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Perfiles NBA

Isaiah Thomas, el deseo contra la realidad

La historia de Isaiah Thomas es una batalla constante contra la superación. De vivir la cara más amarga del mercado, a vivir la del deporte en forma de lesión.

La historia de Isaiah Thomas es una batalla constante contra la superación. De vivir la cara más amarga del mercado, a vivir la del deporte en forma de lesión.

Coincidieron muy poco y en un ambiente enrarecido, el de la última temporada de LeBron James en los Cleveland Cavaliers, pero la amistad entre Isaiah Thomas y Derrick Rose explica muchas cosas sobre la voluntad del menudo base, que acaba de volver a las canchas tras once meses inactivo por culpa de su cadera maltrecha.

“Es increíble, es uno de mis amigos más cercanos. Alguien en el que si te fijas en su historia te inspira. Todo el mundo ama a Derrick Rose, es una de las superestrellas más especiales del mundo. Estoy muy contento de que le vaya bien y esté jugando bien”.


Isaiah Thomas a un reportero estadounidense.

Las historias de Rose y Thomas, aunque en diferentes escalas, reflejan la lucha por salir del pozo de las lesiones, al que ambos cayeron en su momento más dulce en la NBA. En el caso de Rose, los ligamentos cruzados terminaron con su condición de MVP. Para Thomas, la caída fue producto de un cóctel de infortunios: una muerte, una lesión y una traición.

Tras su recién vuelta a las canchas, el ahora jugador de los Denver Nuggets desea volver a ser ese jugador que iluminó la liga con los Celtics. Sin embudos y con toda la seriedad del mundo dice perseguir el mismo y ambicioso objetivo de siempre: “ser uno de los mejores jugadores de la historia”.

Isaiah Thomas debutó en febrero esta temporada

Un líder contra todo pronóstico

Isaiah aterrizó en Boston en los últimos minutos del Trade Deadline de 2015. Los Celtics sumaron al base por ser “un jugador ofensivo dinámico que con sus habilidades para anotar y armar jugadas suma un juego exterior completo junto a Marcus Smart y Avery Bradley”, según explicaba Danny Ainge a los medios. Las expectativas sobre el jugador pronto se vieron sobrepasadas, ya que pasó de ser un anotador fiable desde el banquillo a liderar la legendaria franquicia en medio año.

Nada apuntaba a ello, más allá del buen ojo de los responsables deportivos de los Celtics, que algo debieron ver en el pequeño anotador. Thomas no tenía un currículum despampanante: había sido elegido por los Sacramento Kings en la última posición del Draft de 2011, y aunque siempre creció dentro del equipo jamás llegó a consolidarse como titular. Su baja estatura, y los lógicos problemas que acarrea en defensa, siempre le han penalizado. Tras su mejor año en Sacramento, Thomas sintió que la franquicia no apostaba en serio por él. Los Kings acabaron enviándole a los Suns, donde tan solo disputó media temporada antes de recabar en los Celtics.

En su segundo año en Boston, Brad Stevens apostó por la titularidad del menudo jugador. Isaiah lo bordó con su primera campaña de All-Star y los mejores números de su carrera: 22.2 puntos y 6.2 asistencias por partido. A pesar de la mejora del equipo el joven proyecto de los Celtics cayó en primera ronda de los Playoffs por segundo año consecutivo. Había una lectura positiva para la afición y el cuerpo técnico: el surgimiento de un referente claro para el futuro de la franquicia, Isaiah Thomas.

En su tercera temporada en Massachussets, IT se agrandó a base de confianza, viéndose líder de la franquicia más laureada de la liga. Sus números se dispararon hasta los 28.9 puntos y 5.9 asistencias por partido, con un porcentaje de tiro efectivo del 54.9%. Como tercer máximo anotador del curso y con sus Celtics alcanzando la primera posición del Este en temporada regular, Thomas acabó recibiendo votos para el MVP de la temporada que se llevó un huracán llamado Russell Westbrook. El galardón, cuando fue entregado, ya no era demasiado importante para Isaiah.

El accidente

En la víspera del debut de los Celtics en los Playoffs, Thomas recibió una noticia devastadora mientras se entrena con el equipo. Chyna, su hermana pequeña de 22 años, había fallecido la madrugada anterior en un accidente de tráfico cerca de Tacoma, la ciudad creció la familia Thomas. El shock fue tremendo, pero él sintió que debía disputar el partido.

Ante la conmoción de la liga y un remolino de atención mediática de por medio, Isaiah se calzó sus zapatillas, con dedicatoria a su hermana escrita a mano incluida –”Chyna, te quiero, 15-04-17”–, y anotó 33 puntos que no evitaron la derrota de los suyos. Los Bulls hurgaron en la herida y se marcharon a Chicago con un 0-2 que dejaba el proyecto de los Celtics pendiendo de un hilo.  La situación era complicada, pero la familia y los compañeros animaron a Thomas a seguir luchando.

Las zapatillas de Isaiah Thomas para su hermana | Foto: AP/REX/Shutterstock

Isaiah recuperó su versión All-Star tras un par de encuentros deprimido y lideró a los Celtics a las finales de conferencia tras remontar a los Bulls con cuatro victorias consecutivas y superar a los Washington Wizards en siete partidos, con una exhibición de 53 puntos de Isaiah de por medio.

