De alero a base, la mutación de Justise Winslow

La vida no es un camino recto. Hay situaciones que, sin quererlo, obligan a sacar una versión desconocida de uno mismo. Por eso resulta fundamental saber adaptarse a los distintos contextos a los que te enfrentas, y que tu rendimiento no se vea afectado. El baloncesto, al igual que la vida, no se escapa de estas situaciones comprometidas y, en muchas ocasiones, los jugadores se tienen que enfrentar a situaciones que se salen de lo común.

Este es el caso de Justise Winslow. El alero de los Miami Heat ha visto cómo le han obligado (las circunstancias) a asumir un rol que nunca antes había desempeñado durante su carrera profesional. Cuando Winslow fue ‘drafteado’, su perfil indicaba que era un jugador fuerte, con buen tamaño para su puesto y con un perfil bastante limitado en ataque. El alero de la universidad de ‘Duke’ nunca pecó por ser un mal pasador, pero los análisis previos al Draft alarmaban de ausencia de un gran nivel técnico. Sin embargo, este año ha sufrido una mutación que muy pocos esperaban.

Foto: Sun Sentinel

La temporada de los Heat comenzaba con la intención de pelear por la parte noble de la Conferencia Este. En el primer tramo de competición se colocaron en noveno puesto y la ciudad de Miami aspiraba llegar a Playoffs en la que iba a ser la última temporada de Wade. Sin embargo, al equipo de Florida le surgió un contratiempo que puso muy complicada esta hazaña. Su base titular y All-Star, Goran Dragic, se vio obligado a pasar por el quirófano por unos problemas en su rodilla que le han apartado del equipo desde el 18 de diciembre. De este modo, los Heat, se veían envueltos en una situación que les forzaba a buscar soluciones para la posición de base y nombres como Rodney McGruder y Josh Richardson parecían los indicados para sustituirlo. Sin embargo, Erik Spoelstra ha encontrado su propia solución.

Justise Winslow, el ‘playmaker’ de los Heat

No es ninguna sorpresa decir que el baloncesto está evolucionando. Antes se entendía el baloncesto como un juego en el que teníamos un base, un escolta, un alero y dos interiores. Un hecho que se aleja mucho de las últimas tendencias que se están instalando en la NBA. Es por eso que no sería una locura afirmar que los roles definidos han quedado obsoletos y la versatilidad de los jugadores ha provocado que, según dice Brad Stevens, el baloncesto actual (en ataque) se puede resumir en tres posiciones: ‘playmakers’, alero o interior.

También sobre este tema habló el que es precisamente el entrenador de Justise Winslow, Erik Spoelstra, y destacó que en su etapa con LeBron a los mandos de Miami dejó de preocuparse por las posiciones. Para el ‘coach’ que llevó a los Heat a ganar dos Anillos de la NBA, no es una locura jugar con cinco chicos por encima del 2,06 y no tener ningún base puro en pista. Esto se debe a que cada vez hay mayor versatilidad en la NBA y los jugadores son capaces de hacer más cosas en pista. Pues bien, dentro de todo este cambio se encuentra un Winslow que ha abrazado la tarea de generar juego con una gran sonrisa.

“LeBron podía jugar del uno al cinco. No nos preocupan las posiciones. No nos preocupan los lugares tradicionales en los que los jugadores encajan”.

Erik Spoelstra

En su tercer año el ‘20’ de los Heat está jugando su mejor baloncesto desde que llegó a la NBA y ha expulsado los fantasmas que había alrededor de su figura. Unos fantasmas que decían que su rol era muy limitado para la NBA actual y que, de no desarrollar un tiro de tres fiable, su carrera deportiva se vería condicionada. No obstante, la lesión de Dragic ha hecho que su figura como ‘playmaker’ del equipo crezca y en 24 partidos ha promediado 14,3 puntos, 5,7 rebotes y 5 asistencias por noche. Números que han ayudado a mantener el barco a flote (novenos en la Conferencia Este) y que no se hundiese por la baja del que fue All-Star y mejor jugador del equipo.

Si buceamos en la estadística avanzada podemos descubrir cómo, su ‘usage percent’, se ha visto muy afectado con el nuevo rol que está desempeñando. En el mes de octubre Justise Winslow tuvo un 16.7%, un dato que contrasta mucho con el 21.2 de USG% de los últimos 15 encuentros que ha disputado. Este dato se asemeja mucho al que tiene Chris Paul en los Houston Rockets, Jimmy Butler en los Sixers o Jayson Tatum en los Celtics. Otro aspecto en el que se ha visto mejoría respecto a octubre ha sido su ‘Net Rating’, que en el primer mes de competición era de -4.9 y en este mes de febrero está siendo de +0.4.

Obviamente, al estar ejerciendo de generador de juego, sus asistencias están subiendo y contra los Celtics estableció en once su máximo en esta faceta. Además, está demostrando ser un experto cuidando el balón y es que el hecho de repartir juego no está haciendo que sus pérdidas se disparen (solo comete 2.3 por encuentro). Antes del All-Star sus asistencias se han visto disparadas y está promediando esta temporada 4.1, prácticamente el doble que el año pasado. Sin embargo, hay un ‘pero’ a su rendimiento y es que en los últimos cuartos sus porcentajes se ven muy afectados. Un hecho que se puede traducir debido al tremendo desgaste que hace durante cada partido y que desemboca en una limitación de minutos en cancha.

A estos números también hay que sumarle su innegable aportación en defensa. La versatilidad de Winslow le permite defender diversas posiciones y tiene un espíritu guerrillero que tan bien influye en el resto de compañeros. Además, es bueno en el rebote, intenso en las ayudas y atento a las lineas de pase (unido con su gran capacidad para poner tapones). Cuando Justise se encuentra en cancha, el ‘ORtg’ del rival pasa a ser de 105.8 por cada 100 posesiones a 110.6 cuando está fuera. Números que revelan la influencia del jugador en el ataque del rival y cómo es capaz de congestionar sistemas ofensivos.

Un dilema para Erik Spoelstra

El problema viene ahora, Goran Dragic está muy cerca de reaparecer y al entrenador de los Heat le pueden entrar dolores de cabeza para arreglar esta situación. El ‘20’ de los Heat ya ha probado la miel y no quiere dejar de participar en la labor de generar juego. Es sí, la vuelta de Dragic tendrá que traducirse en una repartición de balón en la que los dos jugadores se sientan cómodos.

“No tengo duda sobre si es una posición óptima para mí. Pero en este momento solo estoy intentando aprovechar esta oportunidad al máximo. Me encanta jugar de base. Es lo que este equipo necesita, pero al mismo tiempo tienes que cuidar de ti en la liga y poner a prueba tus fortalezas”.

Justise Winslow

Habrá que ver cómo trascurren los acontecimientos y qué solución ponen a este dilema. La ética de trabajo de Justise ha llamado la atención de propios y extraños, un hecho que le da muchas posibilidades de coger el testigo en la ciudad de Miami. Si las lesiones le respetan, le permiten mantener una cierta regularidad y sigue trabajando, los Heat pueden tener una pieza en la que sostener el proyecto de cara al futuro. Un futuro incierto que deberán empezar a dibujar cuando, Wade, termine su marcha de despedida. El hombre encargado de guardar las llaves de la ciudad, Udonis Haslem, está convencido que Justise Winslow puede tener madera de estrella y líder de estos Heat.

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