La sabiduría popular acude a mis pensamientos justo antes de empezar a redactar este artículo. Todos conocemos refranes como: “Más vale pájaro en mano que ciento volando” o el que dice algo así como: “Mejor malo conocido que bueno por conocer”. Conservadores dichos populares pero que en el caso que nos ocupa vienen que ni pintados. Y es que mucho se ha hablado en Málaga sobre el fenómeno de los “ex”, un debate recurrente, aunque probablemente no sea exclusivo del club malagueño. Sin embargo, cuando se justifica el fracaso por la falta de arraigo y lo que eso conlleva, el tema se vuelve interesante y trascendental.

El “fenómeno de los ex” versa sobre aquellos jugadores que llegan a su destino con altas expectativas y que, por una serie de factores que en la mayoría de los casos se nos escapan, son desahuciados y desterrados acusados de falta adaptación y paciencia para, posteriormente, acabar brillando en otros equipos. La lista es larga y con nombres tan ilustres como los de Lorbek, Faverani, Lima o Printezis. El caso más reciente es la tremenda explosión de Edwin Jackson en el Estudiantes después de una temporada infrautilizado y prácticamente marginado en la rotación de Unicaja. Dignos de analizar son los casos de Ryan Toolson y Stefan Markovic, quienes, además, tras su salida de Málaga, han coincidido en el equipo ruso del Zenit de St. Petersburgo, donde están rindiendo a gran nivel.

Ryan Toolson Málaga

Foto: ACB Photo

Antecedentes: Irritación en el Carpena

El pasado 9 de noviembre sonaban los primeros pitos de la temporada en el Martín Carpena. Fue una llamada de atención sobre acontecimientos posteriores. Por aquel entonces visitaban Málaga durante la primera fase de EuroCup, con el Zenit, por primera vez y juntos, dos jugadores con pasado verde: Toolson y Markovic. La afición mostró su desacuerdo sobre la salida de ambos. Especialmente dolorosa fue la del base serbio. La decisión de no contar con Markovic escuece aún más, teniendo en cuenta que, en el momento más importante de la temporada, su sustituto y supuestamente nuevo “capitán general” no disputa ni un solo segundo. Pero volvamos a aquel miércoles de noviembre. Markovic dio un recital con 14 asistencias y Toolson fue una pesadilla para la defensa, con 35 puntos y 7 triples. El Unicaja resultó vencedor en aquel duelo pero esos pitos significaron algo más que una mera disconformidad puntual. Representaban el símbolo que marca el principio del fin, la pérdida definitiva de confianza y fe.

Ryan Toolson, el asesino silencioso

El escolta norteamericano llega al Unicaja post-Repesa procedente del Gran Canaria tras destrozar al Barça en un Playoff antológico. Anotador excelso  y eficiente tirador, buscaba darle un impulso a su carrera. Su adaptación a la exigencia de la Euroliga y a una plantilla con overbooking de escoltas fue difícil. La buena dinámica con la que el equipo acabó la temporada avaló su continuidad. Su segundo año fue más consistente (50% en tiros de tres) y asumió una mayor responsabilidad. Parecía que un tercer año de Toolson en Málaga podría ser el definitivo para estabilizar su rendimiento. No obstante, el paso de Toolson por Málaga queda marcado por su irregularidad y su debilidad en defensa contra rivales físicamente superiores. Se le acusaba de llegar a los momentos importantes falto de piernas y del protagonismo en ataque que sí asumía en otras fases de los partidos. Aun así, el recuerdo de Toolson por tierras malagueñas es positivo y algunos añoran su clase y su facilidad para crear sus propios puntos. Como otros muchos jugadores se marchó de Málaga con la sensación de no haber explotado del todo y de no haber sido exprimido todo el jugo a un jugador de calidad y carácter. Era lícito pensar que Unicaja debía y podía dar un paso más y encontrar a otro jugador más decisivo. El club buscaba subir el tono físico del equipo. Llegaron Jamar Smith y Edwin Jackson.

