Imagen1

Hace ya diez largos años que la conferencia Este, ha ido sufriendo una devaluación progresiva en cuanto a la calidad de  la mayor parte de sus franquicias. Este bajón cualitativo se tradujo en que los campeones de conferencia, y únicos aspirantes al título, eran un selecto grupo de equipos que reunían a alguno de los “Big Three”.  5 veces Miami, 2 veces Boston, 2 Cleveland y 1 Orlando, así se han repartido los campeonatos de conferencia esta última década, en la que, además, Lebrón James ha estado presente en 6 de las 10 finales de la liga, incrementando aún más el nivel de monopolio existente.

Las potentes franquicias del Salvaje Oeste, clamaban al cielo por caer eliminadas entre sí en las rondas eliminatorias, cuando cada año, 5 ó 6 de ellas, eran claras candidatas al anillo, mientras que en el otro lado del país, equipos con récords de victorias muy inferiores, entraban en Play – Offs y no oponían prácticamente ninguna resistencia a los dos equipos fuertes. Esta situación desvirtuaba mucho el sistema de competición, y suponía una traba a la igualdad de oportunidades por la que, en teoría, aboga la NBA. Digo en teoría, porque las tres últimas subidas anuales del límite salarial, favorece en oportunidades a las franquicias más adineradas, mientras que a los más austeros, les toca hacer “Tanking”, e iniciar lentos y dolorosos procesos de reconstrucción.

Pues bien, parece que para algunas franquicias  del Este, el proceso de recuperación está llegando a un culmen, en el que empiezan a mostrarse como rivales peligrosos para cualquier equipo. De estas franquicias os voy a hablar precisamente. Como buenas potencias emergentes, son nuevos en esto de la clase media-alta de la liga, por lo que la mayoría son tan buenos como irregulares, y están creando una maravillosa incertidumbre en la tabla clasificatoria del Este, que oscila como si de una veleta se tratase. Hasta hace escasos días, entre el cuarto clasificado y el duodécimo, había solamente 3 victorias de diferencia, ¡sencillamente maravilloso!

Si durante muchos años, al viejo y salvaje Oeste, solo algunos reyes del otro lado del país conseguían disputarles la corona, llega la nueva generación de monarcas aspirantes, que quieren convertir el Este, en un feroz torneo en el que luchar por la plaza que da opción a disputar la gran batalla final de los reinos.

1 – DETROIT PISTONS

Imagen3

Capitaneados por Andre Drummond y su insultante facilidad para hacerse amo y señor de las zonas, los Pupilos de Stan Van Gundy, son claros aspirantes a presentar mucha batalla. A lo largo de la presente liga, han derrotado en su conferencia, a los Hawks, Bulls, Cavaliers, Heat, Bucks, Pacers, Celtics, Timberwolves y Magic. Pocos son los pívots que son capaces a lidiar con esta enorme bestia que cuenta sus dobles-dobles por partidos y promedia 18 puntos y 16 rebotes.  Como principal escudero tiene a Reggie Jackson, un base rápido y con facilidad anotadora que el año pasado se adaptó perfectamente a su rol de titular y rinde con sobrada eficiencia, éste año, deberá dar el paso definitivo para convertirse en jugador de primer nivel. No lleva mal camino. Les acompaña Kentavious Cadwell-Pope, que ha pasado de ser un jugador meramente defensivo, a un tirador fiable y una buena baza en ataque. Su capacidad atlética y ética de esfuerzo, son sus mejores bazas.

El quinteto lo completan 2 jugadores tremendamente versátiles, que rodean al gigante Drummond.  Llegado desde Phoenix, Marcus Morris puede jugar de alero o de ala pívot, aporta defensa, carácter y un tiro de tres más que fiable, características que le convierten en un jugador difícil de defender. El otro es un viejo conocido de la afición, Ersan Ilyasova. Ágil y con facilidad para el tiro de media y larga distancia, cumplirá su función principal que es crear espacios, junto con Morris, para que su jugador franquicia, desplegué en la zona todo su poder.

La segunda unidad no es demasiado talentosa, pero cuenta con Jugadores experimentados como Anthony Tolliver, físicos como Aron Baynes y el recientemente recuperado Brandon Jennings, que está haciendo realizar esfuerzos extra a Jackson para conservar la titularidad, aunque según la rumorología, Jennings  podría tener los días contados en la franquicia.

