Os propongo un ejercicio de asociación. Decid la primera palabra que os venga a la cabeza tras leer estos datos. Finales 1990. Quinto partido. Detroit Pistons contra Portland Trail Blazers. Espero, sobre todo si sois aficionados a los Pistons, que os haya venido a la cabeza la palabra microondas.

90-90 con 20’1 segundos para finalizar el partido. Saque de banda para los Pistons. Dennis Rodman pone el balón en juego para que lo reciba Isiah Thomas. Deja que pasen los segundos y arranca contra Terry Porter. Todo parece indicar que será el 11 el que se jugará el último tiro. Porter le aguanta y Thomas se la pasa a Vinnie Johnson, que se encuentra pegado a la linea de banda. Cuando Johnson recibe, mira el tiempo que falta. Kersey le defiende y Johnson decide atacarle. Bota y, de repente, tropieza levemente con el pie derecho, pero se levanta. El tiro lo saca por encima de su cabeza y…

Durante su época universitaria en Baylor, Vinnie Johnson demostró que aquellos partidos en la mítica Rucker Park le convirtieron en un jugador diferente con una facilidad increíble para anotar. En Brooklyn, a pesar de su estatura, consiguió hacerse un hueco y convertirse en un jugador respetado. Pero sus malas notas le impidieron acceder a una universidad de primer nivel.

Su oportunidad llego a través de la McLennan Community College de Texas, donde jugaría al lado de otra leyenda del baloncesto de Brooklyn: Sudden Sam Worthen. El nivel de la competición no era demasiado exigente y se alzaron con el título en 1976. Su actuación no pasó desapercibida y algunas universidades de más nivel se interesaron por él. No tuvo que salir de Texas y acabó jugando para Baylor. La fama de la universidad se debía a su baja exigencia académica (algo en lo que Vinnie no destacaba), ya que eran bastante permisivos con los deportistas. Era una oportunidad que no podía dejar escapar.

En el plano baloncestístico no poseían un programa especialmente bueno, y se podía observar cada vez que jugaban en casa. La pista era de cemento y no estaba cubierta, por lo que tenían que colocar una carpa para tapar la cancha. Su paso por Baylor se saldó con 25 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias por partido en las dos temporadas que vistió la camiseta de la universidad texana. Todavía conserva el honor de ser el jugador de Baylor con más puntos anotados en un partido, 50. Y en estas llega el Draft de 1979, con la esperanza de ser elegido entre los diez primeros.

Los Seattle SuperSonics (¡cómo los echamos de menos!) apostaron por Vinnie y le eligieron con el número 7. Seattle era el vigente campeón y eso hizo que apenas contara con minutos en su primera temporada. En la segunda, Dennis Johnson fue traspasado y Paul Westphal se lesionó, con lo que disfruta de más tiempo. Y entonces, Detroit. En un traspaso que mandaría a Greg Kesler -actual comentarista de los partidos de los Pistons- a los Sonics y a Johnson a los Pistons. La temporada en la que fue traspasado a Detroit llegaron Laimbeer y Thomas. Se estaba creando un equipo histórico que conseguiría dos anillos seguidos. Tuvo que esperar al año 85 para ver cómo llegaba Joe Dumars y cómo los Pistons formaban uno de los mejores -si no el mejor- backcourts de la NBA.

Pero el apodo de Microondas, ¿de dónde viene?

El mítico Pontiac Silverdome no fue el lugar del cuarto partido de las series de Playoffs que les enfrentaba a los Celtics, tras desplomarse su techo. Aquel 5 de mayo del año 1985 en el Joe Louis Arena, Vinnie Johnson anotó 34 puntos, pero lo más remarcable de aquella actuación fue que, en el cuarto cuarto, consiguió 22 de ellos, acabando el partido con un 16 de 21 en tiros de campo. Al final del tercer cuarto Boston ganaba por once puntos de diferencia, pero Johnson anotaba cada lanzamiento en un cuarto para la historia. Aquel era el cuarto partido de las semifinales de la Conferencia Este y Detroit consiguió ganar 102-99 gracias a la actuación de Vinnie.

