestro y admirador”.

scottie-pippen

Foto: NBA

27 – Un 33 en el techo del United Center

Su número “33” fue retirado por los Chicago Bulls  y acompañaría desde entonces al 23 de Jordan, el 4 de Jerry Sloan y el 10 de Bob Love. También en Central Arkansas el 33 reposa en el techo del pabellón

28 – Fijo en el All Star

Scottie Pippen fue un fijo del partido de las estrellas durante la década de los 90 (1990, 1992, 1993, 1994, 1995, 1996 y 1997). En 1994 además logró ser el MVP del partido después de lograr 29 puntos y 11 rebotes.

29 – Tercer jugador con más apariciones en los Play Off

Es el jugador que más partidos ha disputado en Play-Offs tras Horry y Abdul-Jabbar (208) y el segundo con más minutos tras el propio Kareem (8105). Logró llegar a las eliminatorias por el título durante todas sus temporadas en la NBA, excepto la última con Chicago Bulls en 2004

30 – Miembro de un selecto club… y de otro más selecto todavía

Es uno de los 4 jugadores en la historia que ha conseguido liderar a su equipo a final de temporada en puntos, rebotes, asistencias, tapones y robos, junto a Dave Cowens, Kevin Garnett y Lebron James. Esta salvajada estadística la logró, efectivamente, el año del retiro de Jordan (94/95) y en él varias voces pidieron para el alero el MVP de la temporada. Acabó tercero en las votaciones, por detrás de Olajuwon y Robinson.

Además, Pippen puede presumir de ser socio único de un club al que difícilmente se va a poder unir otro jugador en un corto periodo de tiempo: Es el único jugador de la historia en ser dos veces campeón de la NBA y de unas Olimpiadas el mismo año.

31 – Money

En 2007 surgieron rumores acerca de los problemas económicos que sufría Pippen después de varias inversiones desastrosas, en las que perdió cerca de 25 millones de dólares. Según desveló el ‘Chicago Tribune’, Pippen entregó 17 millones de dólares en el 2000 a su asesor personal, Robert J. Lunn, y su firma de inversiones pero nunca se los devolvieron y el dinero se perdió en financiar negocios ruinosos de aviación, comida para gourmets y en la construcción de un complejo de lujo que resultó un fracaso.

32 – Un trabajador incansable

“Recuerdo cuando llegó a la Liga,cada vez que nos enfrentábamos mejoraba respecto al duelo anterior. Siempre progresaba. – Larry Bird” Si alguien sin novia se pone a ver partidos del Pippen ochentero, le costará reconocer al jugador que asombró al mundo unos años más tarde. La capacidad de trabajo que poseía, probablemente inspirado por otro obseso de la perfección como Jordan, es una de las grandes cualidades del alero, que mejoró ostensiblemente su manejo de balón y tiro durante todos los años que permaneció en los Bulls

33 – Legado

Cuando se habla de la figura Pippen es imposible despegarla de un mito como Jordan, con el que, por fortuna o por desgracia, tuvo que convivir durante gran parte de su carrera. Qué hubiese pasado del uno sin el otro es una de las grandes preguntas que siempre quedan en el aire. Probablemente Jordan hubiese ganado, hubiese ganado mucho, pero lo hubiese tenido más difícil sin otra mega estrella a su lado que comprendiera que su compañero, sencillamente no era humano, era la sombra del aire.

Foto: NBA