Los Cleveland Cavaliers de LeBron James y Kyrie Irving resultaron demasiado para un equipo poco curtido en grandes escenarios. La temporada de los Celtics, con su giro emocional incluido, terminó con un duro 4-1 y Thomas muy afectado física y emocionalmente. Además de la muerte de su hermana, en los Playoffs había cargado con el peso de su maltrecha espalda.

Tras haber disputado tan solo dos encuentros de la eliminatoria contra los Cavs, Isaiah decidió pasar por el quirófano, una decisión siempre complicada cuando uno está en el mejor momento de su carrera deportiva.

La traición

Nadie esperaba lo que ocurrió en verano de 2017, cuando los Celtics anunciaron de la noche a la mañana la incorporación de Kyrie Irving a cambio de Jae Crowder, Ante Zizic, un pick de primera ronda de los Brooklyn Nets e Isaiah Thomas. En ese momento, la opinión de muchos expertos era que los Cavaliers salían ganando, pero la franquicia de LeBron había dudado sobre la ejecución del traspaso hasta el último momento por culpa de los problemas físicos de Thomas.

“Después de todo lo que he pasado, lo que he luchado por esta ciudad… no puedes hacer eso”, compartía Thomas en The Players’ Tribune sobre la decisión. “No estoy cabreado porque no voy a un equipo flojo, vamos a ganar las Finales, ya verás”. Thomas se enfadó con Danny Ainge, e incluso muchos aficionados verdes mostraron su descontento ante una decisión inesperada y precipitada, incluso para su entrenador.

“Fue un momento muy difícil porque no se nos había ni pasado por la cabeza la posibilidad de traspasarlo, pero Kyrie se puso a tiro”.

Brad Stevens

En los Cavaliers, que se rearmaron con viejas glorias como Dwyane Wade y Derrick Rose tras la pérdida de Irving, las cosas no funcionaron. Isaiah jugó tan solo 15 partidos y muy por debajo del rendimiento esperado por parte del equipo técnico, que constató que el jugador no tan solo no estaba cerca de su nivel con los Celtics, sino que además no estaba ni para ser el base titular del equipo. Un nuevo traspaso situó al todavía ídolo de los Celtics en la casa del enemigo, Los Angeles Lakers. De púrpura y oro, IT mejoró ligeramente su aportación una vez asumido su papel como líder de la segunda unidad de los angelinos. IT había pasado de ser candidato al MVP y al anillo a jugador secundario en uno de los peores equipos de la liga en menos de un año.

Isaiah Thomas y Danny Ainge, antes de “La Tración”

Y además tenía razón. Los Cavs llegaron a las Finales, aunque perdieron con los Warriors. Por entonces, Isaiah ya llevaba tiempo de vacaciones, de nuevo debilitado por sus molestias de cadera y espalda. La ilusión y compromiso que había mostrado con el núcleo joven de LA no fue suficiente para convencer a la franquicia. Magic Johnson lo mandó a los Denver Nuggets, dispuestos a apostar una última vez por el talento agazapado de Thomas. Tras una nueva intervención quirúrgica para reparar su cadera, el base se conformó con firmar por el salario mínimo de veterano.

El retorno

Antes de debutar con Denver el pasado 13 de febrero, Thomas dejó claro que mantiene la confianza intacta. “No tengo dudas. Sé de lo que soy capaz, me encontré con otro bache en la carretera, y he topado con muchos baches en mi carrera, así que debo seguir y la oportunidad llegará”, declaraba el base.

En su vuelta a las canchas, IT terminó con 8 puntos y 2 asistencias en 13 minutos de juego. De momento, su aportación en los sorprendentes Nuggets, que andan segundos en el salvaje Oeste a estas alturas de temporada, es una mera nota de pie.

“He estado fuera más tiempo que el año pasado, así que seré paciente con mi cuerpo, con mi juego, sabiendo que va a costar un poco. Necesité años para llegar a un nivel de MVP, y sé que necesitaré un tiempo para volver a ese nivel y sentirme como ese jugador otra vez”.

Isaiah Thomas

En los ocho partidos disputados esta temporada, Thomas promedia 9 puntos y 1.5 asistencias en 15 minutos de juego.

Es importante fijarse en que IT vuelve a estar bajo las órdenes de Mike Malone, que acogió al jugador en sus primeros pasos en la NBA con los Kings. Los Nuggets son una fuerza coral que orbita entorno a Nikola Jokic, y para el entrenador, disponer de tan buenos recursos es “un buen rompecabezas”. Jokic, preguntado por la aportación de Thomas, contesta que él es el tipo que te va a hablar claro: “Te va a decir: ‘no estás jugando bien’; ‘debes dar un paso más’. Pienso que es lo que hacen los veteranos, y eso es lo que él hace aquí”.

Después de ocho partidos, mucho ruido y pocas nueces, la sombra de la duda vuelve a levantarse detrás de la menuda figura de Isaiah Thomas, que tiene respuestas para todo.

“Mi trabajo no es encajar, es destacar sin importar el equipo en el que esté. Voy a hacer todo lo posible para tener minutos en cancha y voy a jugar para ganar y ayudar a este equipo alcanzar el siguiente nivel”.

Isaiah Thomas

Thomas quiere ser el mejor, volver a sentir la sangre de MVP correr por sus venas, pero con 29 años y dos años en la cuneta, el camino promete ser largo y tortuoso. ¿Son los Nuggets su última oportunidad para volver a convertirse en ese pequeño genio que deslumbró con los Celtics? A él la duda le ofende.

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