Gustavo Ayón

Si hay un tema candente en el mundo blanco de la canasta, tras la espantada inesperada por parte de Sergio Rodríguez a Pensilvania, es la renovación de Gustavo Ayón. Ríos de tinta, de tuits, de artículos, de opiniones, informaciones día sí y día también, de estar cerca, de estar lejos…. Un vaivén, una noria continua. Pero lo mejor es empezar por el principio.

Cuando Gustavo Ayón llega al Real Madrid, una variada lista de dudas le acompañan. Teniendo que pagar una cantidad al Barcelona por sus derechos en Europa, para algunos era una apuesta arriesgada. Sin triunfar en la NBA, volvía a la ACB dónde ya había tenido una exitosa experiencia anterior, en el Fuenlabrada. Como digo, dudas se cernían sobre la figura del norteamericano, unos comienzos irregulares deportivamente hablando, más una lesión en el hombro mal curada. No parecía el mejor de los comienzos, pese a que desde el principio dio notas demostrando que podía ser un jugador importante para los de Laso. También se hizo pública la noticia de que problemas familiares le asolaban. Se había separado de su mujer y ésta se quedaba en México con su hijo. Todo se juntaba. Incluso desde Barcelona había gente que disfrutaba con el rendimiento de Tomic y celebrando la gran jugada de colocar a un jugador que no iba rendir, y encima, cobrar un buen dinero por ello.

Pero si algo demostró el Real Madrid y su cuerpo técnico fue paciencia y confianza. Laso tuvo claro desde el primer momento que era su pívot, que era el mejor que se amoldaba a su sistema y que era cuestión  de tiempo que todo encajase. Rápido de piernas, capaz de salir al exterior a las ayudas defensivas, duro, muy duro defendiendo, buen reboteador, y en ataque gran finalizador y buen pasador, su flojo juego de espaldas a canasta quedaba disimulado por el estilo de los de Laso, donde como todos, sabemos, prima el desarrollo del citado juego por parte de los exteriores. El Titán, como ya se le empieza a apodar al mexicano, se acopla a él como un guante.

Y tras los problemas citados, llegan los éxitos. De todos los tipos y colores, y por todos sabidos, ligas, copas, supercopa, intercontinental, y el cúmulo del éxito en el baloncesto europeo, la euroliga de la temporada pasada. Deja el mexicano un partido excelso en las semifinales de esa final four, ante Fenherbace. Martilleando el aro turco y convirtiéndose en un coloso en defensa, demuestra lo que ya pocos dudan. Se ha convertido en uno de los mejores pívots que juegan en la vieja Europa. La temporada siguiente, si bien no se repiten éxitos europeos vuelven a ganar los del club de Concha Espina copa y liga. En la copa es elegido jugador más valioso sin discusión. En todos estos títulos mencionados es titular y una pieza indiscutible del Laso team.

Y ahora nos vemos en explicar lo que usted, bien amado lector, está buscando. La historia de su renovación. Hace ya unos meses, en plena concordancia entre técnicos, directivos, aficionados y prensa, se procede a hablar con el norteamericano y proponerle una extensión de su contrato. Que siga jugando de blanco, vamos. Lo pide Laso, lo quiere la afición, todo el mundo, es un clamor que Ayón debe ser el pívot titular del Real Madrid.

Y las conversaciones se inician. No hay prisa, quedan meses para que termine la temporada, pero hay que hacerle ver que es querido, que es valorado por todos los estamentos del club. Y entonces, llega. Se pone en conocimiento popular que el Titán tiene dudas. Y no parece que es dinero, ni ansias deportivas. Su situación familiar, con su hijo en México, le hace tener dudas, dudas sobre si lo mejor para él es seguir en Madrid, y que esa especial situación va a condicionar mucho su renovación. Y lo que parecía algo casi seguro, empieza a dilatarse en el tiempo. Se conoce que el Madrid oferta, que intentan convencerle, pero no se llega a un acuerdo. Y la temporada transcurre inexorablemente, sin parar, al igual que el ansia de muchos aficionados que en veinte años no han visto un center de ese nivel en el club.

