Foto: NBA

Con un talento desorbitado y un descaro casi insultante incluso para su edad, Mario Hezonja decidió dar el salto a la NBA pese a estar una única temporada jugando al máximo nivel europeo. Las limitaciones impuestas por Xavi Pascual y la sensación de interrupción en su progresión llevaron al jugador croata a iniciar su sueño de jugar al otro lado del Atlántico. Además, su buen hacer en Europa y su espectacular proyección le llevaron a ser elegido por Orlando Magic en el número cinco del último draft, una posición que hacía presagiar un gran protagonismo del balcánico en su primer año en la mejor liga del mundo.

Sin embargo, la realidad ha sido bien distinta para Hezonja, pero no por ello la experiencia está siendo negativa. Pese a no contar con tantos minutos como esperaba en un equipo joven y sin grandes estrellas en su posición, Scott Skiles ha ido dosificando el minutaje del croata con la intención no sólo de favorecer su adaptación a todo el sistema de juego de Orlando, sino de ir acostumbrándose al ritmo del calendario de la NBA para no acusar en exceso el ‘rookie wall’ que todos los jugadores de primer año sufren cuando desembarcan en la liga norteamericana.

Mario Hezonja posee unas condiciones perfectas para jugar en la NBA. Con 2,02 m. y un físico atlético, el croata tiene además inteligencia para desenvolverse en las posiciones de escolta y alero, destacando ofensivamente por su capacidad de crear después del ‘dribbling’ y su instinto pasa ejecutar el lanzamiento exterior o penetrar a canasta cuando la situación lo requiera, leyendo la defensa del equipo rival. Sin embargo, pese a estas características y la sensación en la franquicia de Florida que puede ser un jugador de primer nivel, la gran sorpresa es su paulatina introducción en el equipo, pues Hezonja, a diferencia de otras elecciones recientes de los Magic, sólo promedia 16,3 minutos por partido en su primera temporada.

Esta situación está perfectamente controlada por Scott Skiles, que aumentará los minutos del jugador balcánico a medida que ‘SuperMario’ mejore su rendimiento defensivo. Sus problemas para adaptarse a los sistemas defensivos de Skiles le costaron entrar en la rotación al principio, pero paulatinamente, el croata se está ganando la confianza y, por tanto, los minutos en Orlando Magic. El propio jugador de Dubrovnik reconoció recientemente que trabajar dentro de un sistema defensivo más limitado ha sido un proceso de aprendizaje. Hezonja también reconoció que el mayor margen de mejora es el equilibrio en su ayuda defensiva, pues ayudar en la pintura sin dejar de hacer el seguimiento de su propio hombre es un elemento básico en la defensa de Skiles y de todo el sistema defensivo de la NBA, y es un concepto que no había aprendido durante su estancia en Europa.

Pero la realidad ha cambiado para Mario Hezonja en las últimas semanas. Pese a haber tenido un inicio impropio con los Magic, ahora parece sentirse como en casa a medida que va mejorando su rendimiento en ambos lados de la cancha.  La lesión de Evan Fournier, que comenzó la temporada a gran nivel y también fue el causante de los pocos minutos del croata, le ha abierto las puertas de la titularidad y le ha dado ese plus de confianza necesario para comenzar a brillar. Hezonja anotó 13 puntos con dos triples y tres asistencias en su debut como titular en la NBA. Su gran actuación llegó pocos días después ante Chicago Bulls, consiguiendo 21 puntos, cinco rebotes, un tapón y un robo. Sin embargo, lo más destacado de esta serie de buenos partidos fue su mejora defensiva, una actuación que recibió los elogios de Scott Skiles.

Es poco probable que Mario Hezonja se convierta en el jugador franquicia del equipo, pero será un elemento clave y puede formar un equipo joven y muy competitivo con Victor Oladipo, Elfrid Payton, Aaron Gordon y Nikola Vucevic. Si Fournier se convierte en agente libre este verano, el escenario se vuelve perfecto para aumentar su nivel y progresar. El croata sólo necesita más minutos junto a los cuatro compañeros citados anteriormente para ganar esa dosis de confianza necesaria para brillar de manera ininterrumpida y completar el rompecabezas de Scott Skiles y Orlando Magic.