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La temporada NBA 2015/16 comienza en cuestión de semanas y es momento para hacer un repaso a uno de los equipos más en boga en el panorama actual: los Boston Celtics.

Antes de hacer un análisis más detallado de lo que serán los designios del equipo a lo largo del próximo curso, debemos saber qué jugadores han entrado y qué jugadores han abandonado la disciplina de la franquicia bostoniana. Como baja más destacada está la del ala-pívot Brandon Bass, que jugará la próxima temporada bajo las órdenes de Byron Scott en Los Angeles Lakers.

Por el contrario, Danny Ainge ha tomado buenas decisiones en pretemporada y se ha traído jugadores de muchísima calidad como David Lee (vía trade) o Amir Johnson (vía FA), además de sumar a su plantilla novatos interesantes, como el base Terry Rozier (procedente de Louisville), el ala-pívot Jordan Mickey (LSU) o el alero-escolta tirador RJ Hunter (de la universidad de Georgia State). Boston drafteó un jugador más, el escolta Marcus Thornton, procedente de la universidad William & Mary. Thornton no jugará para los verdes ya que ha firmado por un año por los Sydney Kings de la NBL australiana. Al firmar por un equipo australiano (cuya liga acaba en febrero) tendrá tiempo para regresar y tener oportunidad de jugar en la D-League e intentar dar el salto al roster principal.

Estos tres jugadores (Rozier-Mickey-Hunter) hicieron una última campaña NCAA excelente. Las cualidades de Rozier como director, Mickey como interior bajo pero potente físicamente y Hunter como anotador y excelso tirador no han pasado desapercibidas para el binomio Ainge-Stevens, conscientes de los fuertes y de las limitaciones de su escuadra.
En mi opinión, a pesar de que la calidad de estos tres jugadores es latente, nadie les quitará un paso por la D-League, básicamente por el hecho de amoldarse un poco a la profesionalidad. Incluso Marcus Smart formó parte de los Maine Red Claws, el equipo afiliado a Boston. Jugó un único partido, pero después eso se vio reflejado en su ritmo de juego y demás facetas. Quizás Hunter, por experiencia y habilidades, sea el que menos tiempo deba pasar en Maine.

Renovaciones y fichajes: Perry Jones, David Lee, Amir Johnson, Jae Crowder y Jonas Jerebko (Fuente: NBA)

Brad Stevens, el entrenador, afronta su tercera temporada tanto en Boston como en la NBA. Su potencial es de sobra conocido, sobre todo por llevar a la pequeña Butler a los focos del Gran Baile llegando a la Final Four universitaria en dos temporadas consecutivas. En esta tercera temporada Stevens ha adquirido la tremenda responsabilidad de superar (o al menos igualar) lo conseguido en el curso 2014/15 (40 victorias42 derrotas, eliminados 4-0 en 1ª ronda por Cleveland). Desde los despachos han conseguido mejorar al equipo sustancialmente, pero esa mejora, que todavía es sobre el papel, tiene que ser llevada a la práctica mediante el buen hacer del Coach Stevens. La División Atlántico (Atlantic Division) será hostil a los Celtics, ya que Brooklyn, New York y Toronto darán mucho que hablar y no se lo pondrán nada fácil a los verdes.

Atendiendo a la rotación Celtic, hay diez jugadores inamovibles: Olynyk-David Lee-Amir Johnson-Sullinger-Zeller como interiores, Crowder y Evan Turner de aleros y finalmente, Smart-Avery Bradley-Thomas en las posiciones exteriores. Estos 10 baloncestistas tienen el protagonismo principal en el equipo a expensas de las aportaciones de los novatos y de jugadores como Perry Jones, Jonas Jerebko o el sophomore James Young, que estuvo más tiempo en la D-League que en el roster principal.

La nómina interior del equipo es muy interesante y heterogénea, ya que hay posibilidad de múltiples combinaciones a la hora de sacar un quinteto pequeño para jugar “small ball” o si se decide jugar con un quinteto más grande, atendiendo a las prestaciones del rival. Lo que está fuera de toda duda es que la titularidad en los puestos de 4 y 5 estará sometida a muchísima competición y no se sabrán los jugadores de inicio hasta poco antes de comenzar la temporada. La introducción de Jordan Mickey, jugador elegido este año en 2ª ronda, entre estos jugadores puede resultar una incógnita. Si bien las aportaciones de Mickey serán claramente defensivas, veremos si físicamente aguanta (varias lesiones en su última temporada universitaria) y si su altura (2’03 cm) no es un problema.

