La madrugada del jueves 22 al viernes 23 de enero será una fecha señalada a partir de ahora en la historia del baloncesto español, con la designación de Pau y Marc Gasol como titulares para el All-Star Game de la NBA, que se disputará el 15 de febrero en la ciudad de Nueva York. Sus elecciones son todo un acontecimiento para el baloncesto europeo, ya que son los primeros europeos en ser seleccionados para salir en el cinco inicial del partido de las estrellas.

Eso sí, serán la segunda pareja de hermanos que participan a la vez en la gran fiesta de la NBA y del baloncesto mundial. Pau y Marc emularán a los gemelos Van Arsdale, que, en los años 1970 y 1971, disputaron los encuentros participando en distintas conferencias, ya que Tom jugaba en Cincinnati y Dick en Phoenix, al igual que los Gasol, con Pau en el Este y Marc en el Oeste.

Un hito que llena de orgullo al baloncesto patrio, con un salto inicial que enfrentará en Nueva York a los mejores hermanos de la historia del deporte del balón naranja. Para Pau será su quinto All-Star, mientras que para el mediano de los Gasol será su segunda participación en el partido de las estrellas.

Pero antes llegaron los Van Arsdale.

Richard Albert Van Arsdale, popularmente conocido como Dick, nació el 22 de febrero de 1943 en Indianápolis. Con una altura de 1’93 metros, su puesto en la cancha era el de escolta. Jugó durante cuatro años con la Universidad de Indiana, los “Hoosiers”, donde fue elegido All-American e incluido en una ocasión en el mejor quinteto de la Big Ten Conference. En el total de su carrera colegial tuvo unos promedios de 17’2 puntos y 10 rebotes por partido, siendo incluido en el Hall of Fame del Estado de Indiana.

Thomas Arthur Van Arsdale nació el mismo día que su hermano Dick, ya que eran gemelos, el ya citado 22 de febrero de 1943. Las medidas de Tom eran exactamente iguales a las de su hermano, 1’93 metros, jugando en la misma posición de escolta. Tom también fue miembro de la Universidad de Indiana, y sus números en los cuatro años que jugó en los “Hoosiers” fueron muy similares a los de su hermano gemelo, con unos promedios de 17’4 puntos y 10 rebotes por partido. Al igual que Dick, Tom fue elegido All-American y honrado con su inclusión en el Hall of Fame del Estado de Indiana.

Ambos fueron elegidos en la segunda ronda del Draft de la NBA del año 1965. Dick fue seleccionado en la decimotercera posición, siendo escogido por los New York Knicks, justo una posición por encima de su hermano Tom, que fue a los Detroit Pistons.

En ese Draft aparecieron grandes jugadores de la NBA, como Gail Goodrich (nº 2), Bill Bradley (nº 3), Rick Barry (nº 5), Jerry Sloan (nº 7), Billy Cunningham (nº 8) y otros jugadores que llegaron a disputar el All-Star, como Flynn Robinson (nº18), Jon McGlocklin (nº 24) o Bob Love (nº 36).

Ambos tuvieron un más que notable año de debut en la NBA, con unos números de nuevo muy similares. Dick promedió 12’3 puntos, 4’8 rebotes y 2’3 asistencias por partido con los de la Gran Manzana, mientras que Tom consiguió 10’5 puntos, 3’9 rebotes y 2’6 asistencias por encuentro en la ciudad del motor, ganándose ambos el ser elegidos para formar parte del mejor quinteto de rookies de la NBA 1965/66, junto a Rick Barry o Billy Cunningham, además de Fred Hetzel. El galardón de Rookie del Año fue para Rick Barry (San Francisco Warriors), con unos números de 25’7 puntos, 10’6 rebotes y 2’2 asistencias por choque.

Las dos siguientes campañas de Dick Van Arsdale con los Knicks siguieron con un buen nivel, con medias de 15’1 puntos, 7 rebotes y 3’1 asistencias en la 1966/67 y 11 puntos, 5’4 rebotes y 2’9 asistencias en la 1967/68, con un descenso ostensible de sus números por la llegada de Earl Monroe al equipo. A pesar de su buen hacer, fue incluido entre los jugadores elegibles en el Draft de Expansión del año 1968, siendo seleccionado por la nueva franquicia de los Phoenix Suns. Aunque su aportación fue notable en Nueva York, los Knicks prefirieron quedarse con Phil Jackson, un jugador importante en la defensa del equipo, que luego haría historia como entrenador. Curiosamente, aquel equipo de los Knicks ganaría dos anillos, ya sin Van Arsdale, logrando los campeonatos de 1970 y 1973.

Aquella elección por parte de los Suns fue más importante de lo que parecía en primera instancia. Y es que Dick se convertía ni más ni menos que en el primer jugador en la historia de la franquicia, lo que valió a partir de entonces el cariñoso sobrenombre de “The Original Sun”. Más honores tuvo en el desierto de Arizona, siendo además el autor de la primera canasta de la historia de los Suns.

En Phoenix Dick fue titular indiscutible desde el primer momento, siendo uno de los máximos anotadores del equipo y mostrando su mejor nivel de juego, especialmente en sus primeras tres temporadas (1968 a 1971), con medias por encima de los 20 puntos. La mayor virtud de Dick era el sacrificio por el equipo y una gran capacidad de lucha, lo que le hizo ser uno de los jugadores favoritos de los aficionados.

Su mejor campaña como profesional llegaría en la 1970/71, con 21’9 puntos, 3’9 rebotes y 4’1 asistencias por partido. El equipo llegaría en la 1969/70 a los Playoffs, forzando incluso el séptimo partido ante los poderosos Lakers de Wilt Chamberlain, una gesta que haría que la mecha del baloncesto se prendiera definitivamente en Phoenix.