En el vestuario, Johnson declararía que “cuando comienzo a anotar siento que lo puedo hacer incluso delante de un hombre grande”. Los periodistas preguntaron a Danny Ainge sobre la actuación del 15 de Detroit. Ainge, sin saberlo, bautizó en aquel vestuario del Joe Louis Arena a Vinnie Johnson: “Si el tío de Chicago es el refrigerador, Vinnie Johnson es el microondas. Se calentó en un momento”.

Su tiro en suspensión era letal. Cuando recibía el balón penetraba y sabías que iba a lanzar desde cuatro o cinco metros. Se paraba y saltaba colocando el balón por detrás de la cabeza, haciendo casi imposible taponar sus tiros.
Uno de los grandes méritos de Vinnie Johnson fue aceptar su rol de sexto hombre. Su talento le habría permitido ser titular en muchas de las franquicias de la NBA, pero el proyecto de Jack McCloskey, general manager de Detroit, era un proyecto ganador.

Vinnie Johnson entre Dennis Rodman e Isiah Thomas

Foto: AllSport

En el año 1987 Detroit llegaba a las Finales de Conferencia frente a Boston Celtics. Llegado el séptimo partido, durante el tercer cuarto y con Detroit ganando 80-79, Adrian Dantley y Vinnie Johnson chocaron accidentalmente
dejando a los dos jugadores fuera del partido. The Microwave ̈promediaba 18’7 puntos en aquellas series y en el momento del choque llevaba 10 puntos. Los Pistons perderían el partido 117-114 y con ello la posibilidad de llegar a las Fnales por primera vez desde que la franquicia se instalara en Detroit hacía 30 años. Quedaba claro que el papel de Johnson en el equipo era fundamental para conseguir un anillo, con su colaboración en la anotación cuando el equipo lo necesitase.

En la temporada 1987/88 promedió 12’2 puntos y 3’3 asistencias, con un récord de 54-28 para los Pistons. En las Finales de Conferencia esperarían de nuevo los Celtics, pero esta vez Detroit quien conseguía meterse en las Finales tras imponerse 4-2. Tuvieron que esperar una temporada más para alcanzar la gloria, ya que aquellas Finales las perderían 4-3 frente a los Lakers (aquella ¿falta? de Laimbeer a Kareem…). Y, por fin, diez años después de ser elegido en el Draft por los Sonics, Vinnie Johnson conseguía un anillo.

En aquella temporada consiguió 10.000 puntos y, debido a una lesión de Dumars, firmar 15’8 puntos, 6’4 rebotes y 4’5 asistencias en los 11 partidos que salió de titular. No hubo opción para los Lakers en aquellas Finales.

… y retomemos la jugada con la que comenzábamos el artículo. Vinnie Johnson, defendido por Kersey, saca su característico tiro en suspensión por encima de la cabeza. Son las Finales y, si el tiro va dentro, los Pistons ganarán su segundo título consecutivo. El balón volaba en unos preciosos instantes hasta acabar dentro de la red.

Vinnie Johnson pasaba a la historia de la franquicia con aquel tiro. Y no podía ser de otra manera, un tiro en suspensión que daba a los Bad Boys un nuevo anillo.

Su camiseta con el número 15 fue retirada por los Pistons, y aún conserva el récord de jugador de Detroit con más puntos consecutivos anotados en un partido (19) frente a Utah en 1989. Otro dato que revela la importancia de su presencia en el equipo es que, las tres temporadas que los Pistons alcanzaron las finales, Johnson jugó los 82 partidos de regular season.

Pedid a alguien que os nombre jugadores de los Bad Boys: Isiah, Dumars, Laimbeer, Aguirre, Mahorn, etc. Y aseguraos de que nadie olvide a Vinnie Microwave Johnson, el jugador que probablemente mejor represente lo que debería ser un sexto hombre.