Billy Owens

Año 1991. Los Warriors, equipo extraño donde los haya en la historia de la NBA, práctica un baloncesto alegre y vistoso de la mano de Don Nelson, y del fabuloso Run TMC (Tim Hardaway, Match Richmond y Chris Mullin), pero con una falta alarmante de juego interior que les pueda hacer realmente competitivos.

Así, en la ceremonia del draft el deseo es obtener algún buen prospecto de jugador alto y que pueda seguir el mismo ritmo que marcaba el perímetro del equipo, una capacidad que se le quedaba ya muy lejana a los decadentes Rod Higgins y Alton Lister

Para conseguir este ansiado objetivo, Nelson decide desmontar la base del equipo, y se carga el TMC dándole puerta al escolta Richmond.

¿Por qué Richmond y no uno de los otros dos vértices? Pues la respuesta la obtenemos si echamos un vistazo al banco de los Warriors ese año, banco en el que despunta ya un prometedor Marciulionis, del que se espera que de un paso adelante que jamás sería tal. Los derechos de Mitch fueron enviados a Sacramento a cambio Billy Owens, jugador elegido con el número 3 ese año por los de Dick Motta, y que junto a los número 16 (Gatling) y 17 (Victor Alexander), servirían a los Warriors para aumentar su débil rotación interior, y en teoría, darles mas oportunidades ante las torres del Oeste.

Billy Owens, era un 4 que en Siracusa había dejado muy buena impresión en sus solo tres años como universitario. Pese a los aceptables fundamentos de Owens, su escasez de centímetros le hacía pasar serios problemas en defensa antes pivots mas fuertes que el, lo que provocó que fuese gradualmente alejándose del aro y aumentando su radio de tiro.

Mourning y Owens (derecha) dos prometedoras carreras. Tan solo "Zo" triunfó

Mourning y Owens (derecha) dos prometedoras carreras. Tan solo “Zo” triunfó

Esto pasa cuando un chico, acostumbrado a ganarse el pan en la pintura, (y bien ganado, promediaba un buen puñado de rebotes), es absorbido por esa manía de mirar los centímetros por cualquier otra cosa y apartado de su entorno natural. Y si encima lo aderezas con lesiones de rodilla cada dos por tres, apaga y vamonos. Así pues, y tras unos comienzos interesantes en los de Oakland, sobre todo, como hemos dicho, aportando rebote, es enviado a Miami a cambio de Seikaly.

En Florida dura mas bien poco, vuelve a ser carne de traspaso, esta vez en un cambio de cromos que ni los cuatro jinetes del apocalipsis, oigan, se marcha a Sacramento con Kevin Gamble a cambio de Walt Williams y Tyrone Corbin. Ahí es nada.

A partir de ese momento, Owens inicia una travesía que le llevará por varios equipos, entre ellos de nuevo a los Warriors entrenados por Garry St. Jean, su míster en la época de los Kings, y al parecer, uno de sus valedores en el momento de su elección.

Todo para acabar desapareciendo de la liga profesional con mas pena que gloria.