La posición de alero también arroja cierta duda, básicamente entre dos jugadores: Jae Crowder y Evan Turner. Si bien Turner tiene un corte más exterior, pudiendo jugar de escolta en casi cualquier equipo, en estos Celtics necesariamente tiene que hacer funciones de alero, para permitir que Marcus Smart se desarrolle por completo, coja experiencia, y Isaiah Thomas se encargue de la dirección.
Cabe destacar que Boston ha tomado buena cuenta de la temporada tan buena que ha hecho Crowder y le han renovado de manera sustancial (35 millones por 5 años) y por mucho tiempo, demostrando también que confían en el ex-Mavericks para el presente y futuro de la franquicia.
Crowder es un excelente defensor y jugador de equipo, con un carácter especial, que suple sus deficiencias, por ejemplo, en el tiro, con esfuerzo atrás y con fuerza. Mientras tanto Turner, número 2 del Draft 2010, tiene unas habilidades impresionantes en muchos ámbitos del juego, pero su irregularidad le ha condenado a lo largo de su carrera como profesional.
Jugadores como Perry Jones o James Young podrían tener algunos minutos, pero tienen que mejorar sus aportaciones considerablemente para entrar en la pugna por el puesto. Coach Stevens tendrá que solucionar muchos aspectos en esta posición si quiere que realmente funcione.

El ‘backcourt’ del equipo de Massachusetts es escueto en sí, con Avery Bradley, Marcus Smart e Isaiah Thomas como jugadores con experiencia. Aunque también se puede añadir aquí a Evan Turner, Stevens jugará alternando entre estos tres jugadores principalmente, además de contar con los novatos.

Los ojos están puestos sobre Smart (7.8 puntos, 3.3 rebotes y 3.1 asistencias de media en 67 partidos), de quien se espera un salto de calidad importante tras su temporada inicial en la mejor liga del mundo. En la Summer League de Las Vegas se dislocó dos dedos de la mano izquierda en una mala y fortuita caída, pero ya se ha recuperado totalmente.
Si hay algo que debe mejorar cuanto antes, y es indispensable para situarse entre los mejores bases NBA, es mejorar su tiro. Y no sólo en porcentajes. La rapidez para armar el tiro, la estética, la colocación de pies… Son cosas que el propio jugador debe pulir y seguro que el staff técnico ya ha incidido sobre ello. El lado bueno de este base es que tiene intangibles, cualidades innatas que no se entrenan, como la picardía y el hambre de ganar. Esos factores, unidos a una visión de juego excelente y un físico portentoso, demuestran que merece la pena como jugador y que tiene un porvenir brillante.

Además, cuenta con Isaiah Thomas (uno de los jugadores más infravalorados en la NBA actualmente, en mi opinión) como compañero de andanzas. El número 4 de los Celtics es un base eléctrico, con explosividad, un 1×1 repleto de recursos y un tiro exterior notable. Quizás su mayor lacra sea la falta de centímetros (173 cm de altura y 182 de envergadura) pero está claro que en la faceta ofensiva eso juega a su favor por lo escurridizo y ágil que es.

Isiah Thomas liderará la anotación céltica (Fuente: AP)

Avery Bradley quizás parezca tener una labor de secundario, pero no hay que descartarle en absoluto. Cabe recordar que la pasada campaña hizo un mes de febrero impresionante, promediando 18.3 puntos y 3.7 rebotes por partido. Tirador excelso con una mecánica preciosa y muy trabajada, sobre todo saliendo de los bloqueos y generándose su tiro mediante rapidez y agilidad. También tiene la visión suficiente como para generar buenas continuaciones o tiros abiertos de los hombres de dentro. Es un jugador que puede cambiar drásticamente el ritmo de juego, sobre todo si va acompañado de Isaiah Thomas. Tanto Terry Rozier como RJ Hunter tendrán que trabajar mucho para poder ganarse la confianza de Stevens y conseguir minutos, ya que con estos tres jugadores ya asentados, lo tendrán difícil.

Levi Randolph, destacado jugador en Alabama (Fuente: Getty)

Como conclusión a esta plantilla, también deben mencionarse los nombres de los aleros Coty Clarke y Malcolm Miller, así como del escolta Levi Randolph o el base Corey Walden. Estos 4 jugadores (los 3 últimos, novatos) tienen acuerdos garantizados por el salario mínimo o no garantizados, pero también pelean por ganarse un hueco en el roster de Boston, en el “training camp” de dos semanas de duración. Ahí se formará la plantilla final, y los jugadores que sean cortados acabarán con casi total probabilidad firmando por el filial de la D-League o yéndose a Europa.
Se sabe, por ejemplo, que Randolph, quien estuvo 4 años en la Universidad de Alabama, rechazó finalmente jugar en Vuelle Pesaro (1ª Italiana – LEGA/Serie A) por intentar formar parte de los Celtics.

No obstante, las opciones que tienen estos jugadores de acabar en el equipo es mínima, ya que actualmente los Celtics tienen 16 contratos garantizados. Con lo cual, acabará habiendo 7 descartes en la plantilla, ya que el máximo permitido por equipo es de 13 jugadores.

El primer partido de los 7 que disputará la franquicia del trébol será el día 6 de octubre contra Olimpia Milán. 2 días después jugarán contra el Real Madrid, en una de las ya clásicas giras NBA por Europa. Los 5 partidos restantes serán ya en territorio norteamericano y contra rivales divisionales, como New York, Brooklyn y Philadelphia.
La pretemporada será una buena vara de medir para las aspiraciones del equipo, y en una conferencia tan castigada y sometida como la del Este, puede ocurrir de todo.