Joe Dumars, ex-general manager de Detroit, destruyendo el futuro de su franquicia a manos llenas

Joe Dumars, ex-general manager de Detroit, destruyendo el futuro de su franquicia eficientemente

Como todos los años por estas fechas, el Trade Deadline de finales de febrero se acerca siendo la época del año más ajetreada mientras el balón vuela para una fauna muy particular de la NBA. Se trata de los General Managers, empleados de tanto poder como fragilidad en sus puestos, encargados de gestionar toda la parte deportiva, económica y de recursos humanos de una franquicia, con mayor o menor injerencia de un propietario que pone a su disposición un presupuesto. Teniendo en cuenta una cantidad de variables ridícula, desde los pormenores del límite salarial a la aleatoria felicidad de los jugadores, deben decidir en estos días si quieren hacer o no cambios en el roster, con el peligro de que sus elecciones se vuelvan en su contra en el corto o el largo plazo.

En Skyhook vamos a analizar a algunos de los casos más flagrantes, dentro de lo imprevisible del negocio, donde cualquiera puede acabar moviéndose.

Compro, compro

Si bien es obvio que a nadie le amarga un dulce, hay ciertos equipos que por estar en buena disposición, quieren dar un salto más que les acerque a sus más directos rivales. Cargados de optimismo estas franquicias piensan que con un pequeño arreglo pueden competir de igual a igual con cualquiera. Pertenecen a este grupo equipos de playoff, o que quieren serlo, con mayores o menores pretensiones. Nominamos a varios de ellos y proponemos ciertos movimientos que podrían tener sentido y alguna posibilidad de suceder.

Toronto Raptors

Los canadienses han conseguido asomar la cabeza entre el igualado este y ven la matrícula de Cleveland más cerca que a sus perseguidores por detrás, con lo que están legitimados para pensar que podrían tener una serie larga contra ellos. Aunque algunos dirán que con superar una ronda de play off ya sería bonito, de acuerdo a amargas experiencias pasadas, esto puede hacer que intenten mover alguna de sus dos primeras rondas – la propia y la de New York – por mejorar alguno de sus puestos débiles, sobre todo el ala-pívot donde sobreviven con Scola y Patterson, y algún alero más ante la ausencia de Demarre Carroll.

Oklahoma City Thunder

3 troncos en un parque de Oklahoma. Autor anónimo

3 troncos en un parque de Oklahoma. Autor anónimo

Después de un año desafortunado donde parecen haberse quedado atrás de todo, Oklahoma va de tapado pese a contar probablemente con 2 de los mejores 5 jugadores de la liga. Parte de ese desfase incluye el haber rodeado a KD y Westbrook de jugadores enormes al margen de lo que necesitan para enfrentarse a los escandalosos Warriors, más aleros versátiles que permitan moverse a Durant hacia el ala-pívot. Es de esperar que intenten pescar algún jugador de ese perfil aunque tienen poco que ofrecer.

Boston Celtics

El tan manido arsenal de picks de los Celtics consiste en una 1ª ronda propia,  la 1ª Dallas, la 1ª Brooklyn, y segundas rondas de Philly, Wolves, Heat, Mavs y Cavs. Es obvio que todos esos picks no van a poder tener hueco en la plantilla de los Celtics y que Danny Ainge va a intentar moverlos, pero lo cierto es que el único con valor es el de Brooklyn, que podría acabar entre las 3 primeras elecciones y ese caramelo no se regala sin tener a cambio una estrella. El problema de los Celtics es que esas rondas no son muy altas y necesitan ir acompañadas de uno de sus buenos-pero-no-grandes jugadores para ser ofertas atractivas, con el riesgo de romper la dinámica de un equipo en gran forma. Es de esperar en cualquier caso algún movimiento pequeño con Lee o Zeller.

Utah Jazz

Los de Salt Lake City han arrancado en el mejor momento posible tras estar algo descolgados de play-off y parecen los favoritos para la octava plaza del oeste, y veremos si más arriba. Acostumbran a ser tremendamente conservadores en todas sus operaciones, pero quizá ha llegado el momento de mostrarse más allá de abril y buscar un base algo mejor que el meritorio Raulzinho Neto.

