Foto: Euroleague

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Si algo puede definir la temporada del Real Madrid baloncesto hasta el momento, es la irregularidad. Una irregularidad que casi cae en el balance de negatividad para muchos aficionados y seguidores, vistos los vaivenes y tumbos que han ido dando los blancos por la máxima competición europea. La lucha hasta el último partido en la fase regular para entrar en el top 16, era algo no esperado ni por afición ni por entendidos.

Muchas incógnitas en los que han influido varios factores, algunos de ellos inesperados. La incorporación de los internacionales que disputaron el eurobasket ya de por sí fue un hándicap para Laso y su equipo, que sin tiempo de entrenos se tuvo que poner a competir desde el primer momento, se dijo que desde el primer momento la pretemporada sería y se haría con el paso del tiempo y los partidos. A ello se unió las siempre desagradables infortunios que tienen por nombre lesiones. El ex nba e internacional sueco Taylor, cayó roto a las primeras de cambio, perdiéndose varias jornadas para un jugador que se antojaba importante en el grupo, tras su vuelta ha planteado dudas, pese a partidos positivos y observar un gran potencial en él, todavía es una incógnita su rendimiento y peso final. También Nocioni tuvo su encuentro con las lesiones. Cuando los blancos se jugaban el ser o no ser en euroliga, el hombro le dijo basta al argentino, y tuvo que parar. La cercanía de varios partidos decisivos en euroliga y viendo la ausencia del ala pívot, provocó un acceso inmediato al mercado de fichajes. El senegalés N’Dour se incorporó a la plantilla blanca. A día de hoy sigue en “pretemporada” juega poco, y no se sabe lo que se puede esperar de él. Su presunta intensidad defensiva y capacidad reboteadora sólo se ha visto con cuentagotas y otro interrogante más para el club merengue.

Pero la cosa no acaba aquí. Como la mayoría sabéis, quizá las dos lesiones que marcan la temporada son las de Rudy Fernández y Sergio Llull. Dos de los jugadores más importantes de la plantilla blanca, y también del viejo continente, se encuentran a día de hoy en el dique seco. El mallorquín, de larga duración, su espalda dijo basta y  tuvo que pasar por el quirófano. Las previsiones de recuperación hablan de un mínimo de tres meses antes de su vuelta. Baja que el Madrid bajo mi punto de vista, echa de menos sobre todo en defensa, ya que el mallorquín con su intensidad y rapidez de manos, así como su ayuda en el rebote, le daba un punto diferencial a los blancos cuando había que agachar el trasero y maniatar a los rivales. Baja importante para ajustar al juego, que no se ha resuelto a día de hoy. Algo parecido se puede decir de Llull, aunque la lesión sufrida contra el Barcelona, es de menos gravedad, y ya se cuentan los días para que su intensidad y liderazgo vuelva al parquet (y también alguna que otra mandarina).

Como ven, el panorama, es complicado, jugadores con un rol a priori secundario, tendrían que haber dado un paso al frente, otros como el caso de Thompkins, con el que el Madrid se pegó con media Europa para lograr su contratación, su rendimiento está siendo muy bajo. A ello súmale la vuelta desde hace un par de semanas de KC Rivers, otro jugador, otras jornadas de adaptación y pretemporada, que ha hecho que Trey quede fuera de las convocatorias de la ACB.

Como ven un panorama un tanto inusual. Cierto es que mucha gente opina que no son más que los incidentes normales dentro de un equipo profesional, expuesto a estos riesgos “normales”, y que centran más la culpa en el entrenador y su modo de repartir roles, así como en unas rotaciones que a veces no entienden, razonamientos basados en que pese a la buena marcha en ACB, clasificado para la copa y el top 16, han sido derrotados cuando han estado enfrente equipos de primer nivel; Valencia, Barcelona, Caja Laboral, Khimki, Estrella Roja, etc… todos ellos hicieron morder el polvo a los de Laso.

Foto: Euroleague

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Y el partido de ayer en la cancha del poderoso CSKA Moscú, el discreto partido, para ser más concretos, no deja sino confirmar los interrogantes ya descritos. Ausencia de roles definidos, defensa a ratos muy blanda y carencia de rebote (Hines se hinchó) y el tener enfrente a dos superclase como Teodosic y De Colo, supuso la primera derrota en el top16, siendo la segunda jornada.

Ahora vienen cuatro partidos seguidos de Euroliga en el Palacio que se antojan vitales para tener opciones a la clasificación en ese bestial grupo F. Cada día toma más la impresión que la acb es un banco de pruebas y de concesión de minutos, de ajustes para llegar a conclusiones, que a día de hoy, no llegan. Estamos en enero y la excusa de la pretemporada empieza a sonar vacua. Por si fuera poco, en el horizonte parece que puede llegar un nuevo jugador, fichado a principios de temporada y demandado por gran parte de la afición, Lima, que desea un pivot dinámico, defensivo e intenso. La sombra de Slaugther parece muy grande. Sería otro jugador nuevo más, a la espera de la vuelta de los lesionados. Cuando se reincorporen, sería otra nueva pretemporada para el Madrid. Quizá la definitiva para encauzar el año. O quizá no.

Todavía no se ha vendido el pescado. Disfruten del baloncesto.