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Perfiles NBA

Paolo Banchero, el Ogro de Seattle

El flamante Rookie del Año. Haciendo honor a su nombre, Paolo Banchero es una de las grandes promesas futuras que podrían dominar la NBA y, quién sabe, el baloncesto europeo.

Napoleón Bonaparte se proclamó a sí mismo como Rey de Italia en 1805. El Ogro de Ajaccio -sobrenombre que recibió aludiendo a su lugar de nacimiento, capital actual de la isla de Córcega- tenía veinte años cuando estalló la Revolución Francesa en 1789. Se convirtió en uno de los grandes generales y emperadores europeos de la Historia con mayúsculas. Paolo Napoleon James Banchero, nacido y criado en Seattle con raíces italianas, tiene veinte años cuando ha recibido el galardón de mejor novato del curso 2022-23. Como pueden ustedes pensar, no, no se espera de él la supremacía al estilo LeBron James, tampoco dominar con puño de hierro la NBA. No obstante, un número uno del Draft siempre tiene el potencial de cambiar profundamente la franquicia a la que llega. Eso sí lo puede estar cumpliendo.

Existen varios ejemplos de números uno que nunca consiguieron cumplir dichas altas expectativas. Recuerden a Andrea Bargnani, compatriota de Banchero. Primer elegido en la clase de 2006 por los Toronto Raptors, jamás hubo dudas acerca de la calidad y clase que poseía. Su aportación, por otro lado, dejó bastante que desear en comparación con el supuesto brillante futuro que le esperaba. En un periodo de fiebre y deseo por los jugadores europeos que abrían el campo como Nowitzki o Pau Gasol, Bargnani supuso una decepción relativa, a pesar de que fue un jugador cotizado en ciertos momentos de su carrera. Sin despreciar al ex de Baskonia, Paolo debería alcanzar picos más altos.

Banchero jugó en su natal Seattle en High School tanto a baloncesto como a fútbol americano -como quarterback-. Este alumno de Duke, con quienes alcanzó la Final Four en su primer y único año allí, es un forward de 2,08 metros que ha mostrado una buena capacidad de crear sus propias jugadas y penetrar con potencia hacia el aro. No es un gran tirador de tres -algo mejor en la media distancia-, pero tiene una inteligente visión de juego y puede hacer mucho daño desde el Iso y a través de los pick and roll. En defensa aún no ha demostrado todo el potencial que puede conseguir por capacidades atléticas. Como ocurre a menudo con este tipo de jugadores, necesitará encontrar al mentor adecuado que desarrolle y despierte esa parte latente de su juego atrás.

Posee el involuntario honor de haber sido la última gran estrella que entrenó el inmenso y ya retirado Mike Krzyzewski.

Fue uno de los pioneros en poder cobrar de marcas externas mientras aún se encontraba en la NCAA: le pagaron derechos de imagen a través de NBA 2K para aparecer en como personaje jugable dentro de la franquicia. También posee el involuntario honor de haber sido la última gran estrella que entrenó el inmenso y ya retirado Mike Krzyzewski. Uno de sus primeros encontronazos al comienzo del curso universitario en Duke se convirtió en otro instante clásico de Coach K. En un momento iniciático de la temporada, ambos se encontraban analizando un vídeo de partido en el que Paolo aparecía botando constantemente, a lo que K le increpó: “Ese es vuestro problema. Esa debilidad de la costa Oeste, la mierda de Seattle. Esto no es el Pro-Am de Seattle, nadie quiere verte driblando sobre la cancha”. Sin embargo, Banchero ha repetido en numerosas ocasiones que ha sido clave que tal leyenda le entrenara en su paso previo a la NBA, siendo también muy elogiado por Krzyzewski.

En su paso por el podcast de J.J. Reddick, al que acudió en diciembre de 2022, se sinceró sobre su necesidad constante de validación como jugador relevante: “La tengo. Al 100%. Por eso lloré aquel día -el del Draft-, pensaba que me iría al número dos o incluso al tres. Estaba contento con esa situación, y si hubiera ocurrido no hubiera llorado y habría tenido una sonrisa en la cara. Cuando me seleccionaron número 1, sentí que era la primera vez que lloraba de alegría, nunca había estado tan contento y abrumado”. Escogido por los Orlando Magic, su llegada conformaba un más que talentoso totum revolutum de jóvenes jugadores ensamblado ya por Franz Wagner, Markelle Fultz, Cole Anthony o Jalen Suggs. “Como grupo, somos jóvenes, pero queremos ganarnos el respeto del resto de la liga compitiendo. Aprender de las derrotas, mantener la atención en el juego (…) Intento luchar ganemos o perdamos. Eso sí, sin conformarme con la derrota, no hacer de ello algo normal. Preguntarte ¿por qué hemos perdido? ¿cómo podemos ganar? Intentamos no caer en ese bucle de derrotas que se ve en otros equipos”.

