La irrupción de Yao Ming en la NBA allá por 2002 supuso un antes y un después en la apertura del baloncesto asiático, un gran desconocido hasta entonces, al mundo occidental. Y viceversa.

Si bien fue Wang Zhizhi el gran pionero en la mejor liga de baloncesto del planeta coincidiendo con el inicio de siglo, en un testigo recogido por Mengke Bateer, único jugador asiático con un anillo de campeón, un año después, no fue hasta la llegada de ‘La dinastía Ming’ cuando oriente aterrizó con fuerza en la cuna de la canasta.

Yao se asentó  instantáneamente como una de las grandes estrellas de la NBA, despertando, además, un interés sin precedente en su país de origen, donde se convirtió en un auténtico ídolo de masas.

Gracias al apoyo de sus congéneres, la torre de Shangai vio como su nombre fue catapultado al Monte Olimpo del baloncesto contemporáneo, siendo elegido para disputar el All-Star Game en todas y cada una de las temporadas en las que estuvo presente en la NBA, con salvedad de la edición de 2010, un año aciago a causa de las lesiones que supondría el principio del fin de su carrera.

El 20 de julio de 2011, la NBA añadió a sus filas a un prolífico embajador que ha trabajado, desde entonces, de forma incansable con el fin de extender el nombre de la competición por el continente asiático. En su lugar, perdía a uno de los mejores pívots del siglo XXI e icono magnánimo de un país cada vez más entusiasta y ligado con el deporte de la canasta.

Sin embargo, la ascensión de Asia dentro de la mejor liga de baloncesto del mundo se vio abruptamente cortada desde la marcha de éste último, en un vacío imposible de rellenar desde entonces pese a las altas expectativas creadas y los numerosos intentos de la federación por encontrarle digno sucesor.

De hecho, de dos octavos puestos en Atenas 2004 y Pekín 2008, mejores resultados en su historia, la selección china, ya sin Yao entre sus filas, ha pasado a abandonar sus breves periplos en Londres y, más recientemente, en Río de Janeiro, sin conocer la victoria. Mientras, una decepcionante actuación en el FIBA Asia de 2013, torneo en el que concluyeron en quinta posición, les privó de disputar el Mundial de España de 2014 en detrimento de los combinados de Irán, Filipinas y Corea del Sur.

Nueve años han tenido que pasar para que un nuevo producto del baloncesto oriental, Zhuo Qui, haya visto su nombre en la noche del Draft tras ser seleccionado en la 43ª posición por Houston Rockets en la cita celebrada hace apenas dos meses en el Barclays Center de Brooklyn, morada de unos Nets en horas bajas.

Curiosamente, la CBA, liga doméstica del gigante asiático, se ha convertido en los últimos años en una de las competiciones más atractivas para una nutrida cuadrilla de figuras de la NBA que, por una razón u otra, no han podido mantener su nivel ni garantizar un puesto en ninguna franquicia y que han optado por hacer las maletas sin renunciar, por otro lado, a un suculento contrato en un territorio muy alejado de su hábitat natural.

Mientras esperamos la evolución de esta nueva camada de jugadores ansiosa por triunfar y devolver al continente asiático a la primera línea del panorama mundial, desde SkyHook hemos querido realizar un pequeño repaso, más allá del ya mencionado Yao Ming, por los distintos ‘combatientes’ nacidos en el lejano Oriente que han llegado a disputar algún partido oficial en la NBA.

WANG ZHIZHI

Foto: NBA

WANG ZHIZHI (2000-05)

Hace apenas unos meses confirmó su retirada de las canchas de baloncesto el primer jugador asiático en jugar en la NBA.

Nacido en Pekín, Wang fue seleccionado en la 36ª posición del Draft de 1999 por Dallas Mavericks después de que Don Nelson quedará impresionado con su altura durante un torneo de categorías inferiores celebrado en Rusia unos años atrás.

Pese a crecer admirando a auténticos maestros de la canasta como Hakeem Olajuwon y Charles Barkley, su odisea en el baloncesto norteamericano fue intranscendente, actuando como pívot reserva.

Aún así, Wang pudo prolongar su sueño americano durante un total de cinco temporadas, durante las cuales disputó un total de 137 partidos, mientras defendía la camiseta de tres franquicias diferentes (Dallas Mavericks, Los Ángeles Clippers y Miami Heat).

Posteriormente, haría las maletas de regreso a su país natal y, más concretamente, a las filas de los Bayi Rockets, equipo donde debutó como profesional en 1995 y en el que se retiraría dos décadas después.

MENGKE BATEER (2001-04)

Nunca tan poca participación e impacto en el juego de un equipo obtuvo una recompensa tan grande.

Después de una más que discreta temporada debut en los Nuggets, en la que se convirtió, por otro lado, en el primer jugador chino en ser titular en un partido oficial de la NBA, su buena actuación en el Mundial de Indianápolis en 2002 fue suficiente para que Gregg Popovich le diera una nueva oportunidad en unos Spurs en los que Tony Parker y Manu Ginóbili daban sus primeros pasos.