Stefan Markovic, carácter serbio

El caso de Markovic es diferente. Llegó procedente del Banvit turco plagado de dudas y con la vitola de ser un jugador frágil, propenso a las lesiones y con el sambenito a cuestas de “mano de madera”. Sin embargo, el base internacional tardó poco en ganarse a la “marea verde” con su entrega, su carácter ganador, su liderazgo en pista y su impecable gestión en momentos importantes, incluso anotando si era necesario. Demasiadas virtudes para dejar escapar a un jugador todavía joven y con mucho que decir. Un base inteligente de los que quedan ya pocos. Una torpeza por parte del club.

Formó una gran pareja durante su primer año con Jayson Granger y tomó el mando de la nave con plena confianza de Joan Plaza en su segunda temporada. Todo se truncó debido a una inoportuna lesión. Una fractura de tibia que marcó un antes y un después en el devenir de la era Plaza. La relación entre jugador y club, y sobre todo entre entrenador y jugador, se volvió insostenible debido a una mala gestión de la situación tras cinco meses de ausencia. Plaza y el club dejaron entrever una falta de interés en la rehabilitación por parte de Markovic con vistas a los Juegos Olímpicos de Río. Por su parte, el serbio exhibía su insatisfacción con el proceso de recuperación.

Quizá los egos levantaron un muro infranqueable en la continuidad de un jugador con el que los aficionados estaban más que satisfechos, conscientes de la dificultad de encontrar otro director de orquesta de similares características y al mismo nivel. Un base que hace mejor a sus compañeros. Llegó para sustituirle Oliver Lafayette.

Stefan Markovic Euroleague 3

Foto: Euroleague

Presente: confirmación de dos talentos

La gran EuroCup que están disputando Toolson y Markovic con el Zenit no ha pasado desapercibida para nadie. En un equipo con un estilo de juego desenfadado, Markovic, desatado y con más responsabilidad que nunca, es quien ejecuta a la perfección las órdenes de Karasev y provee de balones a los tiradores Toolson y Karasev hijo. El disponer de libertad absoluta para tirar y anotar cuando la ocasión lo requiera se está traduciendo en la anotación más alta de su carrera -11’8 puntos por partido-, incluyendo ligas domésticas y competiciones europeas. Por su parte, Toolson sigue siendo un jugador necesitado de plena confianza y protagonismo en ataque para rendir y maximizar su impacto en la cancha, motivo por el que le han otorgado plenos poderes para lanzar a canasta.

Después de varias temporadas de cocción a fuego lento, el ambicioso proyecto ruso ha evolucionado y se ha estabilizado en un sistema basado en el aspecto ofensivo, al que le ha sentado a las mil maravillas la dirección de Markovic. Podría, a priori, parecer un juego anárquico, pero prima el extra pass. El equipo se ha adaptado a las rotaciones de Karasev y, con una base de jugadores importantes, además de Toolson y Markovic, con Aaron White, Sergey Karasev, Jannis Timma o el americano Landry, han confeccionado un bloque compacto, homogéneo y muy versátil.

El Zenit es también el equipo de moda en la VTB League con su juego vistoso y ofensivo. Son segundos a una sola victoria del todopoderoso CSKA, al que consiguió derrotar recientemente con otra exhibición del propio Markovic (19 puntos, 9 asistencias y 4 robos), quien dificultó mucho el trabajo del dúo estelar moscovita formado por Teodosic y De Colo.

Los datos son suficientemente contundentes. El escolta americano es el segundo máximo anotador de la EuroCup solo por detrás del magnífico Alexey Shved. Markovic va de exhibición en exhibición como capitán de la nave de St. Petersburgo y es el máximo asistente de la competición con una diferencia considerable sobre su más próximo perseguidor con unas cifras superlativas (9’5 asistencias por choque). Además, es el tercer jugador más valorado gracias a su regularidad y desempeño.

En cuartos de final les espera un duelo fratricida contra el Lokomotiv Kuban, momento en el que tendrán que dar un paso más, aún si cabe, y demostrar que todo lo demostrado hasta entonces no ha sido fruto de la casualidad.