El 25 de abril le eligieron finalmente como Rookie del Año, superando a competidores como Walker Kessler (Utah Jazz) y Jalen Williams (OKC). Promedió 20 puntos, 7 rebotes y 3.7 asistencias por partido con un 42.7% en porcentaje de tiros de campo. Además, ganó el premio al mejor novato del mes en cuatro ocasiones, y se convirtió en el tercer jugador en ganar el premio al mejor novato del año como miembro de los Magic, uniéndose a Shaquille O’Neal en 1993 y a Mike Miller -que es representante del propio Banchero por la agencia LIFT Sports Management- en 2001. De hecho, en la cadena TNT contó una anécdota sobre esta coincidencia: «(Mike) me miró y me preguntó si iba a ser el novato del año como él. Le dije con confianza que sí. Era un objetivo que siempre había tenido, algo a lo que le había echado el ojo desde el momento en que me seleccionaron. Me alegro de haberlo conseguido».

Se convirtió, además, en uno de los tres europeos en ganar este galardón. ¿Los otros dos? Pau Gasol y Luka Doncic. Poca cosa. No obstante, a pesar de poseer el pasaporte italiano, actualmente aún no ha jugado partido alguno con la selección Azzurra. Tampoco ha pisado Italia. De hecho, Paolo ha jugado con algunas categorías inferiores de la selección estadounidense, pero se siente atraído por la selección italiana. Preguntado por Reddick sobre esta cuestión, Banchero dudó: “no sé si jugaré con Estados Unidos o con Italia. Es lo que todo el mundo me está preguntando. Mi tatarabuelo se fue de allí -oriundo de Emilia-Romaña y la región de Liguria- y vino a Estados Unidos. De ahí que, por relación de sangre, todos mis familiares y yo incluidos contamos con el pasaporte italiano. Eso es algo que me ha dado curiosidad creciendo: mi padre se llama Mario, mi tío Angelo… Nunca hemos estado en Italia, voy a intentar ir en verano y reunirme con la familia que tenemos allí”. Si algún lector ha tenido la oportunidad de ver la segunda temporada de The White Lotus, recordará determinada escena fallida de reencuentro familiar muy similar a la expectativa que comentó Banchero.

Se convirtió, además, en uno de los tres europeos en ganar este galardón. ¿Los otros dos? Pau Gasol y Luka Doncic

Ha expresado su deseo de jugar para Italia, aunque no sabe cuándo podría unirse. Todo empezó cuando voló a San Francisco varias veces para reunirse con ellos en la embajada italiana. Mantuvieron unas cuantas reuniones y acabó consiguiendo el pasaporte italiano: «La selección italiana habló con mi padre e inició el proceso cuando yo tenía 16 o 17 años. Todavía no he ido, pero la cantidad de cariño que estoy recibiendo de allí es una locura, tío». Se sabe que está en contacto con la Federación y su entrenador, Gianmarco Pozzecco. «Estoy contento de las conversaciones que hemos mantenido en los últimos días y de haber establecido una excelente relación», resumió Pozzecco, «Paolo es un gran chico».

Su irrupción en el baloncesto FIBA no es, por ende, una quimera. Podría unirse a este selecto ya comentado grupo de grandes nombres internacionales que han dominado con sus selecciones el baloncesto europeo y mundial. Junto a jugadores ya contrastados como Simone Fontecchio, Achille Polonara, Nicollo Melli o Marco Spissu -¿Darius Thompson?-, podrían conseguir grandes éxitos deportivos y prolongados en el tiempo. No es debatible que, en caso de aceptar unirse a dicha selección, se proclamaría a sí mismo Rey de Italia durante muchos años baloncestísticos. A la conquista de una nueva dinastía Continental. ¿El primer paso? La invasión del trono español actual.

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