Su presencia volvió a ser meramente anecdótica debido a sus carencias técnicas y dificultades para adaptarse al alto ritmo de la liga pero suficiente para sumar el primer, y único, campeonato de la NBA para el baloncesto chino.

Tras ello, tan solo disputaría siete partidos más, esta vez con la camiseta de Toronto Raptors, regresando, meses después, a su país natal, donde alternaría diversas distinciones individuales, como el de MVP del All-Star de la CBA en 2005, con incidentes deportivos, entre los que destaca su sanción de dos partidos y, por ende, exclusión del premio al MVP de la temporada tras una acalorada discusión con un árbitro.

En resumen, un total de 46 partidos en la NBA con unos promedios de 3.4 puntos y 2.5 rebotes en poco más de diez minutos por encuentro.

YUTA TABUSE (2004)

Tan fugaz como llamativo fue el paso de este menudo base japonés por la NBA.

Después de brillar en el Noshito Technical High School, a cuyo equipo lideró a tres campeonatos consecutivos sin perder ni un solo partido fruto de su energía, explosividad y descaro con el balón, impropios del baloncesto asiático ‘estándar’, el training camp de los Suns en verano de 2004 le abrió las puertas de la NBA.

En la cálida Arizona su desparpajo, velocidad y facilidad para repartir el juego sorprendieron gratamente a Mike D’Antoni y su cuerpo técnico, recompensando su rendimiento con un puesto en el equipo.

Sin embargo, y a pesar de anotar siete puntos en apenas diez minutos en su partido de debut ante Atlanta, Tabuse solo disputaría otros tres partidos, promediando menos de tres minutos en cada uno de ellos.

Tras ver reducida su importancia a la mínima expresión y caer relegado al ostracismo en forma de despido apenas unas semanas después, Tabuse compaginó la D-League con la liga de su país mientras luchaba por una nueva oportunidad en la élite que nunca llegó a recibir.

HA SEUNG-YIN (2004-06)

Otra ‘Gran Muralla China’ que pasó con bastante más pena que gloria por la NBA, aunque con el imborrable honor de haberse convertido en el primer surcoreano en disputar un partido en la mejor liga de baloncesto del planeta.

Pese a brillar en el circuito universitario de su país natal, sus 2.21 centímetros de altura fueron insuficientes para solventar sus preocupantes limitaciones y su odisea en la competición se prolongó apenas dos temporadas y un total de 70 puntos en 46 partidos tras ser ‘crucificado’ por Nate McMillan, ampliamente reconocido por no poner la mano en el fuego por los recién llegados a la liga.

Sin sitio en la NBA y tras una corta experiencia en la D-League, Seung-Yin regresó a Corea del Sur, país en el que es todo un ídolo y con cuya selección conquistó sendas medallas de plata y bronce en los Juegos Asiáticos y el Campeonato FIBA Asia de 2010 y 2011, respectivamente.

Actualmente milita en las filas del Jenjou KCC Egis, donde recaló en 2008.

YI JIANLIAN

Foto: ESPN

YI JIANLIAN (2007-12, 2016-ACTUALIDAD)

Seleccionado en la sexta posición del Draft de 2007 por los Bucks, Jianlian volverá a vestirse de corto en la NBA esta próxima temporada de la mano de Los Ángeles Lakers después de completar una notable actuación en los Juegos Olímpicos y de dominar con autoridad la competición doméstica china durante el último lustro (cuatro premios al MVP de la temporada).

Si bien nunca llegó a cumplir con las altas expectativas que lo situaban como el sucesor natural de Yao Ming, su innegable calidad y nutrido abanico de recursos en ataque lo convierten en un jugador más que interesante.

En sus cinco temporadas en la NBA, Jianlian disfrutó de una gran cantidad, principalmente en unos Nets en los que se asentó como el ‘4’ titular durante dos años. También defendió la camiseta de Bucks, Wizards y Mavericks. A sus 31 años, el gigante de Heshan regreso a la élite del baloncesto mundial en el mejor momento de su carrera y con una oportunidad inmejorable de demostrar su talento.

SUN YUE (2008-09)

Los Lakers intentaron a finales de la pasada década su asalto particular al mercado asiático con la contratación de Sun Yue, un versátil y disciplinado jugador que podía ocupar todas las posiciones exteriores de la cancha gracias a su altura (206 centímetros) y visión de juego.

Sin embargo, las esperanzas californianas de los entrenamientos privados predraft se difuminaron de inmediato fruto, a partes iguales. de un rendimiento cuestionable y de una mala suerte con las lesiones. De hecho, Yue no firmó su debut en la NBA hasta diciembre de 2008 a causa de una mononucleosis  que lo mantuvo en el dique seco durante casi cuatro meses.

En definitiva, mucho ruido y pocas nueces de un jugador cuya experiencia en la NBA se limitó a 28 minutos y al que un grave esguince de tobillo privó también de ganarse un hueco en la Liga de Desarrollo.