A día de hoy, los Pistons ocupan posición de Play – Off y prometen dar muchos sustos.

2 – CHARLOTTE HORNETS

Imagen2

Les ha costado sangre sudor y lágrimas a los pupilos del Rey de Reyes, tocar la tecla adecuada para que las piezas encajen en los esquemas de juego. Kemba Walker es el líder absoluto sobre la pista y así ha sido desde su llegada al equipo. De sobra son conocidas las capacidades de este All-Star, capaz de explotar en cualquier momento y poner un partido patas arriba. La llegada al equipo de Nicolas Batum ha sido un acierto para ambas partes, Batum ha encontrado su sitio y ha dado un salto cualitativo, descarándose ofensivamente de una manera increíble. El Francés es el principal apoyo de Walker, y está cuajando una temporada más que notable, promediando 16.5 puntos, 6.5 rebotes y 5.2 asistencias por encuentro.

La lesión de Michael Kidd-Gilchrist ha sido un hándicap importante, pues sus dotes atléticas son de gran ayuda, sobre todo en defensa. Jeremy Lin acude al rescate y aporta minutos de calidad, siendo el 4º máximo anotador de los Hornets, e imprimiendo al juego el llamado “efecto Lin” cada vez que toca la pista. Dicho efecto es ni más ni menos que dinamizar el juego y hacerlo más imprevisible. Junto a Lin, el otro Jeremy (Lamb) aporta minutos de calidad y frescura desde el banquillo.

El juego interior lo comanda Al Jefferson y todo en la zona transcurre a través de él. Es un bulldozer en ataque y un ancla en defensa, además de ocupar muchísimo espacio en la zona, no en vano es apodado “Big Al”, y no por su altura precisamente. Es pieza fundamental en las aspiraciones de los Hornets.  Jefferson está acompañado en la pintura por Cody Zeller, un pívot – ala/pívot alto y bastante duro, que posee una envergadura descomunal, que lo convierte en un gran defensor. Tristemente, en las últimas semanas, ha sido más nombrado por líos extradeportivos, que por su buen juego, pues fue sancionado por la liga por consumo reiterado de Marihuana.

Por último, la revelación de la plantilla (para mi) es el ala-pívot Frank Kaminsky, con 2.13m es ágil, tremendamente versátil y posee una buena mano, como así rezan sus porcentajes (46.8% en t.c., 32.5% en triples y 75.8 en libres). Últimamente su rendimiento ha crecido exponencialmente en las últimas semanas, lo que ha convertido al rookie en inesperada pieza clave para los de Steve Clifford. Este año, quizá veamos a Jordan sonreír en     Play – Offs de nuevo, aunque sea desde una silla.

3 – BOSTON CELTICS

Imagen1

Con la entrada en Play – Offs de Boston el año pasado, ya se había dado por confirmado el resurgir del “Green Pride” , pero éste año, implementan sus opciones con el Liderazgo del Pequeño gran jugador Isaiah Thomas. Llegó al equipo, destinado a ser el cerebro de estos jóvenes e impetuosos Celtics en los que primaba la potencia sin control, y no tardó mucho en asentarse en su papel de lider, que parecía destinado en un principio para Marcus Smart. Esta extensa y talentosa plantilla es el resultado de tres años de movimiento de fichas por parte del equipo, en el que Danny Ainge y Brad Stevens han conseguido hacer que la espera de sus frutos.

La base del éxito de Boston es aprovechar sus condiciones físicas para crear un movimiento de balón continuo y fluido en transiciones rápidas hasta encontrar al jugador mejor posicionado y/o extenuar a sus rivales.  Otra de sus grandes virtudes es que cada jugador tiene claro su papel y sus competencias. Cada uno se exprime al máximo en su función, exprimiendo así las virtudes  de cada uno en beneficio del equipo. A fin de cuentas, la memoria colectiva es lo que hace grande a un equipo.

Los Celtics salen a pista con Thomas de base, aportando gran manejo de balón, fiable tiro exterior, clarividencia en ataque y tremenda facilidad para ejecutar los Pick & Roll. Cuando Thomas se sienta (aunque muchas veces se juntan en pista) entra Marcus Smart, que solo ver su aspecto, ya impresiona, pues parece un toro. Smart es físicamente superior a los jugadores que juegan en su demarcación y lo aprovecha penetrando con una explosividad increíble. En la posición de escolta jugan, según necesidades del partido, Evan Turner o Avery Bradley. Turner es un gran anotador y además posee un gran manejo de balón y cualidades de organizador que resultan de gran ayuda al que ejerza de base, para agilizar el, ya de por si, fluido movimiento de balón.También puede jugar de alero perfectamente.  Bradley por su parte posee unas grandes cualidades defensivas, a las cuales ha añadido una gran eficiencia en ataque durante el último año.

