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Sigue siendo noticia, y por desgracia no en el plano positivo, la situación de Anthony Bennett, número uno del Draft de 2013. Y es que el ala-pívot canadiense ha rescindido el contrato que tenía con los Minnesota Timberwolves.

El caso es que, desde su polémica elección en la lotería de hace ya dos años, Bennett no ha encontrado, al menos de momento, su lugar en la NBA. Su año rookie fue más bien pobre, con unos números nada relevantes (4.2 puntos y 3 rebotes en tan sólo 12.8 minutos por partido) en el equipo de Ohio, donde fue duramente criticado además por su sobrepeso, sumado a sus frecuentes problemas con las lesiones, que le han restado continuidad.

Tras ese primer año, fue incluido junto a otro número uno del Draft, Andrew Wiggins, en el traspaso de Kevin Love a los Cavaliers, en un traspaso a tres bandas entre Cavs, Wolves y Sixers. Parecía una buena noticia, ya que Minneapolis podría ser un buen lugar donde comenzar de nuevo. Se trataba de un equipo joven, en pleno proceso de reconstrucción y en el que podría desarrollarse como jugador, demostrando lo que le hizo llamar la atención de la mejor liga de baloncesto del mundo.

Sin embargo, en los Wolves tampoco ha habido un lugar para él. Y eso que el verano pasado se vio un serio trabajo del jugador para bajar de peso y estar más fino para el inicio de la competición. Pero a la hora de la verdad, ni ha gozado de minutos ni éstos han sido dignos de destacar, con unas medias de 5.2 puntos y 3.8 rebotes en 15.7 minutos por encuentro. El equipo de Minnesota ha decidido poner punto y final a la relación contractual, ya que cuenta con bastantes jugadores para ese puesto, y debido también al alto contrato de Bennett (5.8 millones de dólares).

Foto de Anthony Bennett, el día del Draft de 2013

Foto de Anthony Bennett, el día del Draft de 2013

El caso es que la situación del jugador es complicada, con un problema evidente, que no es otro que el no tener claro su posición en la cancha, estando situado entre los puestos de alero y ala-pívot, teniendo además en contra el peso importante de haber sido el número uno del Draft, algo que no todos los jugadores han sabido llevar.

La pregunta ahora es: ¿Quién apostará por Bennett? Seguro que más de un equipo le tendrá en cuenta, aunque su contrato limita mucho los candidatos. De hecho, sólo cuatro: Cleveland Cavaliers, Philadelphia 76ers, Utah Jazz y Portland Trail Blazers optarían por el plano económico.

Estos últimos son los que más papeletas parecen tener, a priori, para hacerse con los servicios de Bennett, fundamentalmente por la presencia de Jay Triano y David Vanterpool, ambos miembros del staff técnico de Canadá, que le conocen y podrían ser sus valedores. De hecho, hay que decir que su participación en el FIBA Américas ha sido bastante positiva, abriendo un lugar a la esperanza.

No hay que olvidar que Anthony Bennett tiene tan sólo 22 años, por lo que hay tiempo para que podamos ver en la NBA a aquel jugador que brilló en su año Freshman en la Universidad de Nevada-Las Vegas y que aún busca su sitio entre los mejores.

Estaremos atentos a ello…