Vendedores

La temporada ha terminado antes de tiempo y en los partidos que faltan a los GMs sólo les importa soltar lastre y rezar porque ninguno de sus clavos ardientes se lesione y pierda valor. Hay que ponerse en la piel de la mayoría de estos personajes, que conviven siempre mirando de reojo como justificar a su propietario, prensa y graderío los posibles fracasos deportivos. “Reconstrucción” es la palabra mágica en estos casos, y deshacerse de contratos y minutos de veteranos también suele ser la estrategia más recurrente. Otra vertiente de la reconstrucción y que suele aplicar a managers con historial de éxitos  y con cierto crédito es la de hacer ciertos cambios que pese a suponer un paso atrás puedan hacer ganar dos en el futuro.

Phoenix Suns

El absoluto desastre de temporada de Phoenix ha terminado con su GM, Ryan McDonagheu, despidiendo al otrora admirado Jeff Hornacek, tras años de bailar entre el “tanking” y los éxitos inesperados, sin ser capaz de pulsar el botón de reset completamente ni de acertar en sus movimientos para llegar a los playoffs. Si bien pasará las noches rezando para que algún alma caritativa se lleve a Tyson Chandler y su contrato (4 años, 52 millones para un jugador de 33 años), parece más factible que sea alguno de los otros veteranos los que salgan, como PJ Tucker o el ofendido y alienado Markieff Morris.

"Bájate el sueldo para jugar con tu hermano", decían...

“Bájate el sueldo para jugar con tu hermano”, decían…

Minnesota Timberwolves

Dos elementos extraños habitan el vestuario de los jóvenes Wolves: Kevin Martin y Nikola Pekovic, que ni por edad ni por rol tienen mucho sentido puesto que limitarían la participación de las “promesas” de Minnesota. Su valor está por los suelos, sobre todo el de Pekovic por su poca capacidad defensiva y lo old-school de su juego de espaldas a canasta. Kevin Martin podría tener hueco como anotador desde el banquillo en algún equipo de play off, pero parece que cada vez tiene menos fans en la liga por la poca variedad de su juego.

Houston Rockets

Un año después de haber llegado de alguna forma más o menos inexplicable a la final de conferencia Oeste, Houston parece un grupo inconexo capaz de dominar y desaparecer de cualquier partido contra cualquier rival en cualquier momento. Harden ha recuperado sus dudosos hábitos defensivos, Howard tiene un juego demasiado irregular, Lawson no ha aportado prácticamente nada y la llegada de Josh Smith es como tirar un dado en la cancha. En esa situación, quizá Morey piense que es momento de pasar a un segundo plano y conseguir algún valor para el futuro, teniendo en cuenta que Howard termina contrato y no parece que esté disfrutando mucho en Houston, y que otro expiring como el otrora prometedor Terrence Jones está en el dique seco.

Atlanta Hawks

Una situación parecida a la de Houston pero con más victorias y menos sonrojo es la de Atlanta, que puede haber llegado a su techo tras las enormes 60 victorias de 2015. Los rumores cuentan que podrían estar preparados para desprenderse de Teague para darle el liderazgo a Schröder, y en ese caso todo haría presagiar la salida de Al Horford, antes de que abandone a toda prisa el barco en verano sin dejar nada a cambio.

Milwaukee Bucks

La bonita historia del equipo joven, atractivo y sorprendente de la pasada temporada se ha transformado en una experiencia infumable sobre la cancha, con su fichaje estrella Monroe haciendo buenos números mientras mucha gente piensa que es el principal responsable de tal destrucción. El bueno de Greg es bueno jugando al baloncesto, pero su lentitud de movimientos es una lacra para un equipo que además lo empareja con Jabari Parker en defensa; y su ausencia de tiro exterior le obliga a habitar cerca del aro constantemente en ataque. Su adquisición por estas fechas de hace un año, Carter-Williams, sigue sin mostrar progresión en el tiro y para un base poco rodeado de tiradores la vida se hace muy complicada. Los rumores hacen pensar que estos dos jugadores están disponibles para el valiente que se atreva a integrarlos en su sistema.

Apuestas de traspaso

Nos lanzamos a la piscina y proponemos ciertos traspasos que podrían tener sentido más allá de cuadrar en la Trade Machine

La guinda de Oklahoma

Dos propuestas para esa pieza que falta en OKC para acompañar a Durant y a Westbrook en sus batallas. Mi favorito para este puesto es PJ Tucker, que tiene poco recorrido en la actual situación de Phoenix. Un hombre capaz de anotar de 3 con regularidad y con un muy buen nivel defensivo tanto frente a grandes como a pequeños, y sobre todo de dureza, sería un gran complemento para descargar a Durant y dar soluciones con el tiro exterior.