Y la temporada termina, el Madrid, vuelve a arrasar al Barcelona, Ayón sigue siendo titular y demostrando una profesionalidad encomiable, superando a las torres blaugranas. Se celebra el título, El palacio corea “Ayón, quédate”, se dan muestras de que el Titán quiere seguir jugando en la capital de España, y que tanto él como el club van a seguir hablando y esforzándose por llegar a un acuerdo. Es lo lógico que pase para todo el mundo. Pero Ayón se va a México y no ha renovado.

Entre medias, como ustedes saben y ya he comentado al principio de éstas líneas, una bomba estalla en el club blanco. El Chacho, Sergio Rodríguez abandona el club, paga su claúsula de rescisión y la próxima temporada le veremos en un histórico en horas bajas como los Sixers. En dos días los blancos pierden a su base estrella y uno de los mejores y más talentosos del Basket europeo. Sin tiempo a recuperarse del palo, muchos nos damos cuenta que Ayón sigue sin renovar. Y ya ha llegado el calor. Y el Titán renuncia a jugar el preolímpico con su selección. Un ambiguo tuit por su parte, expresa que lo deja todo por estar con su hijo. Casi todos creen que se refiere a su renuncia a la selección. Otros,  más desconfiados, como el que suscribe esto, piensan que puede ir más allá. Porque estamos en Junio. Y sigue sin renovar. Y ya son muchos meses.

Otro día salta la noticia. El acuerdo con Ayón es total. Se le da por renovado. Mucha gente respira y ve que su pívot va a seguir imponiendo respeto al lado de la calle Goya. Se dice que se le ha enviado el contrato para que lo firme. Pero no lo hace. Y pasan los días, y sigue sin hacerlo. Algunos, empiezan a mosquearse. Y entonces salen informaciones como que el Real Madrid durante las negociaciones le ha presentado hasta cuatro ofertas distintas. Cada una de ellas mejorando las condiciones económicas y de toda índole al mexicano. La última es considerada la definitiva, porque el Real Madrid asume las condiciones pedidas por Ayón. Son 2,7 millones de euros por temporada que le convertiría en el mejor pagado de la plantilla, a la par que Rudy y por encima de Llull. Al aceptar las condiciones de Ayón, se le da por renovado a la espera de la firma, como ya he reseñado antes. Pero la firma no aparece. Silencio es la respuesta.

Y el nerviosismo entre aficionados y redes sociales vuelve a cundir. Sale la noticia de que desde Turquía, el Ulker está muy interesado en él. Luego parece que era una maniobra de agentes, ya que Udoh termina renovando por los turcos, y mucha gente “entendida” afirma que Ayón sólo ve como opción la nba y el Real Madrid.

En el Madrid, le dan por perdido, ante el silencio, actúan y se produce un fichaje por parte de los blancos, Randolph, procedente del Lokomotiv, una de las sensaciones de la última euroliga vestirá y defenderá los colores del Real Madrid. ¿Es un mensaje para Ayón? ¿Lo dan por perdido de verdad? Interpretaciones diversas, especulaciones y un cabreo in crescendo por parte del aficionado madridista. Hay quien piensa que lo de su hijo es sólo una excusa. Que manda el dinero, que está esperando una oferta de la NBA para mejorar su contrato, y que el Madrid, es segundo o tercer plato por si los entrantes yanquis no llegan a tiempo. También hay gente que opina que estamos siendo toreados por el Titán, que ha tenido meses para renovar y no lo hace. Otros que solo defiende su carrera, que es profesional y que vela por sus intereses. Muchos también están hastiados del culebrón del verano.

Al terminar estas líneas, Ayón sigue sin renovar por el Madrid. Pero hay noticias de que las posturas están muy cercanas, y que puede ser cuestión de días o de horas incluso. O que tal vez las cosas sigan igual. Que siga sin renovar.