Jae Crowder completa el perímetro y es el máximo exponente del espíritu de  entrega y versatilidad del que hace gala el equipo. Este autentico multiusos ataca y defiende desde todos los lados posibles, dando el 200% en cada lance, siendo el auténtico motor de éste equipo.

En la pintura la rotación es increíble. El recuperado Sullinger junto con el físico e intimidador Amir johnson, son completados por el duro Zeller, el voluble Olynik, y el experto David Lee, que aporta anotación interior, rebote y una muy necesaria mentorización de jóvenes, aunque en los últimos partidos no cuente demasiado para Stevens. Jonas Jerebko hace poco, pero lo hace bien y en el momento indicado.  Todo esto aderezado con un puñado de prometedores y ansioso Rookies, parece una mezcla con garantías de éxito. Ser joven, jugar en Boston y mirar hacia el techo y ver lo que hay colgado, motiva a cualquiera.

4 – TORONTO RAPTORS

crown-312077_640

No he dejado en vano a Toronto para el último lugar, pues merece mención especial al dirigir sus aspiraciones al trono , por dos superclases obrando en perfecta armonía entre ellos y con sus compañeros. Al grito de “We are the North” (nosotros somos el Norte), el público canadiense alienta a sus jugadores, que hace tiempo que se han sacudido los complejos y juegan con un descaro y una alegría, propios de un aspirante consolidado. Toronto es uno de los equipos más divertidos de ver cuando juega biem, y de todos los nuevos aspirantes del Este, es el mejor colocado por méritos propios. Dallas, Oklahoma, Clippers, Cavaliers, Hawks, Spurs y Heat ya han sucumbido ante el juego de los canadienses, con lo que todo puede suceder.

Después de 9 años en la NBA, una titularidad en el All – Star y un espectacular cambio físico, Lowry ha dado el paso definitivo para ser el alma de los Raptors. Gran anotador (20.6 p.p.p) tanto de fuera como en penetraciones, ha mejorado mucho su capacidad defensiva, robando 2.2 balones por partido. Su compañero DeMar DeRozan, es otro de los llamados “asesinos silenciosos” . Con unas condiciones físicas excepcionales y un tiro muy mejorado, este espectacular jugador de semblante tímido, ha protagonizado éste año, actuaciones tremendas que empiezan a parecerse a las que, durante años atrás, la gente esperaba de el. DeRozan ha pasado de ser un jugador tan capaz como irregular, a ser un jugador que asume galones y se echa el equipo a la espalda, sin que le queme el balón. Sus 22.6 puntos por partido, son evidencias de dicho compromiso.

A estos dos All – Stars, les apoyan un jugador tan importante como DeMare Carroll, auténtico perro de presa en defensa y un fiable anotador exterior. Su llegada hizo subir muchos enteros el juego de Torornto. La experiencia y el oficio se encarnan en el inteligentísimo perro viejo Luis Scola. Capaz de solventar situaciones dificiles y de amargar a los mejores defensores, la labor de asesoramiento también cobra mucha importancia para él, orientado especialmente a Jonas Valanciunas, pivot con enorme talento y proyección, al que a veces la fuerza de voluntad le juega malas pasadas.Bismack Biyombo, que parece vivir una segunda juventud, es el encargado de intentar poner un candado a su aro, a base de físico y esfuerzo a partes iguales. Desgraciadamente, la regularidad no es una de sus principales virtudes.

La segunda unidad, en la que destaca un genial Corey Joseph que,  a mi criterio, podría ser titular en muchos equipos, alberga a buenísimos jugadores como el espectacular Ross, capaz de explotar en cualquier momento, al que parece haberle llegado la hora de la seriedad y un Patrick Patterson que pide paso.

Puede haber llegado el año en el que Toronto plante batalla en serio. También es justo y necesario remarcar, que de no haber sido por la lesión de DeRozan el año pasado, la cosa ya hubiera cambiado. Ver veremos.