Durant consolando a RW tras la última jugada de Waiters

Durant consolando a RW tras la última jugada de Waiters

Gerald Henderson se me ocurre como otro jugador sólido que podría encajar en Oklahoma. Nunca ha sido un gran tirador ni un gran defensor, pero sí da un nivel sólido en ambas facetas que podría ser suficiente para mejorar lo presente por su mayor seriedad y competitividad. Portland está concentrado en desarrollar a sus jóvenes y Henderson no encaja demasiado en esa situación.

Lo que podría ofrecer Oklahoma por estos pequeños refuerzos son un pack de Mitch McGary, un pívot de segundo año que puede ser interesante por su intensidad y su movilidad, y el expiring de DJ Augustine. A esto habría que añadir una ronda de draft, sobre todo en el caso de Tucker. Si yo fuera el GM de Phoenix, apostaría a una posible destrucción de la franquicia a 2 años vista, quien sabe. Sin embargo es un pack flojo que puede saber a poco a los vendedores.

Un alero para Toronto

El mencionado Tucker podría ser una opción pero aparte de una de las rondas de draft, seguramente la de los Knicks, tendrían que desprenderse de algún jugador como versátil Patterson, para cuadrar salarios y valor. Toronto vería esto con buenos ojos si además consiguieran a Markieff Morris, pero Phoenix parece que busca algo más que ese jugador de rotación y una sóla ronda por ese pack. En cualquier caso debería ser el caladero más factible para Toronto, no obstante, que podría ofrecer a uno de sus jóvenes e inmaculados proyectos como Nogueira, Caboclo o Norman Powell para engrasar la operación sin comprometer demasiado su futuro.

Los intentos de Boston

No hay una situación más emocionante ahora mismo en la NBA que la de los Celtics. Actualmente peleando por ser cabezas de serie en el Este, jugando a gran nivel, con la mejor defensa de la liga, y esto combinado con ese arsenal de rondas de draft que año tras año hace frotarse las manos a los aficionados verdes, aunque de momento siguen esperándolo.

Stevens escuchando a Ainge como ha conseguido otra segunda ronda

Stevens escuchando a Ainge como ha conseguido otra segunda ronda

¿Es el momento de ir a por todas? Quizá uno de esos jugadores que terminan contrato como Howard o Horford, si llegaran a Boston quisieran quedarse para enfrentarse a LeBron en esta histórica franquicia. El problema que se encontrará Ainge es que no va a poder sacar a esos jugadores, ni a ningún otro (¿Gallinari?), sin utilizar la ronda de Brooklyn o su jugador más valioso del momento, Jae Crowder.

Un pack del expiring de Lee, Sullinger y Crowder o ese pick, y Horford o incluso Howard acaban la temporada en Boston, sólo hay que apretar el gatillo. Muy improbable, pero veremos. 

El paso delante de Utah

Salt Lake City no es un lugar para buscar emociones fuertes, más allá de perderse en el desierto y esperar 1 semana a ser encontrado, es complicado que la producción de adrenalina se dispare en territorio Mormón. Sin embargo quien sabe si a esta sobria organización le apetece un poco de marcha y por fin intentar competir de verdad, algo que tras la marcha de Deron Williams a los Nets hace lo que parece 20 años, no hacen de verdad.

Sabiendo que Teague podría estar en el mercado, que Exum está a años de poder alcanzar su supuesto potencial, y que ninguno de los bases del equipo tiene nivel de titular, ¿por qué no ir a por él? Quizá un pack de Burks – el eterno sexto hombre con problemas de lesiones, Burke ( ¿el eterno base suplente?) y su ronda de draft media, con un valor discutible para Utah ya que su stock de jóvenes está a tope, sea suficiente para convencer a Atlanta de soltar al bueno de Jeff. Puede que no sea un base top, pero si con suficiente calidad como para darle el paso definitivo a los Jazz de cara al playoff.

En cualquier caso, esperemos que los GMs pierdan el miedo por un día, hagan caso a esa marmota que predijo una buena primavera, y se lancen al mercado dejándonos un Trade Deadline al menos tan divertido como el anterior.