Dick Van Arsdale fue elegido en tres ocasiones para disputar el All-Star Game en esos tres primeros años en los Suns (1969, 1970 y 1971), siendo además incluido en la temporada 1973/74 en el segundo mejor quinteto defensivo de la liga.

En la 1975/76 los Suns alcanzarían los Playoffs de nuevo, con John McLeod dirigiendo el equipo y jugadores destacados en la plantilla como Paul Westphal, Alvan Adams y Gar Heard. Dick Van Arsdale, de 32 años, pudo disfrutar y ser partícipe de unas series por el título que pasarían a la historia, llegando a las Finales ante los Boston Celtics de John Havlicek y Dave Cowens. Una serie vibrante que perdieron los de Arizona, pero que dejaron para el recuerdo uno de los mejores partidos de la historia del baloncesto, el quinto partido de esas Finales en que los Celtics se llevaron la victoria después de tres increíbles prórrogas por 128-126 en el Boston Garden.

Ya no se movería de Phoenix, permaneciendo un total de nueve temporadas, retirándose al finalizar la temporada 1976/77 a los 33 años de edad y con unos promedios totales de su carrera de 17’6 puntos, 3’6 rebotes y 3’5 asistencias por partido, siendo retirada su camiseta con el número 5 por los Suns como homenaje a su carrera.

Vamos ahora con Tom, que tuvo un segundo año en Detroit en la línea del anterior, con unos promedios de 12’2 puntos, 4’3 rebotes y 2’4 asistencias. El año siguiente, finalizando la temporada 1967/68, era traspasado a los Cincinnati Royals junto a John Tresvant a cambio de Jim Fox y Happy Hairston. No había llegado aún a jugar los Playoffs, y tampoco lo llegaría a hacer nunca.

El caso es que Tom llegaba a los Royals, un equipo con expectativas de alcanzar las fases finales, pero finalmente quedarían fuera de los Playoffs por muy poco, ocupando esa última plaza curiosamente los Pistons, su anterior equipo.

Aun así, el cambio fue positivo para Tom Van Arsdale, al igual que ocurrió con su hermano, jugando en Cincinnati los mejores años de su carrera profesional, con buenos promedios anotadores, alcanzando sus máximos promedios en la 1970/71, con 22’9 puntos, 6’1 rebotes y 2’2 asistencias por encuentro.

Cuatro años permaneció en los Royals, siendo elegido en tres ocasiones consecutivas para disputar el All-Star Game de la NBA (1970, 1971 y 1972), coincidiendo en dos de ellos con su hermano Dick, cada uno representando a una Conferencia, siendo los únicos hermanos en participar juntos en el All-Star, hasta que llegaron Pau y Marc.

A partir de la llegada de Nate Archibald, su protagonismo en el equipo fue decayendo. “Tiny” se fue haciendo con el mando del equipo, logrando en la 1972/73 unos números impresionantes que le hicieron liderar la liga en puntos y asistencias (34 y 11’4) por encuentro. Como consecuencia, los números de Tom Van Arsdale bajaron considerablemente, a 12’4 puntos por partido. Ni qué decir tiene que Archibald sería uno de los mejores bases de la NBA a lo largo de su carrera.

En la temporada del récord de Archibald (1972/1973), Tom era traspasado al peor equipo de la liga, Philadelphia, a cambio de John Block. Aquel equipo de los Sixers acabó con un récord de 9 partidos ganados y 73 perdidos, marcando el peor registro de la historia. Tom mantuvo unos números dignos: 17’7 puntos, 6’2 rebotes y 2’1 asistencias el resto de la temporada, y 19’6 puntos, 5 rebotes y 2’6 asistencias la 1973/74.

Año y medio estuvo en Philadelphia Tom, que era traspasado de nuevo en la 1974/75 tras nueve partidos a Atlanta, un equipo que también se encontraba en pleno declive, sin Pete Maravich y, por supuesto, sin aspiraciones de Playoffs. La aportación de Van Arsdale era de nuevo notable, con 18’9 puntos, 3’4 rebotes y 2’8 asistencias en los 73 partidos restantes con los Hawks, bajando la siguiente bastante sus números, con 10’9 puntos, 2’5 rebotes y 1’9 asistencias.

En 1976, un nuevo traspaso llegaba para Tom, aunque no sería el último, llegando sus derechos a los Buffalo Braves a cambio de Ken Charles y Dick Gibbs. Sin embargo, no llegó a jugar en la ciudad del Estado de Nueva York, ya que apenas un mes después era traspasado a los Phoenix Suns a cambio de una futura ronda del Draft.

Su llegada a Arizona tenía que ver mucho con su hermano Dick, quien convenció a la directiva para que le ficharan para jugar juntos. Todo parecía encaminado a que por fin llegarían los Playoffs para Tom. Llegaba al vigente finalista de la NBA, y se mantenía el bloque que había hecho historia, pero a pesar de ello, tampoco hubo Playoffs esa campaña.

Los gemelos Van Arsdale siguieron con su paralelismo, siendo la única temporada en la que ambos finalizaron sin alcanzar los 10 puntos de media (5’8 puntos y 2’4 rebotes Tom y 7’7 puntos y 1’5 rebotes Dick). Los hermanos se retirarían juntos, finalizando Tom su carrera con unas medias de 15’3 puntos, 4’2 rebotes y 2’2 asistencias por partido, además de pasar a la historia como el jugador con más partidos disputados en regular season sin haber jugado los Playoffs (929 encuentros), así como el que más puntos metió sin pisar preciado territorio de postemporada (14.232).

Una historia curiosa, la de dos hermanos unidos por el baloncesto, capaces de llegar a hacer historia siendo elegidos para jugar el All-Star, pero separados por los Playoffs.